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TSK ampliará en 150 millones su capital para salir a Bolsa sin que la familia asturiana García Vallina pierda el control: los detalles de la operación

La compañía, valorada en cerca de 600 millones, lanza una oferta pública de suscripción de acciones para inversores cualificados con el fin de obtener fondos para su expansión

TSK

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Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

La compañía gijonesa de ingeniería industrial TSK ampliará su capital en 150 millones de euros como paso previo a su salida a Bolsa con una valoración cercana a los 600 millones de euros. Con esta operación, la familia asturiana García Vallina seguirá manteniendo el control de la compañía y obtendrá fondos para reforzar su posición de patrimonio neto para acelerar su plan de crecimiento.

Compañías que estaban preparando su salida a Bolsa, como la filial española de la teleco Digi, han dado un paso atrás ante las turbulencias en los mercados. TSK, sin embargo, sigue adelante con sus planes para debutar en el Mercado Continuo de Bolsa. Como paso previo lanzará una oferta pública de suscripción de acciones (OPS), una operación por la que la sociedad ofrecerá a inversores cualificados (a bancos, fondos de inversión, compañías de seguros y grandes empresas, no al público en general) acciones ordinarias de nueva emisión producto de una ampliación de capital. Esa ampliación será por un importe aproximado de 150 millones de euros y será previa a la solicitud de admisión a cotización de las acciones en las bolsas de valores de Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia para su negociación a través del Mercado Continuo

Será la cuarta empresa asturiana, junto con Duro Felguera, GAM e Izertis, que cotice en el Mercado Continuo. Otras tres compañías de la región (Asturiana de Laminados, Seresco y Treelogic) cotizan en el mercado de pymes en expansión, el denominado BME Growth.

El calendario definitivo de la oferta pública de suscripción y la admisión a cotización de las acciones de TSK «están sujetos, entre otros factores, a las condiciones de mercado y a la aprobación del correspondiente folleto por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)», señalaron fuentes de TSK. La previsión que tiene la compañía es salir a Bolsa a mediados del próximo mes de mayo.

TSK tiene previsto destinar los fondos netos de la oferta pública de suscripción de acciones a reforzar su posición de patrimonio neto, mejorando su flexibilidad financiera para acelerar su plan estratégico de crecimiento orgánico. En concreto, la compañía planea apoyar la expansión industrial y el crecimiento en mercados clave donde ya cuenta con presencia consolidada, incluyendo Europa, Norteamérica y Oriente Medio, así como en tecnologías clave como la generación de energía estable, la descarbonización industrial, las infraestructuras eléctricas, la digitalización y las instalaciones de manejo de minerales críticos.

«Creemos que una OPS reforzará nuestra flexibilidad financiera y las relaciones de nuestros grupos de interés, ampliará nuestra base accionarial y apoyará la siguiente fase de crecimiento de TSK», señaló Joaquín García Rico, CEO de TSK, que destacó que el anuncio de la oferta pública «marca un hito importante para TSK».

La compañía asturiana ha mantenido durante las últmas semanas diferentes reuniones con inversores en Londres, París, Madrid, Barcelona, Milán, Oslo, Berlín, Helsinki y Estocolmo, en las que ha detectado «enorme interés por las expectativas de crecimiento esperado de TSK, debido a sus capacidades tecnológicas y su experiencia en sectores y países con gran potencial de desarrollo de proyectos».

La compañía cuenta con Banco Santander y CaixaBank como coordinadores globales de la oferta, así como con Alantra, Banca March y JB Capital como «co-colocadores». El Santander actuará como banco agente de la operación y Banca March como asesor financiero de la compañía. En la parte legal, Hogan Lovells actúa como asesor jurídico de la compañía y J&A Garrigues actúa como asesor jurídico de las entidades colocadoras.

TSK, con sede central en Gijón, cerró 2025 con unas ventas totales de 1.035 millones de euros y un incremento del EBITDA en un 37%, alcanzando los 99,7 millones de euros. El beneficio neto creció un 64,3% hasta alcanzar los 32 millones de euros. La compañía, que cuenta con una plantilla de 1.500 personas, disponía al término del pasado ejercicio de una cartera de 29 proyectos en 12 países por un valor global estimado de 1.292 millones de euros. Cuenta, además, con acuerdos de exclusividad de proyectos suscritos con clientes energéticos y tecnológicos globales por un valor estimado agregado de 3.665 millones de euros, según destacó la compañía. n

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