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Las claves de la pelea interna de los 8x8: el Gobierno lamenta los atrasos e Indra asegura que la próxima semana se entregarán más

Las tensiones entre los socios del consorcio Tess Defence, donde Asturias juega un papel esencial, se recrudecen tras la dimisión de Escribano al frente de la multinacional

Vehículos 8x8 "Dragón" en la fábrica de Santa Bárbara en Trubia (Oviedo).

Vehículos 8x8 "Dragón" en la fábrica de Santa Bárbara en Trubia (Oviedo). / MIKI LOPEZ

Yago González

Yago González

Oviedo

El contrato del consorcio Tess Defence para suministrar 348 vehículos blindados 8x8 "Dragón" al Ejército de Tierra español está volviendo a dar dolores de cabeza al adjudicador, el Ministerio de Defensa. Ya sucedió en el pasado y parece que ahora arrecian las tensiones entre los socios de la alianza por presuntos retrasos en las entregas. A la Ministra, Margarita Robles, el asunto le "preocupa enormemente", según ha reconocido este viernes en una visita al cuartel "Cabo Noval", en Siero. "Los plazos no se han cumplido, hay incumplimientos claros", ha reprochado la dirigente.

El de los 8x8 es un programa en el que Asturias juega un papel crucial, ya que los carros se fabrican en la planta que tiene Santa Bárbara Sistemas (filial de la estadounidense General Dynamics) en Trubia (Oviedo). Los otros tres miembros del consorcio Tess Defence son Indra (que tiene la posición dominante al controlar el 51% del capital), la vasca Sapa Placencia, propiedad de la familia guipuzcoana Aperribay, y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la empresa familiar de los hermanos Ángel y Javier Escribano. Tanto Indra como EM&E cuentan con presencia y ambiciosos proyectos industriales en el Principado.

Cada una de las cuatro compañías que integran Tess se encarga de un aspecto de la producción de los 8x8, desde la estructura exterior hasta los sistemas informáticos, las torres de munición o el motor. El cliente final es el Ejército español, que de momento ha recibido 41 vehículos. Cabe recordar que los mencionados 348 blindados deben entregarse como tarde en 2028, un plazo modificado tras los retrasos producidos. Pero el contrato global implica el suministro de 998 carros de combate.

Varias informaciones publicadas recientemente sitúan en una u otra empresa de Tess la responsabilidad de las presuntas demoras sucedidas en las últimas semanas. La complejidad del proceso de fabricación y las tensiones internas que experimenta la industria de defensa, especialmente después de que Ángel Escribano dimitiera como presidente de Indra el pasado día 1, hacen difícil detectar dónde está exactamente el problema.

Hay un fuego cruzado de acusaciones. Fuentes de las subcontratas implicadas en el proceso señalaban recientemente que un componente del sistema eléctrico del motor, competencia de Sapa, es lo que estaría fallando y lastrando la cadena de producción. Sin embargo, otras fuentes de la plantilla de Santa Bárbara en Trubia minimizan o niegan el problema, asegurando que la fábrica nunca ha estado parada y la producción ha seguido sin más avatares que los propios de "un proceso complejo". "A día de hoy, no se ha registrado ningún problema en nuestras líneas de producción", señalaron este viernes a este periódico fuentes de la planta trubieca.

Una pugna entre Sapa y los Escribano

Otras fuentes del sector apuntan a que esta situación se debe a un enfrentamiento más o menos soterrado entre Sapa y los hermanos Escribano. Un choque relacionado con el tormentoso proceso acontecido en la cúpula de Indra en los últimos meses, que finalmente ha desembocado en la marcha de Ángel como presidente y en su sustitución por el catalán Ángel Simón (cercano al PSC), propuesto a instancias del Gobierno de Pedro Sánchez.

La empresa vasca se alineó del lado del Ejecutivo socialista (presente en Indra a través de la SEPI, con el 28% de las acciones) en su estrategia para destituir a Escribano, al considerar que los planes de este para que Indra absorbiera EM&E suponían un conflicto de interés. El Gobierno consiguió su objetivo y Escribano renunció. En los últimos días se han publicado declaraciones del madrileño en las que sostiene que han sido los Aperribay quienes han convencido al Ejecutivo de Sánchez de un giro discursivo que implica que este haya advertido ahora un conflicto de interés que no había detectado en el año largo desde que Escribano accedió a lo alto de Indra.

Indra afirma que el programa de los 8x8 está en orden

Por su parte, fuentes de Indra, socia mayoritaria de Tess Defence, aseguraron que el programa 8x8 "Dragón" "continúa avanzando de manera sostenida y conforme al plan previsto con el Ministerio de Defensa, tanto en el ritmo de entregas como en los trabajos de evaluación y calificación operativa de sus distintas variantes".

"En lo que va de 2026, ya se han entregado nuevos vehículos, y está prevista la entrega de unidades adicionales la próxima semana. Este avance permitirá, asimismo, asegurar las entregas planificadas", afirmaron fuentes de la multinacional española de defensa.

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