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Manuela Carmena, jueza emérita y exalcaldesa de Madrid: "Lo importante ahora es defender la democracia, lo que exige hacer unos esfuerzos enormes por superar la confrontación"

La abogada madrileña, de paso por Oviedo para clausurar un máster universitario, se declara orgullosa del posicionamiento internacional del Pedro Sánchez en contra de la guerra y aplaude a Juanma Moreno por su negativa a pactar con Vox y su talante dialogante

Por la izquierda, en el Aula Magna de la Universidad, el profesor Sergio González Begega, coordinador del programa de Máster en Historia y Análisis Sociocultura; Manuel Carmena; el secretario general de la Universidad, Ángel Espiniella, y el profesor de Historia de la institución Rubén Vega.

Por la izquierda, en el Aula Magna de la Universidad, el profesor Sergio González Begega, coordinador del programa de Máster en Historia y Análisis Sociocultura; Manuel Carmena; el secretario general de la Universidad, Ángel Espiniella, y el profesor de Historia de la institución Rubén Vega.

Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

A su paso por Asturias este lunes, la jueza emérita y exalcaldesa de Madrid Manuela Carmena ha lanzado un llamamiento a defender la democracia más allá de alianzas entre partidos. La abogada es partidaria de dejar de lado las “etiquetas” políticas para construir un frente común frente a sus amenazas.

“Me gustaría que hubiera un gran proceso para la defensa de la democracia. Desde que me marché del Ayuntamiento llevo insistiendo mucho en la necesidad de cuidar la democracia, de preocuparnos de ella, y para mí cuidar es sobre todo estar atento, ver qué es lo que necesita”, manifestó Carmena, añadiendo que “es interesante emplear el término cuidar porque es un término de la cultura de la mujer, la cultura que se preocupa por la vida”. “Lo importante ahora es defender la democracia”, lo que exige, agregó, “hacer unos esfuerzos enormes por superar esta confrontación que está imposibilitando que realmente la democracia pueda ser eficaz y eficiente”. No hay que perder de vista ese “objetivo”, avisó: “Es importante olvidarnos de etiquetas y buscar, como un propósito importantísimo, la defensa de la democracia contra los que no están por la democracia”.

Carmena viajó a Oviedo para impartir la lección de cierre del Máster en Historia y Análisis Sociocultural de la Universidad de Oviedo, en un acto que llenó el Aula Magna del edificio histórico. La intervención, titulada "La Administración que no nos quiere", fue presentada por el profesor Rubén Vega, coautor de un libro sobre los supervivientes de los asesinatos de los abogados de Atocha. La carismática abogada se dirigió a su auditorio en un tono amigable y cercano. Comentó que había estado tentada de viajar a Oviedo con algunas de sus "plantitas" de violeta africana, para regalar. Amante de la jardinería, quería que sirvieran como ejemplo de cómo el cuidado hace florecer la democracia, igual que sucede con las plantas. Luego, ilustró su disertación, sobre la necesidad de acercar la Administración pública a las personas, con algunos casos de su propio ejercicio profesional. La imposibilidad hasta ahora de sacar adelante esa reforma, que considera tan necesaria, se debe, según Carmena, a que "la derecha política no cree en la Administración pública" y tiende a privatizarlo todo y la izquierda choca con los sindicatos, que son "aliados naturales, pero están conformados como "estructuras muy corporativas pensadas para defender intereses y no el bien público".

Antes del acto, la exalcaldesa —histórica militante del Partido Comunista de España y llegada al Ayuntamiento como independiente de la mano de Ahora Madrid— valoró la situación política actual. A su juicio, a día de hoy la democracia “está centrada en un diálogo político tan poco eficiente, tan poco ejemplar, en la medida que se basa en el insulto, en la descalificación, en fijarse en lo malo y no en lo bueno, que es normal que desilusione a los jóvenes”, por lo que considera necesario devolverles el “entusiasmo”.

También alertó de lo “perjudicial” que resultan para la democracia los pactos del Partido Popular con Vox, formación que identifica con “una extrema derecha absolutamente racista, antigua”. “Es un error enorme”, afirmó. “Se está hundiendo la filosofía de una derecha profundamente demócrata, que es la vocación que tiene que tener una alternativa de derechas”. En este contexto, valoró positivamente la posición del presidente andaluz, Juanma Moreno, contrario a pactar con Vox, de quien destacó la “actitud de un demócrata que escucha y que entiende y que reflexiona sobre los otros”.

Carmena sostuvo que la ideología de Vox “está soñando con las dictaduras”, vinculándola a sectores de la extrema derecha internacional. No obstante, matizó que “también creo que hay que buscar encuentros a nivel personal y humano en algunas personas que defiendan esas u otras teorías”, convencida de que “tenemos que hacer una labor absolutamente inagotable de encuentro y hay que buscar los resortes, aunque sean pequeños, que nos puedan unir a las personas que defienden esas ideologías, mucho más cuando se trata de gente joven”.

En política internacional, se mostró “muy orgullosa del Presidente de España”, Pedro Sánchez, por condenar la guerra de Irán y las acciones de Israel que calificó de “absolutamente irregulares e ilícitas”. “Una postura firme y llena de esperanza y da la casualidad de que coincide con la de la Iglesia Católica. Atribuir ese posicionamiento internacional del jefe del Ejecutivo a ‘una estrategia de despiste, a quien desprestigia es a la oposición’”.

La exalcaldesa defendió incorporar a la política “las culturas del cuidado, que son femeninas, no por ser cosa de las hembras, sino como parte de la cultura femenina: la mujer siempre cuido y tiene un papel trascendente”. En su opinión, el feminismo mantiene todo su vigor.

Sobre el caso Kitchen, celebró que haya “un proceso abierto” y expresó su esperanza de que se establezca una verdad “para que nunca más vuelva a pasar lo que pasó”. En cambio, respecto al caso de Begoña Gómez, expresó “sensación de duda sobre cómo se está llevando a cabo la instrucción”: “Desde fuera y con todos los respetos, yo tengo la impresión de que es una instrucción que está basada en una confrontación, no en la necesaria objetividad que debería tener”.

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