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El peaje que dinamitó el PSOE: así estalló la crisis entre Puente y Barbón

La disputa por el peaje del Huerna ha fracturado la relación entre el Ministerio de Transportes, liderado por Óscar Puente, y el Gobierno asturiano de Adrián Barbón, ambos del PSOE, en una crisis política sin precedentes

El peaje que dinamitó el PSOE

El peaje que dinamitó el PSOE / LNE

Xuan Fernández

Xuan Fernández

«Barbón es insistente, como todos los presidentes autonómicos, que son peleones y reivindicativos. Hay veces que los alcaldes y presidentes son insistentes, pero de mala manera, y no se dan cuenta de que la mejor forma de hacerlo es sentarse con el Gobierno. Adrián (Barbón) hace eso muy bien. Tenemos muy buena relación, con él y con los socialistas asturianos».

Así se expresaba Óscar Puente en diciembre de 2023, poco después de llegar al Ministerio de Transportes. La sintonía con el presidente asturiano, Adrián Barbón, (siendo ambos dirigentes afines a Pedro Sánchez en los inicios políticos del ahora presidente del Gobierno), parecía entonces fuera de toda duda.

Dos años y medio después, esa relación ha derivado en una crisis política inédita entre administraciones del mismo signo, con el peaje del Huerna como detonante. Asturias exige su eliminación, mientras que el Ministerio lo descarta por el coste «milmillonario» de rescatar la concesión.

El choque llama especialmente la atención por el contexto político: no es un conflicto entre siglas distintas, sino dentro del propio espacio socialista, algo poco habitual y difícil de encajar en ambas partes.

La tensión se ha disparado y el diálogo está prácticamente roto. «No entendemos cómo se ha llegado hasta aquí, ni tampoco el desplante que nos hace un Ministerio de nuestro propio color político», señalan fuentes cercanas al Ejecutivo asturiano. En paralelo, en el entorno de Transportes tampoco se comprende que el Principado haya convertido el peaje en una bandera política de primer nivel.

No es, en todo caso, el primer roce. En los últimos años ya hubo fricciones por los billetes del AVE o por el proyecto del víal de Jove, pero siempre se habían mantenido en niveles de tensión asumibles. Nunca hasta ahora habían escalado a un enfrentamiento tan directo y sostenido.

Así empezó todo

La cronología del desencuentro refleja una escalada progresiva, tanto en el tono como en el fondo.

En abril de 2024, cuando LA NUEVA ESPAÑA desveló el informe de la Comisión Europea que calificaba de irregular la concesión a Aucalsa, el Principado lo tildó de «demoledor», aunque actuó con cautela. El Ministerio optó por el silencio y, meses después, cargó contra la prórroga —siendo responsabilidad del Gobierno popular de José María Aznar—, aunque la justificó por «responsabilidad».

Ahí comenzó a resquebrajarse la relación, aunque de forma soterrada. Asturias no percibió gestos hacia una demanda social creciente, mientras que en Madrid se minusvaloró el alcance político del asunto.

En julio de 2025, la Comisión Europea reforzó su posición con un dictamen motivado. Para entonces, el Principado ya reclamaba abiertamente el fin del peaje. En Transportes, sin embargo, se seguía considerando el Huerna un asunto secundario. En septiembre, Puente volvió a defender la concesión ante Bruselas.

En paralelo, la Alianza por las Infraestructuras impulsó una manifestación contra el peaje, mientras el Consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, elevaba el tono frente al Ministro. En Nuevos Ministerios (Madrid), donde esta el Ministerio no se daba crédito con que un gobierno autonómico del PSOE se fuese a manifestar en las calles contra un Ejecutivo de ese mismo color.

El punto de inflexión llegó en octubre. Desde el entorno de Puente se acusó a Calvo de «favorecer» el discurso del PP. Poco después, el propio Ministro sostuvo que los políticos asturianos —incluidos los de su partido— tenían la agenda «desenfocada». Barbón respondió reivindicando sus resultados electorales frente a los retrocesos socialistas en otros territorios.

La manifestación evidenció la ruptura de marcos: para el Ministerio fue un fracaso por su asistencia; para el Principado, una muestra inédita de unidad. Acudieron unas 5.000 personas.

Desde entonces, la tensión no ha dejado de crecer hasta desembocar en el recurso que Asturias prepara ante el Tribunal Supremo, tras la negativa de Transportes a declarar nula la concesión. Calvo ha calificado la posición del Ministerio de «irresponsable», un término impensable meses atrás.

En Transportes optan ahora por el silencio, convencidos de que cualquier declaración puede alimentar el conflicto. En el Principado, mientras, persiste la incomprensión ante la actitud del Ministro y de su equipo.

El resultado es un choque que ya trasciende el peaje: una crisis política abierta dentro del propio PSOE, sin precedentes recientes y cuyo alcance, por ahora, sigue siendo imprevisible. La crisis parece centrarse solo con el Ministerio de Puente. De momento. n

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