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Cuando te suspenden la operación cinco minutos antes por la huelga médica: "Para mi padre era importante, el dolor le impide caminar"

La Consejería de Salud del Principado cifra el seguimiento en un 6,88%, ligeramente superior al lunes, con especial impacto en los servicios de anestesia, cirugía general y radiodiagnóstico: 95 cirugías y menos de 500 consultas suspendidas

Los hospitales mantienen un punto de normalidad por las reprogramaciones y los servicios mínimos, pero algunos pacientes citados para colonoscopias o intervenciones se tuvieron que ir a casa: "Ahora no sabemos para cuándo nos darán cita"

Pacientes a las puertas del área de consultas del HUCA.

Pacientes a las puertas del área de consultas del HUCA. / A. G.-O.

Oviedo

El padre de Sara Fernández tiene afectado el nervio ciático. Su médico le recomendó hace unos meses someterse a unas pequeñas intervenciones para intentar aliviar el dolor antes de realizar una operación mayor. En marzo tuvo la primera; este martes, a cinco minutos de entrar en quirófano le comunicaron que se tenía ir a casa: su anestesista estaba de huelga.

El segundo día de parón de los médicos asturianos arroja unas cifras de seguimiento ligeramente superiores al lunes, un 6,88% según datos de la Consejería de Salud, aunque el número de operaciones y consultas que se han suspendido, atendiendo a los cálculos del Sindicato Médico Profesional de Asturias (SIMPA), son menores. Unas 95 cirugías y menos de 500 consultas suspendidas.

Entre las intervenciones canceladas está la del padre de Sara Fernández. “Entiendo que tienen derecho a ponerse en huelga, pero deberían gestionarlo de otra manera. Para mi padre estas intervenciones son importantes porque el dolor le impide caminar, y ahora no sabe cuándo tendrá la siguiente cita”, explica su hija.

Además, “tienes que pedir el día en el trabajo para acompañarlo porque él no puede ir solo. Ahora tocará pedir otro día”, dice Fernández, aunque “eso es lo de menos. Lo más importante es que a él no le duela”.

Fernández cuenta que su padre no fue el único afectado. En la sala de espera había pacientes que tenían cita para una colonoscopia, un procedimiento que requiere prepararse durante los días previos, que también se tuvieron que ir a su casa sin ser atendidos.

Un ligero aumento en el seguimiento

El servicio de anestesia del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) es uno de los más afectados por la huelga. Según datos del SIMPA, las cifras de seguimiento rondan en esta especialización casi el 95% respecto al número de facultativos excluidos de servicios mínimos, un porcentaje similar al de cirugía general. En datos globales, en el centro hospitalario el apoyo a la huelga es del 72% de quienes pueden unirse a ella (no sobre el total de plantilla, que es como calcula los seguimientos la Consejería).

En el hospital de Cabueñes se alcanzan un 69%, con algunos picos “muy elevados” no solo en anestesia y radiodiagnóstico, sino también en servicios médicos, donde llegan al 100% de seguimiento.

En cuanto a seguimiento en el tercer gran hospital de Asturias, el San Agustín de Avilés, se mantiene en tercer lugar con un 60%. Además, sigue siendo más discreta la huelga en atención primaria, donde este martes sin embargo alcanza ya el 35% de los posibles facultativos que pueden ponerse en huelga, y en salud mental un 30%.

Desprogramación previa

Estos datos reflejan, en palabras de José Antonio Vidal, presidente del SIMPA, que “se configura como una huelga ya cronificada con unos niveles basales muy altos de seguimiento y con un impacto muy importante”.

Sobre la menor suspensión de cirugías y consultas, Vidal explica que podría deberse a una “desprogramación” previa. “En cualquier caso, tanto la desprogramación como la suspensión de los actos previstos supone una merma asistencial muy grande para los pacientes, que soportan estoicamente la cerrazón de un ministerio que se niega a hablar con el comité de huelga”, indica.

No obstante, la tónica general en los centros hospitalarios mantiene un punto de normalidad por los elevados servicios mínimos. "Teníamos revisión anual y nos atendieron quince minutos antes de la hora. La verdad que llegamos y nos llamaron al minuto, mejor casi que cualquier otro día", contó una paciente a la salida de neurología. Algo más de espera tuvo, en el mismo servicio, Aida Martínez. "Nos llamaron una hora tarde, pero es verdad que los retrasos suelen ser habituales así que no sé si es por la huelga o algo normal", bromeó.

Retrasos a un lado, Martínez mostró su apoyo a los médicos en huelga: "Si no cuidamos a nuestros médicos, ¿a quién vamos a cuidar?".

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