Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Indignación en Emergencias por el rescate de la Guardia Civil al herido grave en quad: "Se le negó la atención médica in situ"

La fricciones entre SEPA y el Instituto Armado tocan techo tras una evacuación en la que no se activó al helicóptero de rescate del Principado

Fuentes sindicales del órgano autonómico describen como "via crucis" el trato al lesionado y piden en un escrito "dimisiones" si Consejería y Delegación del Gobierno no establecen un protocolo claro que acabe con el conflicto de competencias

VÍDEO: El rescate de la Guardia Civil al accidentado en un quad en Parres

Guarcia Civil

Xuan Fernández

Xuan Fernández

“Las competencias no son trofeos”. Con esa frase, fuentes sindicales del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) cargaron este jueves contra la actuación desarrollada por la Guardia Civil en el rescate de un joven herido grave en un accidente de quad en Sotu Deu (Parres), adelantado por LA NUEVA ESPAÑA, y denunciaron que no se activase al SEPA ni a su helicóptero con médico-rescatador a bordo, pese a que el herido acabó ingresado en la UCI del HUCA. La crítica eleva a un nuevo nivel las fricciones que desde hace tiempo mantienen ambos cuerpos por el mando y la coordinación en dispositivos de búsqueda y rescate. La Guardia Civil, por su parte, rechaza las críticas y defiende su actuación.

Los representantes de la plantilla sostienen que la intervención del Instituto Armado prescindió de medios del SEPA que, a su juicio, habrían permitido una asistencia más rápida y con atención facultativa desde el primer momento. En un escrito, representantes de los trabajadores del SEPA afirman que lo ocurrido “parece sacado de un periódico de hace 50 años” y consideran “incomprensible” que, “en pleno siglo XXI”, se optase por “un sistema de evacuación que parece sacado de otra época” pese a existir en Asturias un grupo de rescate helitransportado y un parque de bomberos en la zona.

El accidente se produjo el miércoles en una pista forestal de la localidad parraguesa de Sotu Deu, a unos siete kilómetros de Arriondas. El herido, un joven que circulaba en quad, pidió ayuda a la Guardia Civil, que movilizó al GREIM con base en Cangas de Onís. Tras localizarlo, los agentes lo inmovilizaron, lo portearon "unos 500 metros" en camilla hasta un vehículo oficial y lo trasladaron hasta el pueblo, donde fue entregado a los servicios sanitarios. Desde allí fue evacuado al Hospital del Oriente y, ya por la tarde y por la gravedad de sus lesiones, derivado al HUCA, donde tuvo que ser ingresado en la UCI.

Ese itinerario asistencial centra precisamente la censura sindical. Fuentes sindicales del SEPA hablan de un auténtico “vía crucis” para el accidentado y enumeran una “valoración, inmovilización y movilización posterior sin criterios médicos y por personal no sanitario”, además de un “porteo en camilla durante 500 metros con politraumatismos”, el traslado en todoterreno por pistas forestales y un posterior transbordo a una ambulancia antes de acabar en la UCI del HUCA. “La gestión de tiempos es injustificable”, resumen las mismas fuentes.

El núcleo de la protesta está en la falta de coordinación. Según las fuentes sindicales del SEPA, la Guardia Civil no dio aviso inmediato al 112 para activar el helicóptero medicalizado del Principado, un recurso que permite desplazar a un médico hasta el lugar del accidente, estabilizar al herido in situ y acelerar su traslado al hospital de referencia. “Al no dar aviso al 112 de forma inmediata para activar el helicóptero, se le negó al accidentado la posibilidad de ser estabilizado por un facultativo in situ”, señalan. En esa misma línea, insisten en que el GREIM, el grupo de montaña de la Guardia Civil que realizó la evacuación a pie del herido, “es un grupo colaborador valioso”, pero recuerdan que su “naturaleza es policial y de auxilio, no médica”.

El choque institucional

El comunicado va más allá de la crítica operativa y sitúa lo ocurrido en un choque institucional larvado. Fuentes sindicales del SEPA denuncian una “peligrosa confusión de roles” y recuerdan que el 112 es el teléfono único europeo de emergencias, mientras que las competencias de rescate y protección civil en Asturias recaen sobre el Principado. A su entender, el episodio de Parres vuelve a evidenciar los “roces y enfrentamientos” sobre “quién debe llegar primero o quién debe mandar”, una tensión que desde hace tiempo enfrenta a SEPA y Guardia Civil en actuaciones de rastreo y rescate.

En ese contexto, las fuentes sindicales elevan el tono y apuntan también a responsabilidades políticas. Reclaman que la Delegación del Gobierno intervenga ante lo que describen como una “continua resistencia” de la Guardia Civil a aceptar los protocolos autonómicos de emergencias y advierten de que “las emergencias no entienden de jerarquías militares ni de competencias estatales o autonómicas, entienden de salvar vidas”.

El escrito concluye con una exigencia rotunda: “Exigimos claridad, exigimos protocolos únicos y, si nadie pone orden en este caos de competencias, exigimos dimisiones. La vida de los asturianos no puede depender de quién reciba la llamada primero”.

El Principado ha dado un paso en los últimos días en su reforma de la ley de Emergencias de Asturias, donde ahora establece que el SEPA es quien debe asumir la dirección de dispositivos ordinarios que impliquen a ambos cuerpos. Pero desde la representación de la plantilla se les pide que sean más claros y establezcan un protocolo de coordinación claro con la Delegación del Gobierno, de quien depende la Guardia Civil.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents