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Opinión

José Francisco Fernández

José Francisco Fernández

Secretario General de PYMAR

Desde nuestras gradas hacia el mundo

Galicia y Asturias consolidan el liderazgo naval español como motor de innovación y empleo cualificado

Desde nuestras gradas hacia el mundo

Desde nuestras gradas hacia el mundo

Europa es hoy más consciente que nunca de que su capacidad industrial no es solo una cuestión económica, sino un factor clave de estabilidad, seguridad y autonomía estratégica. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, la reconfiguración de las cadenas de suministro y la competencia tecnológica global, sectores como el naval adquieren una relevancia estratégica indiscutible.

Dentro de este escenario europeo, Galicia y Asturias ocupan una posición singular. No se trata únicamente de territorios con una larga tradición naval e industrial, sino de dos comunidades que han sabido adaptar ese legado a las exigencias del presente y del futuro.

Los principales astilleros privados españoles, integrados en PYMAR, observan esta realidad con una perspectiva amplia y contrastada. Galicia y Asturias se han consolidado como referencias industriales a escala europea, no solo por el número de proyectos que albergan, sino por la calidad, la complejidad y el valor añadido de los buques que se construyen en sus astilleros.

En los últimos dos años, los astilleros privados gallegos han experimentado un crecimiento interanual de su cartera de pedidos superior al 50%, alcanzado en 2025 su valor máximo desde el año 2010, con contrataciones en sectores como la pesca, la acuicultura marina, la oceanografía o la seguridad y defensa. En Asturias, la cartera de pedidos ha alcanzado en 2025 su nivel más alto de los últimos 12 años, multiplicando por 2,5 el importe de la cartera existente hace apenas dos años, con contrataciones en sectores como la seguridad y defensa, la investigación hidrográfica, el remolque o el apoyo a buques de pasaje.

El 97% de la actividad en ambos casos está destinada al extranjero, consolidando con ello el carácter netamente exportador de una industria naval que sitúa a nuestro país en los primeros puestos de rankings internacionales en los segmentos de mercado de mayor valor añadido y complejidad tecnológica. Por ello, la industria naval española se mantiene como un ecosistema industrial completo, donde el conocimiento técnico, la industria complementaria, la innovación y el empleo cualificado se refuerzan mutuamente.

Una industria que va más allá de las cifras

El impacto del sector naval en Galicia y Asturias va mucho más allá de su facturación o contratación, dado que se trata de una industria que actúa como verdadero tractor económico de una extensa cadena de valor, generando riqueza y empleo, y desarrollando tecnología punta. Alrededor de las plantillas de los propios astilleros, se articula una extensa red de empresas proveedoras, ingenierías y oficinas técnicas que conforman uno de los clústeres industriales más dinámicos del norte de España, con impacto real sobre la economía y el empleo en todo el terreno nacional.

Asimismo, el naval es hoy una industria intensiva en conocimiento. Los buques que se diseñan y construyen en Galicia y Asturias son plataformas tecnológicas complejas, con altos niveles de digitalización, sistemas avanzados de gestión energética, automatización y soluciones innovadoras adaptadas a las necesidades de los armadores más exigentes del mundo. Esta evolución ha elevado de forma notable el valor añadido del empleo industrial y ha situado a estos territorios en la vanguardia tecnológica del sector.

La industria naval española ofrece hoy oportunidades profesionales altamente cualificadas, un mensaje que debe trasladarse con claridad a las nuevas generaciones para preservar este conocimiento acumulado durante décadas en los astilleros, atraer talento joven y facilitar el relevo generacional.

Innovación, sostenibilidad y descarbonización

La industria naval en Galicia y Asturias ha expuesto una notable capacidad de adaptación a los grandes retos de nuestro tiempo, especialmente en materia de innovación, sostenibilidad y transición energética. La mejora de la eficiencia energética, la incorporación de nuevas fuentes de propulsión, la electrificación parcial o total de determinados buques y el desarrollo de soluciones híbridas forman ya parte del día a día de los astilleros.

Esta apuesta por la descarbonización no responde únicamente a un cumplimiento normativo, sino a una convicción industrial: la competitividad futura de la industria naval pasa por anticiparse a los objetivos climáticos europeos y ofrecer soluciones tecnológicas avanzadas a los armadores.

Nos encontramos a la vanguardia europea y contamos ya con ejemplos recientes de construcción de buques con propulsión híbrida, preparados para operar con nuevos combustibles como el metanol o el hidrógeno, así como unidades diseñadas para operar con cero emisiones en determinados perfiles operativos. En este ámbito, los astilleros gallegos y asturianos han liderado proyectos pioneros en ferry eléctrico, buques oceanográficos de bajo impacto ambiental, unidades offshore para energías renovables marinas o remolcadores propulsados por hidrógeno.

La experiencia de los astilleros asturianos y gallegos demuestra que es posible combinar tradición industrial con innovación avanzada, preservando la identidad del sector y, al mismo tiempo, evolucionando hacia modelos productivos más eficientes, sostenibles y competitivos.

Especialización y liderazgo en mercados exigentes, clave para la autonomía estratégica

Galicia y Asturias han demostrado una notable capacidad para posicionarse en los segmentos más exigentes del mercado naval internacional. Este enfoque ha permitido atender nichos de mercado complejos, donde la calidad, la fiabilidad y la capacidad de adaptación marcan la diferencia. Es un modelo plenamente alineado con la estrategia industrial que Europa está impulsando: reforzar su liderazgo en aquellos mercados estratégicos donde el conocimiento y la innovación son determinantes.

La estrategia marítima industrial aprobada recientemente por la Comisión Europea, reconoce precisamente el papel clave del sector en la autonomía estratégica europea. La experiencia demuestra que, cuando existen marcos adecuados y estabilidad regulatoria, los astilleros privados españoles responden con competitividad y visión de largo plazo, y por ello, esta nueva estrategia llega en un momento idóneo para reforzar e impulsar nuestra capacidad industria naval, para facilitar el acceso a los necesarios instrumentos financieros y la transformación de procesos productivos y buques a través de la digitalización y la sostenibilidad medioambiental.

De esta manera, Europa podrá afianzar su capacidad estratégica de poder construir, mantener y transformar buques en territorio europeo, garantizando con ello la seguridad económica, la continuidad de las cadenas de suministro y la protección de intereses estratégicos.

Se abre, por tanto, una ventana de oportunidad que no debe desaprovecharse para atender las necesidades actuales y para anticiparse a los desafíos futuros en ámbitos como la seguridad marítima, la protección de infraestructuras críticas o el desarrollo de nuevas soluciones energéticas.

Una base sólida para mirar al futuro

Apostar por la industria naval es apostar por un modelo de desarrollo basado en la innovación, la calidad y la fortaleza industrial. El futuro de la industria naval europea se apoyará en aquellos territorios que ya han demostrado su capacidad para liderar desde la innovación y la competitividad, y tanto Galicia como Asturias forman parte de esa base industrial sólida sobre la que se construye el conjunto del sector.

En este escenario, desde PYMAR seguiremos acompañando a los astilleros privados en su labor, defendiendo el valor de las empresas y profesionales que conforman nuestra industria naval, poniendo nuestra contrastada experiencia al servicio de la colaboración público-privada, y propiciando con ello el imprescindible respaldo institucional de las Administraciones Públicas a una industria naval que es garantía de contribución economía, empleo de cualificado y de calidad, y capacidad industrial al servicio de la autonomía estratégica.

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