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La gran industria electrointensiva, con fuerte peso en Asturias, teme una subida del 10% en su recibo de la luz

Carlos Navalpotro urge aumentar las compensaciones y reducir la carga fiscal sobre la electricidad

Instalaciones fabriles de Azsa, en San Juan de Nieva.  | MARA VILLAMUZA

Instalaciones fabriles de Azsa, en San Juan de Nieva. | MARA VILLAMUZA

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Pablo Castaño

Pablo Castaño

Carlos Navalpotro, presidente de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE) mostró ayer su «preocupación» ante el repunte que se espera para el segundo semestre del año de los precios en los mercados eléctricos, "lo que puede derivar en una reducción de la actividad industrial".

Durante la asamblea anual de AEGE, el también presidente de Asturiana de Zinc señaló que la recuperación del impuesto a la generación del 7% en la segunda mitad del año elevará los precios que pagan los consumidores en siete euros el megavatio hora (MWh), «lo que puede llegar a impactar, hasta en un 10%, en las industrias expuestas a la competencia internacional, una vez descontadas las compensaciones que obtienen para evitar la competencia desleal que sufren frente a economías con una laxa o nula ambición climática». Además, Navalpotro explicó que no se aplican con la máxima intensidad permitida las compensaciones destinadas a mitigar la brecha competitiva con otras regiones del mundo, ni las permitidas en la reforma del Estatuto del Consumidor Electrointensivo para reducir la mayor carga fiscal existente en España en el recibo eléctrico que pagan las industrias.

AEGE respalda las recomendaciones de la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, quien insta a los Estados miembros a maximizar las aportaciones por compensaciones indirectas de derechos de emisiones y a reducir la carga fiscal sobre la electricidad para la industria. Navalpotro considera esas iniciativas «imprescindibles» ante la incertidumbre geopolítica, a la que se suma un entorno de sobrecostes por los servicios de ajustes (para evitar nuevos apagones) que alcanzan niveles nunca vistos, «llegando a representar el 30% del precio final eléctrico», señaló.

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