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Juan Andrés Blanco

Juan Andrés Blanco

Director de la cátedra de Población, Vinculación y Desarrollo de la UNED

Memoria (necesaria) de la emigración

La historia de la emigración es una parte imprescindible de la realidad del Noroeste y una plataforma que fortalece vínculos que colocan la macrorregión en el mundo

Memoria (necesaria) de la emigración

Memoria (necesaria) de la emigración / LNE

Un proceso fundamental en el noroeste español en la segunda mitad del siglo XIX y buena parte del XX ha sido la emigración. Considerado como una muestra de nuestra debilidad, desde las instancias oficiales y desde buena parte de la prensa no se le prestó la atención que por su incidencia social merecía. Muchas veces se ha citado la controversia entre Ramiro de Maeztu y Unamuno a partir de la intención de los habitantes del pueblo salmantino de Boada de marcharse en bloque en 1905 a la Argentina, agobiados por la falta de expectativas como consecuencia de la enajenación de las tierras comunales. Ramiro de Maeztu acusaba a los vecinos de falta de patriotismo y Unamuno zanjó la cuestión afirmando con rotundidad que "patria es la que da de comer".

Aunque la Administración la desatendiera y pretendiera silenciarla y desincentivarla, los efectos de la misma poco a poco se fueron haciendo evidentes desde la perspectiva demográfica, social y económica. Lo fueron en las economías familiares, en los usos sociales en los lugares de nutrida emigración e incluso en el panorama educativo de muchos pueblos del noroeste español. Y no solo en Galicia y Asturias, muy visibles, sino también en pueblos de León, Burgos, Soria o Zamora. Los "indianos", pero también gentes del común, muchos integrados en las asociaciones de los emigrantes, llevaron a cabo una labor de mecenazgo que afectó a la dotación de escuelas, infraestructura de caminos, carreteras y calles, puentes, acometidas de agua y luz, fuentes, lavaderos, casas consistoriales, torres del reloj, iglesias, ermitas e imaginería religiosa, cementerios, frontones, boleras, casinos, fiestas patronales y, no en último lugar, asilos y hospitales, además de sobradas muestras de solidaridad en las calamidades públicas como la riada derivada de la rotura de una presa que arrasó en 1959 el pueblo zamorano de Ribadelago.

De esta incidencia de la emigración, especialmente, pero no solo, de la emigración a América, el recuerdo se fue diluyendo poco a poco a medida que la dirección de las ayudas se fue modificando desde los años ochenta del siglo pasado a partir del indudable desarrollo español y distintos avatares políticos y económicos que afectaron duramente a nuestros emigrantes. La revolución mexicana de 1910, la crisis global de 1929, la revolución cubana de 1959, las distintas crisis en la economía argentina, ejemplificadas en la llamada del "corralito" de 2001 y, en fin, los efectos de la revolución bolivariana de Venezuela, son una muestra expresiva de esos avatares.

Con la organización autonómica contemplada en la Constitución Española de 1978, la perspectiva regional se fue imponiendo también en el acercamiento al tema de la emigración y su incidencia en los lugares de salida y de llegada. En Castilla y León nos incorporamos con cierto retraso, en relación con otras regiones del noroeste español, a la investigación y puesta en conocimiento social de ese proceso tan incidente en estas tierras. Proceso que se profundizó con la emigración a Europa desde finales de los cincuenta a mediados de los setenta y el denominado éxodo rural que se agudiza desde los cincuenta y que finalmente es el más incidente.

Analizamos las causas y dirección de esos procesos migratorios, el efecto en los lugares de salida y la actuación de los emigrantes en los de llegada, con especial atención al papel del asociacionismo, memoria institucional de la emigración, y abordamos el mecenazgo mencionado. Finalmente, estando como estamos en la época de la memoria, aunque fundamentalmente de la memoria de los hechos traumáticos (aunque la emigración lo fue psicológicamente para muchos), desde el Centro de Estudios de la Emigración Castellana y Leonesa nos planteamos la necesidad de recopilar y organizar la base documental de la emigración, el rastro que ha dejado en el devenir histórico. Y de darle voz directamente a los emigrantes y descendientes; de conocer la percepción que tienen de su propia experiencia migratoria y la que han trasmitido a sus descendientes.

