Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Nacen diez pastores del osu en un parto clave para salvar la única raza de perro asturiana: "Son increíbles"

La variedad canina solo cuenta con un centenar de ejemplares y busca el reconocimiento oficial

"Lola", con sus cachorros.

"Lola", con sus cachorros. / Cedida a LNE

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Oviedo

Diez ejemplares de pastor del osu, cinco hembras y cinco machos, crecen fuertes y sanos. La camada, fruto de la inseminación artificial practicada a "Lola", hembra primeriza avilesina, con esperma de "Brezu", macho de Gozón, supone un importante avance en los esfuerzos por consolidar una raza que aún no ha obtenido el reconocimiento oficial como pura.

Los diez cachorros, que crecen con buena salud gracias a la suplementación alimentaria de la madre, han despertado ya una elevada demanda entre quienes siguen los pasos de esta raza de perro en proceso de recuperación. La asociación que agrupa a los criadores de pastor del oso, que preside Francisco Soto Ampudia, logró el año pasado su clasificación como grupo étnico, paso previo a la declaración como raza pura, y trabaja actualmente en la recopilación de material genético para establecer comparaciones con otras razas afines.

Cruce de perro y oso

El pastor del osu es una variedad que recibe distintos nombres según la zona, desde los Oscos hasta los Picos de Europa. La denominación elegida responde a criterios mediáticos: "Existía la leyenda de que era un cruce de oso y perro. Había que escoger un nombre y el más mediático era ese", explica el veterinario Xabiel González.

Actualmente, se estima que hay cerca de un centenar de ejemplares, de los cuales unos setenta están catalogados. El objetivo inmediato es comparar el ADN de estos perros con los del mastín del Pirineo, el mastín español o leonés y el "cao de gado transmontano" de Portugal, una raza, esta última, que presenta gran similitud morfológica y ocupa territorios vinculados a pastores astures en épocas romana y prerromana. En el caso de "Brezu" y "Lola" se empleó la inseminación artificial porque la hembra, primeriza, rechazaba la monta natural.

"Brezu".

"Brezu". / Cedida a LNE

"Posiblemente no se entendieron porque a la perra le hacía daño, y cuando había acoplamiento reculaba", describe. Es un fenómeno frecuente. La técnica ha permitido cruzar líneas genéticas alejadas, lo que contribuye a reducir los problemas de consanguinidad propios de poblaciones reducidas. Pero la inseminación no es el método que la asociación pretende implantar de forma generalizada: "Nos soluciona problemas". La principal dificultad para los cruzamientos programados radica en que más del 90% de los ejemplares son perros de trabajo que permanecen con el ganado para defenderlo del lobo: "Si sacas a un perro dos o tres días, la cohesión del grupo se rompe".

Estudios genéticos

El presidente de la asociación confía en obtener este año el apoyo de la Dirección General de Ganadería para sufragar los estudios genéticos de alta resolución que desemboquen en el reconocimiento oficial del pastor del osu como raza pura. Estos análisis permitirían rastrear el origen de la raza y su posible vínculo con perros de Turquía, muy similares. La amenaza más grave para la supervivencia del pastor del osu no es numérica, sino estructural: "El mayor peligro es la desaparición del pastoreo", destaca la asociación.

Si la actividad ganadera se mantiene, el perro cuenta con características excepcionales para defender al rebaño, cuidar del ganado y relacionarse con las personas, rasgos que se atribuyen al aislamiento genético y a la proximidad de los núcleos rurales asturianos. "Llegas, les abres la boca, les coges una muestra de ADN, les pones el microchip y la vacuna, ni se levantan, ni protestan... Son increíbles", describe el veterinario.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents