Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El balance de las movilizaciones de los médicos para mejorar sus condiciones: “Lucharemos hasta el final”

"No vale retirar el anteproyecto de ley, hay que desarrollar un nuevo marco legal para los médicos", reclama José Antonio Vidal, secretario general del Simpa

Rubén Díaz, portavoz del Simes, confía en acordar mejoras antes de junio con el Principado: "Es incomprensible que no haya avances en Madrid"

José Antonio Vidal y Rubén Díaz.

José Antonio Vidal y Rubén Díaz. / Mario Canteli

Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

José Antonio Vidal es secretario general del Sindicato Médico del Principado de Asturias (Simpa), convocante de la huelga que mantienen a nivel estos profesionales desde enero –a razón de una semana al mes– para exigir al Ministerio de Sanidad un estatuto marco propio. En esta entrevista con LA NUEVA ESPAÑA hace balance de la situación hasta el momento y advierte de que los médicos no pararán, sino que llegarán hasta el final para lograr algo básico: "Ser dueños de nuestro destino y que otros no decidan por nosotros". Por su parte, Rubén Díaz es portavoz del nuevo Sindicato de Médicos del Sespa (Simes), surgido de la plataforma del mismo nombre. En todos estos meses de movilizaciones han apoyado la convocatoria nacional y han ido de la mano en Asturias del Simpa, pero también han marcado distancias como nueva organización. Además del Ministerio, tienen en su punto de mira a la Consejería de Salud. Simes convocó, de forma paralela, una huelga autonómica.

Balance de las movilizaciones.

José Antonio Vidal: "Muy bueno, el seguimiento es constante, a pesar de los servicios mínimos abusivos de los que esperamos que el TSJA se pronuncie en contra. Mantenemos cifras de seguimiento entre los que pueden ponerse en huelga en hospitales hasta el 80%, y en atención primaria hasta el 45%. Existen servicios, los sometidos a las mayores sobrecargas, como anestesia, radiodiagnóstico o cirugía general, en que llega al 100% el apoyo algunos días. La parte negativa es la repercusión sobre las listas de espera, ya abultadas de por sí. No obstante, los pacientes nos comprenden e incluso nos apoyan".

Ruben Diaz: "Esta última semana se ha mantenido, incluso reactivado de alguna forma, la lucha por nuestros derechos. El poder sentarnos a negociar con el Sespa aumenta la esperanza de que conseguiremos mejorar nuestras condiciones. Las cifras de seguimiento no reflejan la realidad del sentir médico, que está cansado de las condiciones laborales que nos asfixian y ahora ilusionados con una propuesta concreta que puede mejorar sus condiciones a nivel autonómico".

Por qué un estatuto marco propio de la profesión.

J. A. V.: "Hasta hoy la profesión médica ha soportado unas condiciones absolutamente diferentes del resto de trabajadores, sanitarios y no sanitarios, y ya no sirve el chantaje vocacional. Si somos iguales, no deberían existir condiciones laborales tan abismalmente diferentes como es el régimen de guardias, y si lo somos, deberíamos tener nuestra propia regulación y negociarla nosotros. No vale simplemente retirar el anteproyecto de ley del Ministerio. Hay que desarrollar un marco legal nuevo para médicos y facultativos".

R. D.: "Lo importante es el contenido, no la forma. Las mejoras pueden estar redactadas también dentro de un estatuto marco común. Simplemente necesitamos un estatuto que no nos discrimine y que nos trate igual que al resto de profesionales sanitarios, que es lo que hace el borrador actual del estatuto, manteniendo el sistema de guardias con la jornada complementaria y obligándonos a trabajar 10 horas semanales más que al resto. Y necesitamos un marco de diálogo y negociación propio para poder negociar nuestras condiciones, como siempre hemos defendido. Y esto puede hacerse con el estatuto marco".

Peticiones irrenunciables.

J. A. V.: "Son básicamente tres: que las condiciones laborales de médicos y facultativos las decidamos nosotros y no otros, es decir, ser dueños de nuestro destino; que la clasificación profesional respete nuestra formación, cualificación y responsabilidad, no solo se avenga al nivel académico; que nuestra jornada, a igualdad de otros trabajadores, establezca sistemas que proporcionen jornadas diarias y semanales que favorezcan la salud laboral y la conciliación, y que computen a efectos de jubilación".

