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Un abogado apuñalado, 600 kilos de cocaína y un acuerdo parcial con la Fiscalía: la primera (e intensa) sesión del juicio contra "El Matador"

El cabecilla de la red, "Matador", negó su implicación y alegó que acudió a la nave para prestar dinero a otro de los acusados en una supuesta inversión minera

Los otros tres acusados aceptaron penas de 14 años de prisión

Por la izquierda, Carlos García Morales "El Matador", Luis Vieira, Eder López de la Torre, Sergio Esteban y Cristina Orsi, este miércoles, en la Audiencia Provincial.

Por la izquierda, Carlos García Morales "El Matador", Luis Vieira, Eder López de la Torre, Sergio Esteban y Cristina Orsi, este miércoles, en la Audiencia Provincial. / LNE

Sara Bernardo

Sara Bernardo

Inocente. Así se declaró este miércoles Carlos García Morales, conocido como "El Matador", en el juicio por la operación contra el narcotráfico que supuso la incautación de 600 kilos de cocaína en una nave industrial de Naón (Siero) en 2022. Frente a él, tres de los acusados (Luis Vieira, Sergio Esteban y Eder López de la Torre) reconocieron los hechos en la Audiencia Provincial y alcanzaron un acuerdo con la Fiscalía por el que aceptan penas de 14 años de prisión, inferiores a las inicialmente solicitadas, que oscilaban entre los 16 y los 21 años.

El procedimiento cuenta con una quinta acusada, Cristina Orsi Padula, la única que se encuentra en libertad con cargos, quien fuera pareja de "Matador" y para quien la Fiscalía solicita siete años de prisión. Su juicio ha sido aplazado después de que su abogado, Faustino Suárez, no compareciera al haber sido apuñalado en la misma mañana del miércoles en su despacho de Oviedo, circunstancia que llegó a poner en duda la celebración del juicio.

La vista se centró así en la declaración de García Morales, para quien el Ministerio Fiscal mantiene una petición de 21 años de cárcel. El acusado negó cualquier implicación en la operación de narcotráfico y aseguró que su presencia en la nave de Siero se debió únicamente a un asunto personal: prestar dinero (unos 20.000) a Vieira, a quien conoció en el año 2008 en Venezuela.

Según su testimonio, ambos habían mantenido varias reuniones en Madrid junto a otros implicados con el objetivo de invertir en la explotación de una mina de oro mediante una concesión del Gobierno venezolano. "Necesitaba dinero para sacar el proyecto adelante", explicó sobre Vieira. García Morales afirmó que accedió a prestarle unos 20.000 euros (10.000 procedentes de su “empresa de coches” y otros 10.000 de sus ahorros personales), motivo por el que acudió a la nave. "Yo propuse quedar en una cafetería, pero me dijeron que había que contar el dinero y que mejor allí; en cuanto puse un pie dentro, me detuvieron", declaró.

Sin embargo, esas reuniones estaban siendo vigiladas por la Policía Nacional en el marco de una investigación internacional coordinada con autoridades de Colombia y la Fiscalía de Illinois (Chicago, Estados Unidos). Los agentes sospechaban que el encuentro en Siero formaba parte de una operación para recoger un importante alijo de droga, que llevaba tiempo siendo monitorizado por las autoridades con una compleja operación de infiltración.

Las detenciones se produjeron en octubre de 2022, cuando los ahora procesados acudieron a la nave para recoger 27 paquetes con un total de 600 kilos de cocaína que estaban bajo control policial en una entrega vigilada. En el interior de una furgoneta estacionada en el recinto también se halló una bolsa con armas y abundante munición, algunas de ellas catalogadas como de guerra, según ratificaron este miércoles los agentes que participaron en el operativo.

García Morales acudió al lugar acompañado de quien entonces era su pareja, Cristina Orsi Padula, en una autocaravana y junto a un perro. De acuerdo con la investigación policial, ese vehículo iba a ser utilizado para transportar tanto la droga como el armamento. No obstante, el acusado negó conocer la existencia del alijo.

Una operación internacional

Los procesados se enfrentan a delitos contra la salud pública, depósito de armas y tenencia ilícita, tras haberse intervenido no solo la droga, sino también armamento (incluidas armas de guerra) y una importante cantidad de munición, según la Fiscalía del Principado de Asturias.

La operación que desembocó en las detenciones se inició en septiembre de 2022, cuando la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional recibió una solicitud de colaboración de la Fiscalía de Illinois dentro de una investigación conjunta con Homeland Security Investigations, la Policía Nacional de Colombia y la Brigada Central de Estupefacientes (UDYCO).

En ese contexto, agentes infiltrados lograron introducirse en una organización con base en Colombia (presuntamente liderada por uno de los acusados) que planeaba introducir cerca de dos toneladas de cocaína en España. Parte de la droga, un total de 1.340 paquetes, fue entregada a los agentes encubiertos en un barco en aguas internacionales del Caribe, a unas 200 millas de Barbados. Posteriormente, el alijo fue trasladado a Puerto Rico y desde allí a Madrid en avión bajo custodia policial y sin levantar sospechas entre los receptores.

Finalmente, la Fiscalía autorizó la entrega controlada de 600 kilos en Siero, lo que permitió identificar y detener a los implicados cuando acudieron a recoger la mercancía.

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