Pablo Argüelles, cardiólogo: "Los estudios demuestran que con las estatinas hay menor riesgo de padecer demencia y Alzheimer"
El temor cada vez más extendido sobre que el tratamiento contra el colesterol puede hacernos perder la memoria

El peligro de los mensajes virales sobre el colesterol
Ya hemos tenido la ocasión de hablar aquí sobre el miedo infundado de los pacientes al tratamiento con estatinas –la estatinofobia–, así como de los efectos secundarios más frecuentes en estos tratamientos (dolores musculares, elevación de transaminasas hepáticas y azúcar en sangre). Sin embargo, en el avispero de las redes sociales se habla cada vez más de otro efecto secundario que poco a poco nos encontramos con mayor frecuencia entre los miedos de los pacientes en la consulta. Nos referimos al temor a desarrollar problemas neurodegenerativos, enfermedad de Alzheimer y otros.
En teoría, el presupuesto es muy sencillo. Si la mayor parte del cerebro está hecha de colesterol y si este es un componente esencial para los recubrimientos de los nervios (las famosas vainas de mielina), reducir el colesterol por medio de tratamientos hipolipemiantes producirá, por tanto, daños a nivel cerebral y en el sistema nervioso. Razonamiento tentador, ¿verdad? Si a esta plausibilidad biológica añadimos que la FDA (agencia de medicamentos de EE UU) incorporó avisos sobre casos raros de problemas cognitivos como pérdida de memoria o confusión, tenemos la tormenta perfecta (a pesar de que, según la propia FDA, estos cuadros fueron en general no graves y reversibles al suspender el fármaco).
Me gustaría que estas líneas sirviesen para tranquilizar a los pacientes que ya toman este tipo de tratamientos y para ayudar a aquellos que puedan necesitarlos en un futuro a no dejarse confundir por este tipo de teorías y bulos de las redes sociales.
Aunque las guías de práctica clínica sobre diabetes y enfermedad cardiovascular de 2023 son rotundas al establecer que las estatinas son seguras y, generalmente, muy bien toleradas a largo plazo, millones de pacientes se quejan de efectos adversos subjetivos, como fatiga, mialgias (dolores musculares) o síntomas nerviosos. Estos síntomas son muchísimo más frecuentes que los daños objetivos medibles en una analítica. El gran culpable es el efecto nocebo (lo contrario del placebo): el paciente tiene la expectativa de que el fármaco le va a sentar mal y, efectivamente, acaba sentándole mal.
Aquí sería tentador pensar que eso puede funcionar para los dolores musculares, pero no para alteraciones de la memoria o cognitivas. ¿Puede acaso sugestionarme de tal modo que me olvide de cosas? Nuestra mente es muy poderosa, pero si alguien tiene dudas, las guías de manejo de la dislipemia de 2019 hacen referencia a un análisis enorme de la Colaboración Cochrane (una prestigiosa organización internacional independiente que revisa y sintetiza la mejor evidencia científica disponible para ayudar a tomar decisiones médicas) que concluye que no existe ninguna evidencia que relacione las estatinas con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
Pero ¿y si nos pasamos de bajar demasiado el colesterol? Porque está bien bajarlo un poco, pero nuestro cardiólogo nos dice que después del infarto debemos tener el colesterol malo por debajo de 55 mg/dl. Este tipo de pacientes también pueden estar tranquilos. El estudio EBBINGHAUS, realizado con unos fármacos mucho más potentes que las estatinas (los inhibidores de PCSK9), capaces de reducir el colesterol hasta niveles prácticamente indetectables, demostró que no existe un exceso de riesgo de deterioro cognitivo en estos pacientes. Su memoria, su atención, todo seguía perfecto.
¿Y qué hay del mantenimiento de las estructuras cerebrales? ¿Cómo pueden funcionar las neuronas o renovarse las estructuras del sistema nervioso sin colesterol? Aquí la respuesta es, una vez más, inequívoca. El cerebro fabrica su propio colesterol de forma local, no necesita colesterol dietario que le llegue a través de la sangre; colesterol que, por otro lado, no podría recibir aunque quisiera, ya que el sistema nervioso central está aislado por la barrera hematoencefálica. Por tanto, la salud cerebral no depende para nada del colesterol de nuestra analítica sanguínea.
¿Por qué hay pacientes mayores que toman estatinas y empiezan a tener problemas de memoria y confusión? Aquí podríamos volver a hablar una vez más de la causalidad inversa, pero es que los estudios observacionales y metaanálisis más recientes suelen encontrar una asociación favorable: un metaanálisis de 2022 encontró menor riesgo de demencia y Alzheimer en usuarios de estatinas, y una revisión actualizada del año pasado también observó una reducción significativa del riesgo de demencia en los pacientes a tratamiento con estatinas. Ojo, esto no quiere decir que las estatinas «protejan» directamente contra el Alzheimer, pues parte de ese beneficio podría explicarse por un mejor control del riesgo vascular.
Pero lanzar estudios médicos o guías de práctica clínica a la cabeza de pacientes asustados no funciona en absoluto. Caballero, este metaanálisis dice que usted está equivocado. Entonces, ¿cómo se aborda esto en el día a día? Como me comentaba la semana pasada una excelente médico de familia, en una consulta de tan sólo unos minutos de duración resulta completamente imposible. Sabemos que hasta un 50 por ciento de los pacientes rechaza tratamientos a pesar de recibir información clara sobre los riesgos.
Hace falta mucho tiempo, paciencia e información de calidad. Los pacientes tienen derecho a que desde la Medicina les seamos capaces de transmitir de manera comprensible la evidencia científica. Hecha la siembra, solo queda esperar y tener paciencia para ver si crece la semilla.
- Adiós a las vacaciones escolares de toda la vida: los alumnos tendrán casi tantos días de descanso en Todos los Santos que en Semana Santa
- Un camión de la Vuelta Ciclista se queda suspendido en el aire en el Angliru y deja atrapados a otros transportistas de la prueba
- ¿Cuándo va a dejar de llover en Asturias? La Aemet responde y cuidado si has hecho planes para los próximos días (vuelve la nieve)
- Tres asturianos entre los pasajeros aislados por el brote de hantavirus en un crucero de lujo
- El último censo de osos lo confirma: hay más ejemplares en la Cordillera Cantábrica y mayor conexión entre las subpoblaciones oriental y occidental
- José Luis Llorente, jefe de Otorrino del HUCA, ingresa en la Academia de Medicina: 'La formación del médico no tiene atajos, exige miles de horas
- Los tres asturianos del crucero del hantavirus preparan su vuelta al Principado: el Gobierno tramita ya su repatriación desde Canarias
- La fibromialgia frenó a Javier Tejedor, histórico vigilante del Tartiere: 'Me han llamado de todo; vago, esquizofrénico, bipolar, borracho, drogado… Y ahora se me agota el paro y no me dejan trabajar
