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El modelo de atención de los centros de menores asturianos que fue pionero y ahora sirve de ejemplo: "Los niños que sufren necesitan ser abrazados"

"El sistema está basado en el vínculo y en una reparación del daño", explica la consejera Marta del Arco en una jornada el sistema de protección residencial de Unifec

Marta del Arco durante su intervención en la jornada.

Marta del Arco durante su intervención en la jornada. / A. G.-O.

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Oviedo

“Aquí os pagan por abrazar, porque los niños que sufren necesitan ser abrazados”. La frase es de Pepa Horno, psicoterapeuta, y resume el modelo de trabajo implantado en los centros de menores asturianos hace ya varios años que este viernes fue ejemplo de las jornadas técnicas organizadas por Unicef sobre el sistema de protección residencial en Oviedo, que reunió a profesionales de distintos puntos del país.

El planteamiento es sencillo: consiste en poner al menor en el centro del trabajo para ofrecerle una atención lo más individualizada posible. Tener en cuenta su historia de vida, sus necesidades y sus problemas, pero, sobre todo, crear en los centros espacios seguros. “Este modelo consigue que se reduzcan los conflictos, tanto con los niños como los profesionales”, aseguró Horno.

No obstante, requiere un enorme sacrificio, pues lleva “a estar permanentemente revisándose”. “Hay que hacer un enorme esfuerzo para no disociarse y dejar de ver lo que tenemos alrededor”, incidió la psicoterapeuta y colaboradora de Unicef. “Es cansado”, reconoció, “pero es la obligación que tenemos quienes trabajamos con niños que sufren”.

En el caso de Asturias, este modelo se empezó a implantar de manera global en todos los centros de menores hace varios años. “Somos una de las comunidades que lo tenemos más desarrollado porque se ha puesto en funcionamiento en todos los centros, tanto en los públicos como los concertados. Es un modelo basado en el vínculo y en una reparación del daño; ese daño con el que llegan la mayoría de los niños y las niñas al sistema de protección”, explicó la consejera de Derechos Sociales, Marta del Arco.

En su intervención recordó cómo en 1986 llegó por primera vez a un centro de menores de Asturias y el encargo que desde la Administración se les hizo en aquel momento a todos los trabajadores para construir un sistema de protección de menores. Años después, en 1993, asumió la jefatura de sección de centros de menores y ahí, relató, “empezó un recorrido para dar a los niños un entorno que les cuidase”. En este proceso surgió la colaboración con Unicef para poner en marcha el modelo que se mantiene actualmente y que centró la jornada de este viernes.

Por su parte, Lucía Losoviz, responsable de Políticas de Infancia de Unicef España, explicó el porqué de la elección del Principado para llevar a cabo la jornada: “Llevan muchos años ya trabajando en este proceso de cambio, incorporando a todos los trabajadores que están dentro del sistema de protección para cambiar la mirada, para poner a los niños y niñas en el centro de todas las decisiones. Para cambiar también los espacios, que es muy importante, pero también formando al personal y entendiendo el trabajo individualizado y de proyecto que tiene cada niño”.

La organización trabaja actualmente en el desarrollo de herramientas que permitan evaluar y conocer el impacto que el cambio hacia este modelo está teniendo en los menores, sobre todo en la parte del bienestar emocional. “A través de la digitalización y de otras cuestiones, los niños pueden esperar diferentes sentimientos, diferentes emociones, y a partir de ello podemos tener un diagnóstico más certero para hacer una intervención mucho más individualizada”, detalló.

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