En el análisis de la memoria institucional, las asociaciones, comenzamos en el ámbito que nos era más asequible, el provincial, para centrarnos posteriormente en el regional, sin ignorar el marco del mismo y en el caso castellano y leonés en nada contradictorio con él, el nacional. Y el mismo proceso seguimos al analizar la memoria individual y familiar de los propios emigrantes. Ambas actuaciones han sido claramente complementarias. La investigación sobre las asociaciones ha contribuido a potenciar la memoria individual y familiar y a través de ésta se ha puesto de manifiesto la enorme significación del proceso asociativo, en el caso castellano y leonés temprano, intenso y duradero, con no pocas asociaciones centenarias como la Beneficencia Castellana de Cuba, la Colonia Huertaña de Madrid, la Beneficencia Burgalesa de La Habana o el Centro Soriano de Buenos Aires.

Los premios "Memoria" de la emigración zamorana primero, de la castellana y leonesa después, y los actuales de la emigración española, han servido para hacer aflorar numerosos y muy diversos testimonios de esa experiencia migratoria, teñida en su emprendimiento de deseo de superación e ilusión, siendo sus protagonistas en muchos casos personas jóvenes. Testimonios también de un persistente desarraigo a veces enmascarado y a veces explícito, especialmente ante la pérdida en la distancia de muchos seres cercanos y la dureza de la adaptación a un nuevo medio de valores, claves y oportunidades.

La historia y memoria de la emigración no solo es una parte de nuestra realidad en el tiempo que es imprescindible para mantener nuestra identidad como personas. Es también una plataforma que hace aflorar y fortalecer vinculaciones que nos posicionan en el mundo en que vivimos. De ahí la necesidad de reforzar tanto la historia como la memoria de ese largo proceso que en muchos ámbitos de Castilla y León pervive.

A esta finalidad respondió la iniciativa e-Migra, impulsada desde la Cátedra de Población, Vinculación y Desarrollo (entidad científica de referencia en nuestro país en el estudio de la emigración). Esta cátedra ha liderado la recuperación de la memoria de la emigración que hemos mencionado.

Siendo el fenómeno de la emigración uno de los más definitorios de nuestro país en la época contemporánea, España no dispone de ningún museo centrado en esta temática, a diferencia de países europeos que vivieron este mismo proceso desde el siglo XIX –Portugal, Italia, Irlanda, Francia, Alemania…– y los más significativos de entre los destinatarios de la emigración europea -Canadá, USA, Brasil, Argentina, Australia–

El desarrollo de este tipo de museos en España quedó vinculado a algunas iniciativas públicas o particulares muy limitadas no solo por su ámbito geográfico –Archivo de Indianos en Asturias, Museo de la Emigración Riojana– e incluso por su propia definición museística. En otras regiones también significativas para la emigración española, como el País Vasco, no se ha llegado a crear dicho museo "regional", aunque sí surgieron otras iniciativas de enorme valor, caso del Arquivo de la Emigración Gallega -un relevante centro de documentación.

e-Migra, Centro de las Migraciones de Castilla y León, vino a representar para Castilla y León algo parecido y distinto a la vez de esas experiencias regionales referidas al soporte de la historia y la memoria de la emigración. Se ha conformado como un museo virtual sobre la emigración de esta región, único en su género en Europa. e-Migra debería tener la posibilidad de desarrollar exposiciones temporales. Estas podrían tener una naturaleza virtual pero, además, estar diseñadas para poder ser producidas físicamente en distintos formatos. Y e-Migra puede ser el modelo a seguir para conformar ese necesario museo nacional de la emigración tan necesario, y en el que deberá tener un apartado central la referencia a dicho proceso en las tierras del noroeste español.

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