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La FSA de Barbón quiere contener la discrepancia interna por la crisis minera de Cerredo y convoca de urgencia a todos sus líderes locales

Los dirigentes de las agrupaciones socialistas de los concejos están llamados a una reunión el viernes

IU definirá su postura el miércoles para pedir responsabilidades políticas a los socialistas, socios mayoritarios de gobierno

Interior de la mina de Cerredo

Interior de la mina de Cerredo / LNE

Pablo Tuñón

Pablo Tuñón

Una vez dejada clara públicamente y de cara al exterior su línea estratégica de defensa, negándose en redondo a asumir responsabilidades políticas en sus filas pese a la contundencia del informe interno de la Inspección General de Servicios y el borrador de conclusiones de la comisión parlamentaria de investigación, a la Federación Socialista Asturiana (FSA) le toca ahora contener heridas internas que esta postura puede generar. La crisis minera tras el accidente de Cerredo ha elevado el grado de nerviosismo en el partido.

Es por ello que Luis Ramón Fernández Huerga, secretario de Organización de la FSA, ha convocado de urgencia para mañana viernes a los secretarios generales de las agrupaciones socialistas de todos los concejos con el fin de explicarles la postura adoptada por la FSA, que ya está generando debate interno en las diferentes sedes socialistas repartidas a lo largo y ancho del territorio asturiano.

Adriana Lastra, delegada del Gobierno y vicesecretaria general y acción política de la FSA, y Dolores Carcedo, vicesecretaria general y de política autonómica además de portavoz socialista en la Junta, serán las encargadas, junto al propio Huerga, de explicar a los líderes locales del partido el borrador de conclusiones de la comisión parlamentaria de investigación abierta a raíz de la tragedia en la mina degañesa de Cerredo.

Los tres han sido, con el presidente y secretario general de la FSA, Adrián Barbón, centrado en su viaje a México y guardando silencio sobre el caso Cerredo, los encargados de dar la cara para criticar las conclusiones del borrador de la comisión Cerredo que señalan a los exconsejeros socialistas Enrique Fernández, Nieves Roqueñí y Belarmina Díaz.

La postura de la dirección del partido radica en culpar únicamente al empresario que explotaba ilegalmente la mina de Cerredo donde se produjo la tragedia y eludir apuntar a nombres concretos en la Administración que les llevaría a moverse para apartar a Enrique Fernández y Nieves Roqueñí de sus actuales altos cargos al frente de Hunosa y la Autoridad Portuaria de Gijón. Con todo, hay nerviosismo en el PSOE asturiano respecto a la respuesta interna que pueda generar esta estrategia de resistencia a la asunción de responsabilidades políticas.

IU elevará presión

Por otro lado, el socio minoritario del gobierno de Barbón, IU, se moverá definitivamente el miércoles con la reunión de su Colegiada, el órgano que definirá la estrategia de petición de responsabilidades políticas al PSOE, a la que ya está encaminada la coalición de izquierdas.

El partido está elaborando un informe interno a raíz del borrador de las conclusiones de la comisión de investigaciones, que será el que se debatirá en su Colegiada.

A partir de ahí, todo hace indicar que la presión de IU sobre su socio mayoritario de gobierno crecerá para que den una respuesta a la crisis política desatada con los informes que señalan serias deficiencias en el control minero en la región a raíz de la tragedia de Degaña y que dejan tocados a los exconsejeros Fernández, Roqueñí y Díaz.

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