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El cierre de la térmica Aboño-1 incluye el derribo de su chimenea de más de 175 metros de altura

El desmantelamiento del grupo termoeléctrico de carbón será parcial, ya que se reutilizarán instalaciones, y se prolongará durante 40 meses

La central de Aboño, con el grupo 2 a la izquierda y el grupo 1 (con la chimenea más pequeña) a la derecha.  | ÁNGEL  GONZÁLEZ

La central de Aboño, con el grupo 2 a la izquierda y el grupo 1 (con la chimenea más pequeña) a la derecha. | ÁNGEL GONZÁLEZ

Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

El desmantelamiento parcial del grupo 1 de la central térmica de Aboño incluye el derribo de su chimenea de más de 175 metros de altura, visible desde buena parte de los concejos de Gijón y Carreño.

Aboño Generaciones Eléctricas, la empresa participada por EDP y Grupo Masaveu que asumió la propiedad de la mayor central eléctrica de la región, transformó el pasado año el grupo termoeléctrico 2 de carbón en planta de gas y cerrará el obsoleto grupo 1. Una vez que se obtenga la pertinente autorización de cierre se abordará una plan de desmantelamiento parcial que ya se está tramitando.

Se trata de un desmantelamiento parcial porque en los terrenos de la central de Aboño EDP pretende promover proyectos alternativos ligados a la transición energética (una planta de producción de hidrógeno verde) que podrían reutilizar parte de las instalaciones actuales. Además, algunas de esas instalaciones son de uso compartido con el grupo 2 que sigue en operación.

Los equipos que se desmantelarán en Aboño-1 son los correspondientes al parque de carbones (rotopala de cangilones, edificio de muestreo, torre de transferencia, cintas transportadoras, silos de escoria y ceniza...), la caldera, el interior del edificio de turbinas, varios tanques y depósitos, y la chimenea de más de 175 metros de altura que corona la instalación industrial.

Personal y plazos

Todos los trabajos de desmantelamiento serán realizados por empresas especializadas en achatarramientos y demoliciones, con personal especialista en la manipulación de materiales con contenido de amianto. Se estima que el número de personas que puedan llegar a trabajar de forma directa en el desmantelamiento sea de 35 trabajadores, más los conductores de camiones para la evacuación de los residuos generados. El plazo de ejecución de la totalidad de los trabajos se estima en 40 meses.

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