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ArcelorMittal reactiva el horno alto "B" de Gijón: la factura de su parada para la empresa y la industria asturiana

La instalación está siendo reiniciada mediante oxilanza durante 16 horas

El montaje final de la acería eléctrica de Gijón, previsto para agosto

Hornos altos en la fábrica de Arcelor en Veriña (Gijón).

Hornos altos en la fábrica de Arcelor en Veriña (Gijón).

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Yago González

Yago González

Oviedo

ArcelorMittal está reactivando el horno Alto B de Veriña (Gijón) este lunes con un proceso de calentamiento con oxilanza durante 16 horas y con la previsión de que mañana, martes, por la tarde, pueda hacer la primera colada, tal y como delantó LA NUEVA ESPAÑA. El horno alto "B" superó el pasado viernes con éxito las pruebas de presión a las que fue sometido.

Esta instalación es clave para la economía asturiana. De hecho, desde que el horno está parado por avería, el índice de producción industrial de la región no ha dejado de caer. ArcelorMittal decidió el pasado febrero enfriar y vaciar el horno alto "B" y acometer una reparación de emergencia al no ser capaz de arrancar la instalación en condiciones de seguridad después de una parada programada que se había efectuado a finales del pasado verano.

En un principio, ArcelorMittal preveía que a finales de junio podría ponerse en marcha de nuevo el horno alto, pero vista la evolución de los trabajos, adelantó la fecha a finales de mayo. Era una previsión conservadora. La empresa ovetense DSD Tecnología y Montaje, encargada de las obras, aceleró las reparaciones en la cara interna del horno (para lo que fue necesario realizar aperturas en el cuerpo de la instalación) y la sustitución de los elementos de refrigeración ("staves") que protegen la estructura. A finales de abril, los trabajos estaban muy avanzados, por lo que se adelantó al 11 de mayo la reactivación del horno. No obstante, para ratificar la fecha aún quedaba la prueba de presión y en la tarde del viernes se superó con éxito.

Con la reactivación de hoy, en un mes el horno alto "B" estará en condiciones de producir a pleno rendimiento junto con el horno "A" de Gijón, justo cuando se espera un repunte de la demanda de acero en Europa por la entrada en vigor de las medidas de protección del acero europeo acordadas por la UE.

La técnica de la oxilanza

La reanudación del horno se ha realizado mediante la técnica de la oxilanza. Este método consiste en la introducción en el horno alto de oxígeno y gas propano mediante un tubo (lanza en el argot siderúrgico) que se inyecta en una de las piqueras, que es por donde se extrae el arrabio (hierro fundido) y la escoria. La introducción de oxígeno y gas propano (además del aire caliente que se introduce por las toberas) permite arrancar el horno alto en condiciones más estables para evitar problemas derivados de los cambios bruscos de temperatura, que pueden dañar la instalación y provocar costosas averías que podrían poner en riesgo la continuidad del horno alto.

La operación de la oxilanza, indicaron desde Arcelor, ha comenzado a las 15.00, y la empresa estimaba que la fase de calentamiento durara unas 16 horas, por lo que esta madrugada el horno ya habría alcanzado la temperatura óptima para su funcionamiento.

Por ello, desde la compañía contaban con que mañana por la tarde el horno ya realice una primera colada, esto es, la extracción de arrabio que se utiliza posteriormente en las acerías para la producción de acero. Y confían que a comienzos de la semana que viene la instalación ya funcione a plena capacidad, como antes de su parada.

La suspensión del horno también ha afectado al propio desempeño de las fábricas asturianas de ArcelorMittal dentro de la actividad del grupo. Así, según informó la sección de CC OO en la compañía, en el primer trimestre de este año el llamado Clúster Asturias –que también incluye las plantas de Extebarri y Sestao– ocupó el séptimo puesto dentro de los ocho enclaves fabriles de la multinacional en Europa en términos de producción, según informó la dirección de la compañía a los representantes sindicales. No obstante, la empresa también indicó que, con la reactivación del horno «B», «se espera mejorar posiciones en los próximos meses, junto con las medidas de reducción de costes».

Asimismo, la dirección también admitió que la escasez de arrabio derivada de la pasada del horno ha provocado que durante el primer trimestre la producción del tren de carril haya sido un 22% inferior a lo presupuestado; la de productos largos, un 39% menos; y el tren de alambrón, un 35% menos.

Asimismo, la empresa también trasladó que la nueva acería eléctrica de Gijón continúa «sin fecha concreta de arranque, pero se prevé el fin de montaje ara finales de agosto».

Además, señalaron que las inversiones previstas que para este año rondarán los 200 millones de euros, lo que supone un incremento de 28 millones con respecto a 2025. En el primer trimestre se han ejecutado 27 millones.

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