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El peaje de autovía que muchos no saben que pagan en Asturias: ¿cómo funciona esta tasa "en la sombra"?

El Gobierno asturiano pretende rescatar la AS-II, que fue construida con una inversión de 122 millones de euros y cuya concesión expira en 2035

Un vehículo circula por la Autovía de la Industria.

Un vehículo circula por la Autovía de la Industria. / JUAN PLAZA

Xuan Fernández

Xuan Fernández

Miles de conductores circulan cada día por la autovía de la Industria (AS-II), entre Oviedo y Gijón, sin detenerse en cabinas ni pagar peaje por utilizarla. Sin embargo, esa vía no es gratuita. Su coste lo abonan los asturianos, a través de los presupuestos del Principado, desde hace casi dos décadas. Es el llamado peaje en sombra que ahora el Gobierno regional pretende rescatar, aunque esta intención ya ha provocado críticas en Izquierda Unida, socio del PSOE.

El funcionamiento de este sistema es distinto al de las autopistas tradicionales. Aquí, el conductor no paga directamente por usar la vía. En su lugar, es la Administración la que abona a la empresa concesionaria un canon anual ligado al tráfico.

Ese pago se calcula mediante estaciones que registran el número de vehículos y los kilómetros recorridos. A partir de ahí, entre otras variables, se fija cuánto debe pagar cada año el Principado.

La Autovía de la Industria se puso en marcha en 2007 como alternativa a la “Y”. Fue el gobierno presidido por aquel entonces por Vicente Álvarez Areces (PSOE) quien la puso en marcha. La empresa concesionaria (Viastur, participada por Sacyr) asumió su construcción —122 millones de euros— y la Administración se comprometió a pagar durante 30 años, hasta 2035, momento en el que expira la concesión.

Esto implica que no solo pagan quienes usan la carretera, sino todos los asturianos a través de los presupuestos públicos.

Actualmente, la AS-II registra más de 25.000 vehículos diarios y el Principado abona cerca de once millones de euros al año. Desde su apertura, ya ha pagado más de 162 millones, y el coste total superará los 280 millones al final de la concesión. No hay estimación de cuándo supondría el rescate para las arcas públicas.

Cómo se paga: tráfico y kilómetros

El sistema se basa en un cálculo automatizado. Varios puntos de control miden el tráfico y determinan el canon: se paga por vehículo y por kilómetro recorrido, con tarifas distintas para ligeros y pesados, y revisiones periódicas. A más uso, mayor coste para la Administración. El coste para el Principado de la autovía de la Industria ha ido aumentando desde su puesta en marcha, cuando se pagaban unos siete millones de euros. Hoy se pagan alrededor de once.

Cuántas carreteras funcionan así en España

El modelo del peaje en sombra fue muy utilizado en España, sobre todo a comienzos de los años 2000, aunque hoy tiene un peso mucho menor. El modelo que implicaba que la concesionaria abonase la construcción ya prácticamente no existe. Galicia anunció el año pasado el rescate de cuatro autovías que tenían el modelo de peaje en sombra: la AG-41 (autovía de Salnés), la AG-11 (autovía de Barbanza), la AG-31 (Ourense-Celanova) y la AG-56 (Santiago de Compostela-Noya).

Según datos del Ministerio, la red estatal cuenta con unos 12.091 kilómetros de vías de gran capacidad: 1.435 kilómetros son autopistas de peaje directo, y 10.656 kilómetros son autovías y carreteras multicarril.

Dentro de estas últimas, alrededor de 1.000 kilómetros —principalmente autovías de primera generación— siguen gestionándose mediante peaje en la sombra, con pagos directos de la Administración.

A esta red se suman otros 5.200 kilómetros de vías autonómicas, de los cuales unos 500 kilómetros mantienen sistemas de peaje. El peaje en la sombra permitió construir infraestructuras sin grandes desembolsos iniciales ni impacto inmediato en la deuda. Pero, a cambio, obliga a pagar durante décadas. Ahora, el Gobierno parece querer desquitarse de ese pago.

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