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Las Cámaras afrontan unas elecciones en las que la victoria se alcanza con consenso y alianzas

La Cámara de Oviedo representa a más del 60% de la actividad económica asturiana; la de Gijón el 30% y la de Avilés el 10% restante

Carlos Paniceres, Félix Baragaño, Daniel González y Javier Fernández-Font.

Carlos Paniceres, Félix Baragaño, Daniel González y Javier Fernández-Font. / .

Vicente Montes

Vicente Montes

Oviedo

Las tres Cámaras de Comercio asturianas afrontan este año procesos electorales para renovar su composición interna. No obstante, lo harán en dos fases. Las Cámaras de Comercio de Gijón y Avilés ya cuentan con una fecha designada, tras haber solicitado activar el proceso, y será el 2 de junio, aunque el plazo expira en diciembre. La Cámara de Oviedo, pedirá la convocatoria (que formalmente realiza el Principado) en el mes de septiembre, porque está inmersa en un proceso de digitalización dado el elevado número de empresas y personas que participan en un ente cuya implantación territorial va desde el Occidente asturiano hasta el Oriente. De hecho, 69 de los 78 municipios asturianos están integrados en la cámara ovetense.

Radiografia de las Cámaras de Comercio de Asturias

Radiografia de las Cámaras de Comercio de Asturias / .

Las cifras estadísticas constatan que un total de 109.243 empresas se verán implicadas en el proceso, de las que 71.292 corresponden a autónomos. Se trata de entidades que suman un total de 326.000 trabajadores asalariados.

La elección del presidente de las Cámaras de Comercio no responde a un sistema de voto directo entre empresas, sino a un procedimiento interno en el que la clave reside en la composición y funcionamiento del Pleno, el órgano que concentra la representación del tejido empresarial y que, en última instancia, decide quién asume la presidencia.

La regulación autonómica asturiana se encuentra recogida en una ley de 2015 que transpone la estatal. Esa norma ya establece que el Pleno es el "órgano supremo de gobierno y representación" de las Cámaras . Está integrado por entre 30 y 60 vocales y se configura mediante un sistema mixto que combina elección directa, designación institucional y peso económico.

La Cámara de Comercio de Oviedo, que representa a prácticamente más del 60% por ciento de la actividad económica en Asturias, cuenta con un plenario de 60 miembros; la de Gijón, que agrupa a casi el 30% de las empresas y trabajadores, cuenta con un pleno de 55 vocales. El plenario de Avilés es de 37 miembros y el ente cameral avilesino representa el 10% de la actividad en Asturias.

El modelo de elección establece que dos tercios de los vocales (el 67%) son elegidos por sufragio entre las empresas, clasificadas por sectores económicos. A ellos se suman representantes propuestos por las principales organizaciones empresariales, que deben cubrir al menos un 10% de los asientos, y un tercer grupo formado por empresas que destacan por su aportación económica voluntaria a la Cámara, que ocupan entre el 15% y el 23% del Pleno.

En el caso de la Cámara de Oviedo, 41 vocales son elegidos por los sectores económicos; trece corresponden a las empresas que más aportan económicamente a la institución y seis corresponden a la patronal FADE.

Los 55 vocales de la Cámara de Gijón se reparten en 27 para los sectores, doce de designación automática y seis para la patronal. En el caso de Avilés, 25 son electos, ocho de empresas que son grandes aportadoras y cuatro de FADE.

Una vez constituido el Pleno, se activa la elección del presidente.Son los propios vocales quienes, entre ellos, eligen al presidente de la Cámara . Es decir, no hay participación directa del conjunto de empresas en esta fase ni posibilidad de candidaturas externas. La presidencia depende de la capacidad de reunir apoyos dentro de ese órgano, donde confluyen intereses sectoriales, territoriales y económicos. En realidad es el Pleno el órgano soberano, con capacidad para elegir y cesar al presidente, que es quien asume la representación institucional de la Cámara, preside sus órganos colegiados y ejecuta los acuerdos adoptados. Es, por así decir, la figura ejecutiva y el interlocutor ante las administraciones públicas y los agentes económicos.

El primer paso

Para optar a la presidencia cameral, el candidato o candidata debe conseguir respaldo primero entre los empresarios de su sector. Al menos ha de tener el 5% de los integrantes del colectivo por el que concurra. Una vez expresada la candidatura, el aspirante habrá de conseguir sentarse como vocal en el plenario de la institución y, posteriormente, lograr el respaldo de los representantes de otros sectores, colectivos o instituciones. Es hace que las alianzas y acuerdos resulten determinantes. Más que en campañas abiertas, la presidencia suele resolverse mediante consensos o mayorías construidas dentro del órgano de gobierno.

Los actuales presidentes de las tres Cámaras volverán a presentarse. Carlos Paniceres volverá a optar a presidir la de Oviedo; Félix Baragaño, la de Gijón, y Daniel González, la de Avilés. Únicamente ha trascendido hasta la fecha un aspirante: el empresario Javier Fernández-Font que ha anunciado que optará a la presidencia cameral avilesina. En las otras dos cámaras no se han postulado rivales para los dos actuales presidentes. En Oviedo se planteó hace meses una posible alternativa con el constructor Arturo Estévez, pero no se ha concretado.

Las urnas se colocarán en unas entidades híbridas: son corporaciones de derecho público que representan intereses de las empresas en su zona ejercen tareas propias de la Administración e incluso gestionan ayudas públicas.

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