R. D.: "Un plan real para regular la jornada laboral, o al menos mejorar los descansos, acercándonos a las 35 horas semanales del resto de sanitarios. Ese es el objetivo principal e irrenunciable, y por el que estamos dispuestos a luchar hasta el final".

¿Qué pasará más allá de junio si la ministra Mónica García no se aviene a negociar?

J. A. V.: "La protesta escalará. Si el anteproyecto llega intacto al Consejo de Ministros, la confederación de sindicatos planteará al comité de huelga la indefinida continua. Creo que la Ministra seguirá sin ceder, políticamente le es rentable ofender a sus excompañeros, y cuando todo explote dejará el Ministerio y se irá otro sillón". 

R. D.: "Nosotros esperamos lograr acuerdos de mejoras a nivel autonómico antes de junio, si la Consejería y el Sespa están dispuestos. En ese caso Asturias puede servir de ejemplo a seguir. La Conferencia estatal de sindicatos médicos (CESM) y el Ministerio parece que están en un bucle sin salida, es incomprensible que en Madrid no haya avances todavía. Nosotros no podemos responder por el comité de huelga estatal. Pero por nuestra parte, a nivel autonómico, tenemos toda la disposición para llegar a acuerdos con la administración y no alargar el conflicto en Asturias. Nuestros objetivos son laborales, no políticos. Ya hemos planteado nuestras reivindicaciones, depende de la Consejería que la situación no empeore".

El coste de la huelga ronda ya 3000 consultas y medio centenar de cirugías suspendidas ¿Es asumible por la red sanitaria y los usuarios?

J. A.V.: "La situación es perversa. Dirigimos la huelga contra los culpables directos, es decir la Ministra y sus secuaces, pero por la descentralización sanitaria solo podemos hacerlo a través de una huelga que va contra el sistema asturiano. Y éste no puede permitirse esto, la tropelía de la Ministra la pagan los pacientes asturianos, y la Consejería está en la misma trampa saducea. Si la Ministra hace oídos sordos a la Consejería, a ésta y a todas, debe escalarse la solución, y deberá ser el Presidente (Adrián) Barbón quien exija soluciones al Presidente del Gobierno de España. Salvo que a todos les interesa que el Sistema Nacional de Salud desaparezca como tal".

R.D.: "Evidentemente es perjudicial, y por eso las autoridades deberían darse prisa en solucionar el conflicto ya que, si se prolonga, sólo puede empeorar. En cualquier caso, y aunque nos pese, la huelga es la única herramienta que nos queda cuando no se atiende a nuestras reivindicaciones, que son legítimas y compartidas por la población. Porque lo que sí que no es asumible es el ritmo de trabajo que llevamos, y la falta de descanso que acumulamos".

Dicen que se movilizan por el bien del paciente: por qué.

J.A.V.: "Las reivindicaciones las entiende cualquier trabajador: el anteproyecto de ley de la Ministra sigue basándose en que los médicos trabajen muchas horas por encima de su jornada, de hecho sin límite, pero no son horas extraordinarias, ni voluntarias, ni computan para jubilarse, ni se pagan siquiera ahora ordinaria. La jornada diaria puede llegar a 24 horas de forma obligatoria. Ningún trabajador en 2026 aceptaría estas condiciones, pero a los médico se les impone. Hasta un 92% desarrollan síntomas de estar ‘quemados’. Y los más jóvenes ni se plantean incorporarse al sistema público. Todo ello merma al calidad de la asistencia hasta el riesgo de desaparición del sistema. Sin médicos, se acabó la sanidad".

R.D.: "La huelga no es buena para nadie. Ni los trabajadores, ni la administración ni los usuarios nos beneficiamos de los paros. Pero a la vez es necesario que ejerzamos nuestro derecho a huelga como herramienta para conseguir mejorar nuestras condiciones. Y eso sí les beneficia. Cuando los profesionales estamos descansados, tranquilos, motivados y podemos tratar a los pacientes con tiempo y seguridad, eso repercute positivamente en su salud. Lo dicen bien los lemas que gritamos: médico cansado, paciente mal tratado; nuestro descanso, vuestra seguridad... Todos deberíamos apoyar estas movilizaciones, porque todos seremos pacientes en algún momento, y nos merecemos la mejor atención sanitaria posible. En ningún otro ámbito se ha aceptado y normalizado que trabajar 24 horas seguidas, o 60 horas por semana, sea lo adecuado, además de obligatorio. No es seguro ni para la salud del paciente, ni para la del profesional".

