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Fernando Casanova, taxista asturiano que se ha sumado a Uber: "Con la aplicación, en cinco días he hecho 46 carreras; mi gremio se equivoca al oponerse a la plataforma"

"No cumplimos las expectativas telemáticas de los usuarios", asegura el profesional gijonés

Uber ya está en Asturias: estas son las ciudades en las que funcionará y los precios básicos

A.D.

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Yago González

Yago González

Oviedo

Fernando Casanova Marrón (56 años) nació en Bélgica, pero vive en Gijón desde los 13 años. Es taxista en la ciudad desde el 2006, pero desde la pasada semana su trabajo se rige por un sistema que, al igual que ha pasado en otras ciudades de España y del resto del mundo, está levantando ampollas en el sector del taxi en Asturias. Porque Casanova es uno de los ocho taxistas (todos en Gijón) que desde el pasado 19 de mayo ofrecen sus servicios a través de la aplicación móvil de Uber, la plataforma estadounidense de movilidad que acaba de implantarse en la región con 40 vehículos de turismo con conductor (VTC).

"Mi gremio se está equivocando al oponerse a Uber, porque los taxistas no estamos satisfaciendo las expectativas telemáticas que actualmente reclaman los usuarios", sostiene Casanova, que tiene experiencia en el ofrecimiento de servicios en aplicaciones (durante siete años trabajó con Freenow) y que no ha dudado en integrarse en Uber para transportar a los viajeros. Un método que, según asegura, le está siendo provechoso: "En cinco días he hecho 46 carreras. Que cada uno saque sus conclusiones".

Casanova está convencido de que su gremio debe incorporarse a plataformas internacionales como Uber: "El taxi tiene que tener un formato universal, una única aplicación digital que sea reconocible por cualquier persona que viaje a cualquier parte del mundo. La gente no se va a descargar cada aplicación del servicio de taxis local del lugar al que vaya en cada momento".

Y eso que el gijonés perteneció entre 2015 y 2018 a Élite España, una agrupación de taxistas bajo el paraguas de Élite Taxi, combativa organización contraria a aplicaciones de VTC como Uber, Cabify o Freenow. "Acabé yéndome porque no estaba de acuerdo con lo que estaban haciendo", afirma.

Ahora Casanova cree que "el sector del taxi acabará tarde o temprano subsumido en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)", y se muestra totalmente contrario a la prohibición de que los VTC de Uber transporten clientes dentro de los cascos urbanos, tal como indica la ley de Movilidad Sostenible del Principado, de 2018.

El profesional argumenta así su postura: "La directiva europea 2006/123 indica que el taxi tiene tres segmentos mercantiles – los estacionamientos, los servicios de mano alzada y las radioemisoras– pero que existe un cuarto segmento, el de los servicios de la sociedad de la información, que no pertenecen en exclusiva al sector del taxi". Es decir, que "la economía del ‘clic’ no es exclusiva del taxi". Según Casanova, esta interpretación "ha sido ratificada por el Tribunal Supremo".

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