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Jaime Mayor Oreja, ex ministro de Interior: "Si no armamos moralmente Europa, la inmigración será invasión"

"La Iglesia del País Vasco nunca mató, pero sí encubrió, con una equidistancia imposible cuando estaban en juego vidas", indicó Jesús Sanz Montes en la presentación en Oviedo del último libro publicado por el exministro del PP

Jaime Mayor Oreja, presidente de la fundación Neos y exministro: "En España corremos el riesgo de que los escándalos sucesivos nos anestesien"

VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Juan Plaza

María José Iglesias

María José Iglesias

"Si no somos capaces de armar moralmente Europa, la inmigración será una invasión". Así se expresó este miércoles en un abarrotado Club LA NUEVA ESPAÑA Jaime Mayor Oreja, "un optimista que está pesimista", tal como se definió el ex ministro del Interior, exeurodiputado del PP y actual presidente de la Fundación NEOS, un movimiento de la sociedad civil que defiende la alternativa cultural basada en los fundamentos del humanismo cristiano.

Y a ese humanismo se refirió el político vasco, que estrena el libro "Una verdad incómoda", donde ahonda en los actuales "males" de España, con una visión crítica de los últimos 20 años de democracia. Lo hizo acompañado por la periodista y escritora Isabel San Sebastián y el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. Entre los tres construyeron un diálogo que osciló entre la crónica histórica, la denuncia política y la reflexión espiritual. Sanz Montes defendió la acogida de inmigrantes como un rasgo esencial del cristianismo, aunque matizó que esta debe tener límites cuando no se puede garantizar la dignidad de quienes llegan. Mayor Oreja, por su parte, planteó una visión más política y pragmática, insistiendo en la necesidad de actuar en los países de origen y de evitar políticas de regularización masiva que generan "incertidumbre".

Mayor Oreja reivindicó una visión del pasado reciente de España que, en su opinión, está siendo sustituida por un relato distorsionado. "La permanencia de ese relato es de tal magnitud que la verdad parece mentira", señaló. Para el exministro, no basta con tomar conciencia: es necesario un examen profundo, casi moral, de lo ocurrido. La idea de fondo que atraviesa el ensayo de Mayor Oreja es la existencia de un "proceso de ruptura", alentado desde el gobierno presidido por Pedro Sánchez, que, según defendió, se remonta a los tiempos de Rodríguez Zapatero: "España no está gobernada únicamente por un presidente, sino por un proyecto político de izquierdas". Isabel San Sebastián, con la cercanía que le une a Mayor Oreja –"prometimos no decepcionarnos nunca y decir siempre la verdad", tal como él recordó–, introdujo uno de los temas más sensibles: el terrorismo de ETA y el, a su juicio, mal llamado proceso de paz. Mayor Oreja afirmó que el proceso no supuso una derrota de la organización terrorista, sino una evolución hacia la negociación en la que, a su juicio, los terroristas lograron avances políticos hasta llegar a gobernar.

"El crimen siempre anestesia, de la misma manera que la mentira nos está anestesiando España", recalcó, estableciendo un paralelismo entre la violencia del pasado y lo que considera una manipulación del presente. En su relato, ETA no solo condicionó la vida política y social del País Vasco, sino decisiones estratégicas, desde infraestructuras hasta políticas energéticas, como la ausencia de energía nuclear por la presión etarra. San Sebastián insistió en el papel de las víctimas, recordando que en el libro aparecen "todas".

Jesús Sanz Montes reconoció que la Iglesia del País Vasco no siempre estuvo a la altura en aquellos años de plomo: "Nunca mató, pero sí encubrió con una equidistancia imposible cuando estaba en juego la vida de las personas". Su intervención introdujo uno de los conceptos más repetidos: la verdad como elemento incómodo y subversivo. Según el Arzobispo de Oviedo, en una sociedad en declive moral y cultural, la verdad resulta difícil de aceptar porque confronta directamente con determinadas ideologías y estilos de vida. "Son enemigos de la vida", afirmó, en referencia a quienes "promueven leyes y modelos sociales que erosionan valores fundamentales como la familia".

El "11 M" cambió el rumbo

El debate giró hacia la política nacional cuando San Sebastián preguntó por la actitud del Partido Popular en distintas etapas. Mayor Oreja introdujo otro hito: los atentados del 11 de marzo de 2004, "un punto de inflexión que cambió el rumbo y la historia de España". A partir de ahí, aseguró que se ha pasado de debatir la autodeterminación de los pueblos a una "autodeterminación de la persona", en referencia a cuestiones como el género o la eutanasia.

La conversación no eludió el contexto europeo. Sanz Montes afirmó que Europa ha crecido en estructura e instituciones, pero ha perdido su alma, entendida como los fundamentos cristianos de su civilización, y alertó del riesgo de una secularización "que elimine toda referencia a la trascendencia", comparándolo con "el Génesis al revés".

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