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El repunte del turismo rural no lo notan todos en Asturias (y menos en las alas): "Los bonos del Principado ayudan, pero hay que seguir haciendo cosas"

Algunos alojamientos sí han notado el crecimiento del primer trimestre que arrojan los datos, pero otros no comparten el "optimismo" del Gobierno regional: "Esas conclusiones triunfalistas dan un poco la risa"

Buenas sensaciones de empresarios que se benefician de los descuentos autonómicos para desestacionalizar el turismo: "He tenido un aumento muy importante en la ocupación de estos primeros meses con respecto a otros años", afirma una empresaria de Sobrescobio

Turistas, observando osos en Somiedo, una de las actividades en auge en los últimos años.

Turistas, observando osos en Somiedo, una de las actividades en auge en los últimos años. / DEMELSA ALVAREZ

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Oviedo/ Sobrescobio/Luanco (Gozón)/Cudillero/ Ribadesella

Sostiene el Principado que lo peor de la tormenta respecto al turismo rural en Asturias ya ha pasado y que la curva ha cambiado su tendencia para volver a crecer tras unos años de capa caída. Aunque los propietarios expresan a título particular sus dudas y algunos no han notado aún esa mejoría, al tiempo que optan por no ser tan optimistas, en líneas generales el sector admite un cambio de tendencia.

Uno de los motivos, los bonos de turismo rural impulsados por el Principado, que financian hasta la mitad del alojamiento –un bono de 150 euros queda en 75– fuera de temporada alta. Porque uno de los objetivos primordiales es desestacionalizar el sector.

El Principado sostiene que se va por buen camino y ha cifrado en 30.274 visitantes los que atrajo el turismo rural en este primer trimestre de año en Asturias, lo que supone un aumento del 21% respecto a 2025. Se alcanzaron las 76.112 pernoctaciones, es decir, 17.002 más que en el mismo período del año pasado, lo que supone un crecimiento del 28,8%.

"Sin duda ha sido una buena opción la creación de los bonos de turismo rural", sostiene Fernando Corral, vicepresidente de Otea (Hostelería y Turismo de Asturias). "Creo que ese 25% de media de ocupación anual se va a mejorar con este apoyo", agrega.

En Otea Rural –una división creada hace un año para volcarse en el apoyo al sector– manejan unas cifras distintas a las del Principado, de un crecimiento que ha llegado al 36%. "También hay que pensar que este año cayó Semana Santa en ese primer trimestre y el año pasado cayó en abril y no contabilizó en el primer trimestre. Pero sin ninguna duda son datos muy buenos, muy positivos y los bonos son una forma de crecer", apunta Corral. "Hay que seguir haciendo cosas para posicionarse. Con los bonos hemos hecho una campaña potente que estamos replicando ahora en redes sociales a nivel nacional para trasladar la oportunidad a todos los asociados", añade.

Jaime García, presidente de la Asociación de Alojamientos Rurales de Asturias y presente en la Mesa de Turismo de FADE, cree que los datos del primer trimestre "auguran una buena temporada", si bien lamenta que no se acaba de remontar del todo "con las lluvias de abril". García admite también que los bonos del Principado "sí que ayudan y queremos ser optimistas. Junio va a ser mejor que en años anteriores si cuidamos los alojamientos que tenemos".

Fines de semana vacíos en invierno

"En los meses de invierno, no tuvimos nada", señala Laura Suárez, responsable de los apartamentos rurales de Casa Carola, en Viodo, junto al cabo Peñas. La responsable de este negocio gozoniego no percibe que haya habido ningún tipo de boom en el turismo rural, es más, deja a las claras que "hubo menos (pernoctas) que en el invierno del año pasado". "Hubo fines de semana completamente vacíos", apuntó la gestora de este negocio situado en el punto más septentrional de Asturias como es el cabo Peñas, que es uno de los recursos turísticos con más visitantes de la región. Suárez se refirió además a los bonos del Principado para fomentar el turismo rural, sin embargo, no ha tenido suerte alguna. "Me di de alta en esta campaña y nadie nos llamó", resumió la hotelera gozoniega, que observa que el turismo en su concejo es estival, principalmente, en agosto.

Esa misma sensación mantiene Clara Suárez, responsable del alojamiento rural Casa El Gaitero de Susacasa, también en Gozón . "El turismo rural es estacional, en temporada baja está flojo", resume la gestora de este hotel rural, que confirma que en los meses invernales "les salvan" los puentes festivos. "Si hay un puente que coincida en fin de semana, tenemos gente; eso sí, como el festivo caiga en miércoles, nada", aclara. Afirma la hotelera que, hasta la fecha, se han reservado casas para la celebración de algún cumpleaños pero poco más allá. "En Semana Santa sí que nos fue bien", matiza Clara Suárez, que remarca además que "desde la segunda quincena de julio hasta el mes de agosto está todo asegurado".

