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"El río baja bien, ya tenía que haber salido": el lamento de los aficionados en la jornada de apertura de la pesca del Campanu

"El pesimismo es total, pero aun así la gente tiene ganas de tirar la caña y tuvimos tres o cuatro cotos cubiertos", señalan los pescadores en el primer día de la temporada que se extiende hasta el 15 de julio

"El pesimismo es total, pero aun así la gente tiene ganas de tirar la caña y tuvimos tres o cuatro cotos cubiertos", señala el presidente del club de pesca La Socala, José Modesto Vallejo, tras la primera jornada de pesca del salmón . Este pescado, que provó suerte en las aguas del Esva, pasó revista al río antes de desplazarse a Cornellana para disfrutar de la apertura de la popular Feria del Salmón. "El río está en perfectas condiciones, mejor que nunca, llovió anoche y de agua está perfecto, solo falta que pique algún salmón", añade el ribereño.

El coto Piedrablanca estuvo ocupado por un grupo de ribereños del Narcea. Raúl Rilo, Pedro Fernández y Francisco Monasterio acudieron a compartir y a disfrutar de su afición, aunque con pocas perspectivas de pesca. "Este coto lo cogimos el día antes de que abriese la campaña, si aquí hubiera salmones no lo cogías ni queriendo", apunta Pedro, que echó a tierra el campanu de Asturias en el año 2006. Este año eligieron el Esva porque no lograron coger coto libre en su río predilecto, el Narcea. Precisamente en este último ha habido, muchos pescadores y ningún salmón. Así resumen la jornada de apertura de la pesca tradicional de salmón en aguas continentales del Principado de Asturias los aficionados que este sábado se acercaron por cientos a este río en el concejo de Salas, para tratar de echar a tierra el primer ejemplar del año. Un pez que, en caso de salir, será subastado este domingo en la Feria del Salmón Asturpesca Capenastur, en Cornellana, a las 13.15 horas.

"Está muy mal la cosa, no debe haber mucho salmón porque el río baja bien y a estas horas tendría que haber salido ya. Atrasaron el inicio de la temporada una semana y eso da lugar a que entren más, pero cada vez hay menos salmones", lamentó Enrique García mientras hacía cola en el pozo Carbajal para echar unos lances. Intentándolo se encontraba José Manuel González, muy concentrado en las varadas pero sin éxito: "No sale nada", afirmó. También los pescadores que esperaban su turno comentaban la falta de presencia del rey del río en estas fechas. "Va a estar difícil sacar nada porque no se ve nada, no hay peces", dijo Manuel Fourniet a pie de río.

El desánimo estaba presente entre los aficionados, que se contaron por cientos en las riberas del Narcea, el río salmonero por excelencia de España. Los coches aparcados en los accesos a los puentes y pozos o mismamente en el arcén de la carretera AS-15 daban cuenta de la frenética actividad pesquera. En los corrillos, a pie de río, el tema principal del día era sin duda la falta de salmones y qué soluciones se deben tomar para revertir la situación proponiendo desde aumentar las repoblaciones a millones de alevines cada año hasta vedar por completo el río.

En el río Sella también se vivió una mañana de notable actividad, aunque sin grandes capturas. Bajo el Puente Romano de Cangas de Onís, sobre las nueve de la mañana, varios pescadores probaban suerte mientras los curiosos se acercaban a observar el río desde la barandilla en una mañana nublada y con bruma, característica de la primavera asturiana.

El cauce bajaba limpio. Sin rastro de viento que moviera la superficie del agua, la sensación de espera se hacía aún más visible. Había poca conversación y mucha atención en ese primer tramo del día, como si cualquier pequeño movimiento pudiera alterar de golpe una calma sostenida por la expectación.

Muchos pescadores y pocos salmones en el Narcea a su paso por Salas, en imágenes

Muchos pescadores y pocos salmones en el Narcea a su paso por Salas, en imágenes / Sara Arias

Algo más adelante, en el coto Les Tempranes, la escena tenía un tono más familiar. El clan de los Mori, veteranos de la ribera del Sella, estaba ya preparado desde las siete y media de la mañana con las cañas listas y la ilusión intacta de cada apertura, acompañados por gancheros, amigos y familiares que iban llegando a pasar el día y compartir la jornada de pesca. "Estamos como estábamos”, bromeaban por la mañana, entre la retranca y la prudencia de quien sabe que el salmón nunca responde a planes previos. A la orilla fueron llegando amigos que comentaban sensaciones, recordaban campañas anteriores y seguían de cerca la preparación de los útiles, en una escena de varias generaciones compartiendo enseñanza, descubrimiento y espera junto al agua.

La temporada de pesca del salmón con muerte arrancó esta mañana en Asturias y se prolongará hasta el 15 de julio en un contexto de creciente preocupación por el futuro de una de las prácticas más arraigadas en la comunidad. La escasez de ejemplares vuelve a marcar el inicio de la campaña, tras un año 2025 que dejó cifras históricamente bajas: apenas 130 capturas, el peor registro del que se tiene constancia.

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