Qué puede y debe hacer la Consejería de Salud del Principado.

J. A.V.: "Creemos que el papel de la Consejería es doble: a nivel nacional, favorecer la presión sobre la Ministra para que negocie una solución; por otra, dar cumplimiento lo más rápido posible a los acuerdos de salida de huelga firmados con nosotros en enero".

R.D.: "Es que, en realidad, como ya adelantamos, todo lo importante se puede solucionar aquí. Lo primero, implantar las mejoras de los acuerdos previos que, aunque insuficientes, la administración lleva 3 meses postergando. Sobre todo en lo referente a la atención primaria. Después, aumentar los descansos. Es la forma más sencilla de acercarnos a las 35 horas semanales, acabar con las 24 horas y contabilizar las horas de guardia para la vida laboral. Esta medida es la que reclamamos aquí y ahora, y se podría empezar a aplicar ya".

¿Se han cumplido los acuerdos de enero o se arrepienten de haber firmado?

J.A.V.: "Alcanzamos los mejores acuerdos posibles en el actual marco normativo, aún quedan algunas cuestiones pendientes, pero ya de recorrido escaso precisamente por las limitaciones del Estatuto Marco. Estamos siguiendo de cerca la implantación del acuerdo y sus cláusulas estarán en vigor entre mayo –el complemento para los residentes, las instrucciones sobre flexibilidad horaria, guardias localizadas, conciliación, agendas de primaria y otras– y junio, cuando se materializarán el resto de los acuerdos económicos de autocobertura, manutención en Primaria,etc. En tiempos administrativos es aceptable.Cambiar condiciones de la jornada laboral, más allá de meros retoques o de un régimen de guardias algo mejorado, precisa cambiar la ley básica y, además, asegurar su viabilidad, que en Asturias significa 1.280 médicos y facultativos y 280 millones de euros anuales adicionales en el presupuesto. Esto lógicamente precisa acuerdo estatal, y aún así llevará su tiempo". 

Simpa y Simes son dos organizaciones que marchan juntas en las movilizaciones, pero aún así da sensación de que hay división en la profesión en Asturias , ¿en qué se diferencian?  

J. A.V.: "El Simpa lleva 44 años mejorando las condiciones laborales, sociales y económicas de los profesionales médicos y facultativos. En este interés común creo que coincidimos. Nosotros representamos otras categorías facultativas además de médicos, e independientemente de su lugar de trabajo, quizá esas sean las diferencias fundacionales más evidentes. Respecto a la huelga, nos diferencia básicamente que nosotros creemos que la solución necesaria es de ámbito nacional y la acción autonómica ha de centrarse en la medida de sus fuerzas en ello. En esta visión coincide incluso el Colegio de Médicos. Exigir más a Asturias, en este momento es forzar situaciones presupuestarias o de reducción de la asistencia que desvían la atención y dan oxigeno al Ministerio".

R. D.: "Pues en realidad ya lo expusimos. No nos conformamos con el “a ver qué pasa en Madrid”. Nos sentamos e hicimos una propuesta sólida para, a través de aumentar los descansos de las guardias, alcanzar la jornada de 35 horas sin dejar descubierta la asistencia. Nuestro planteamiento busca solucionar en Asturias lo que no se está consiguiendo a nivel del Estado. Si el Ministerio y la CESM hicieran bien sus deberes, el asunto se solucionaría de un plumazo para toda España. Pero como no está siendo así, trataremos de solucionarlo a nivel autonómico, y ojalá contribuya tanto al plano estatal como a lograr avances en otras comunidades".

¿Por qué ha opta Simes por ser un sindicato y qué planes hay?

R. D.: "Tras 9 meses de diálogo y conversaciones con el Sespa, la Consejería y las diferentes organizaciones sindicales fuimos conscientes que sólo convirtiéndonos en una organización sindical podríamos tener la oportunidad de negociar nuestras condiciones nosotros mismos. Y en ello estamos. El objetivo lo ha marcado la asamblea: luchar por conseguir las reivindicaciones laborales autonómicas que ya conoce la gente y conseguir la mejor sanidad pública en Asturias. De momento a través de la huelga autonómica".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents