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"Duro Felguera está en economía de guerra", afirman los auditores de la reestructuración

El juez que analiza el caso, sorprendido de que proveedores como Viajes El Corte Inglés o LinkedIn no sufran quitas

De izquierda a derecha: Josep Maymí, Ángel Ardura, Daniel Arteta y Víctor M. Fernández, representantes del despacho Lexaudit, ayer, a su llegada al Palacio de Justicia de Gijón.

De izquierda a derecha: Josep Maymí, Ángel Ardura, Daniel Arteta y Víctor M. Fernández, representantes del despacho Lexaudit, ayer, a su llegada al Palacio de Justicia de Gijón. / Ángel González

Yago González

Yago González

Gijón

Los representantes del despacho legal Lexaudit, contratado por Duro Felguera para auditar el plan de reestructuración con el que esta quiere evitar la quiebra, aseguraron ayer ante el juez que la empresa asturiana está "en economía de guerra", es decir, "pagando las nóminas y los gastos corrientes necesarios para mantenerse a flote", pero sin incurrir en ninguna inversión estratégica.

Los asesores de Lexaudit (Víctor M. Fernández, Josep Maymí, Ángel Ardura y Daniel Arteta) fueron los comparecientes en la segunda y última sesión de la vista oral celebrada en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Oviedo, con sede en Gijón, en la que se ha sometido a escrutinio la estrategia de reordenación de Duro. En la jornada del pasado jueves declararon varios directivos y consejeros de la empresa –empezando por su presidente, el mexicano Eduardo Espinosa–, y ayer fue el turno de las periciales, esto es, del testimonio de expertos técnicos.

El magistrado titular, Rafael Abril, deberá decidir en las próximas semanas si homologa o no el plan de la compañía. En caso afirmativo, esta podrá llevar a cabo todas las medidas que considera imprescindibles para sobrevivir.

Hasta entonces, sin embargo, la empresa asturiana está "en economía de guerra", según manifestaron los representantes de Lexaudit, que fueron interrogados por los abogados de los nueve acreedores que han impugnado el plan de Duro, que impone quitas de hasta el 100%.

Uno de los principales argumentos de los acreedores para rechazar la reestructuración es el criterio según el cual los accionistas de control de Duro (los grupos mexicanos Prodi y Mota-Engil México) han considerado "estratégicos" –y, por lo tanto, libres de quitas– a algunos proveedores, mientras que a otros no se les devolverá ni un céntimo de lo que adeuda la compañía.

En esta línea, el abogado José Sánchez, representante de Luongo (firma afectada por la cancelación del proyecto de Duro en Rumanía), preguntó a los auditores la razón por la que la empresa asturiana "ha considerado como proveedores estratégicos a compañías como Viajes El Corte Inglés, LinkedIn o la base de datos jurídicos Lefebvre".

El propio juez intervino para respaldar el argumento del letrado al añadir que a él también le había resultado "llamativo" que Duro tildase de "estratégicos" a esos proveedores.

No obstante, los representantes de Lexaudit se limitaron a señalar que es la dirección de Duro la que ha considerado "esenciales para su día a día" los mencionados servicios, y que el criterio para excluirlos de la reestructuración ha sido "cualitativo, no cuantitativo".

Por otro lado, los auditores afirmaron que "sin la aportación de capital de Prodi, Duro no tiene viabilidad" y que "aunque la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) hubiera capitalizado su préstamo de 120 millones de euros, no hubiese sido suficiente para salvar la empresa".

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