Una reflexión que abarca a todos los sectores turísticos del concejo de Gozón desde hace años, que insisten en la importancia de desestacionalizar el turismo para que no todo se concentre en los meses estivales y el resto del año "apenas haya vida" en el municipio.

Sorpresa en Sobrescobio

"Habría que estudiar los datos en profundidad para tener una interpretación más detallada, pero está claro que los bonos de turismo rural están contribuyendo a tener más gente. Por ahí pueden ir los tiros", señaló Suni Torre, propietaria de unos apartamentos rurales en Sobrescobio, que añade: "La primera sorprendida soy yo porque he tenido un aumento muy importante en la ocupación de estos primeros meses con respecto a otros años".

Torre, que también preside la Asociación de Turismo Redes Natural, considera que los bonos "influyen, eso es así", y, añade, "yo tengo a mucha gente que viene con el bono". Aún así cree que "tiene que haber también otros factores". Y se explica: "En enero, que no estaba activos los bonos, también noté una subida muy grande en comparación con enero del 25. Ahora tienen mucha fuerza los portales de internet en los que no se busca por destino sino por alojamiento y la gente reserva cuando le llama la atención algo determinado, sin importar tanto dónde estás".

También señala esta empresaria del sector turístico que Asturias "está de moda". "Que no haga sol empieza a dejar de ser un problema y además es que tampoco es tanto así porque muchos días hace sol. El cambio climático está afectando. Los inviernos que hay en Asturias no son los que eran, para lo bueno y para lo malo", apunta Torre, que añade que "cada vez tengo más clientes que dicen que quieren buscar una casa y trasladarse a Asturias, se oyen mucho ese tipo de cosas".

Sin los llenos de antes

La cudillerense Montserrat Abad no comparte el optimismo del Principado al respecto de los buenos datos del turismo rural en el primer trimestre del año en Asturias. "Esas conclusiones triunfalistas dan un poco la risa, primero porque en esta época del año hay muchos establecimientos cerrados. No coincido con esa visión y tampoco los compañeros de Casonas a los que he preguntado", apunta. Asegura que los puentes ya no funcionan como antes, ni siquiera en Semana Santa: "Ya no llenamos como antaño".

Sobre la influencia de los bonos turísticos señala que en su caso no lo puede valorar ya que por el momento el club de calidad Casonas Asturianas se ha quedado al margen de la promoción. En su caso, el pasado puente de mayo registró una ocupación importante en su Casona de Cudillero, aunque matiza que más debido al visitante internacional que al turismo de puente. "La gente preguntaba si había sido puente. La ocupación que tuvimos fue sobre todo de turistas extranjeros. El 60 por ciento de la gente habría venido igual sin el puente", explica. La empresaria asegura que el visitante internacional se siente especialmente atraído por el litoral occidental asturiano.

"A los extranjeros les fascina el norte de Asturias. Buscan destinos de calidad, tranquilos y auténticos, y tienen muchas ganas de conocer la zona", señala. Abad considera que ese interés creciente contrasta con la caída del turismo nacional de escapada corta. "El turismo nacional de fin de semana y de puentes prácticamente desapareció", afirma y relaciona esta situación con el aumento de viviendas de uso vacacional y turístico.

"Hay muchísima oferta y lo que observamos es que mucha gente viene a pasar el día y luego se vuelve a casa", comenta. En su opinión, esta tendencia afecta especialmente a la hostelería vinculada a la restauración. "Quizás lo notan más los restaurantes que los hoteles o los establecimientos que nos dedicamos a la pernocta", apunta. Aun así, admite que también están cambiando algunos hábitos entre quienes sí se alojan. De hecho, "en nuestra zona están desapareciendo las cenas y en las casonas eso se nota".

Sin subidón en el Oriente

Los negocios del oriente de Asturias no han notado el "subidón" registrado en materia de ocupación y pernoctaciones en los negocios de turismo rural del conjunto de Asturias, pero sí que destacan el excelente funcionamiento de los bonos turismo rural del Principado de Asturias. "Están funcionando muy bien y dando resultados y rendimiento", señaló Sabino Martínez, presidente de la Asociación Riosellana de turismo Rural (Artur), la única del sector que funciona en toda la comarca oriental.

Los primeros tres meses del año no suelen ser buenos para el turismo rural, y menos aún si, como ha ocurrido este año, la Semana Santa cae en abril y no en marzo. "La inmensa mayoría de los negocios están cerrados hasta mediados de marzo. Son meses muy malos para el turismo", destacó Martínez. Es una circunstancia que se registra no solo en Ribadesella, sino en toda la comarca oriental.

Al margen del escaso número de visitantes, una de las realidades que está afectando al turismo rural es el gran número de viviendas vacacionales y de uso turístico, indicó el máximo responsable de Artur, que cuenta en la actualidad con menos de una veintena de asociados, entre los que se cuentan tres hoteles y poco más de una docena de casas rurales. ¿La razón de la escasa militancia en Artur y de la desaparición de las demás asociaciones del sector en la comarca? Martínez lo tiene claro: "El individualismo".

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