Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Almudena Cueto: «La cultura en Oviedo tendría que ser como un enjambre, todos a una»

De izquierda a derecha, Almudena Cueto, Pedro Sánchez Lazo y Lucía Falcón.

De izquierda a derecha, Almudena Cueto, Pedro Sánchez Lazo y Lucía Falcón. / Lne

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
María José Iglesias

María José Iglesias

La cultura en Oviedo tendría que ser como un enjambre, todos a una». De ese modo resumió Almudena Cueto buena parte de la filosofía que atravesó ayer su conferencia titulada «El impacto social de la cultura. Gestión y medición», presentada por Lucía Falcón, directiva de Tribuna Ciudadana. Abogada y consultora de Innovación Social, experta en Igualdad de Género y Sostenibilidad, Almudena Cueto defendió durante su intervención la necesidad de entender la cultura no solo como entretenimiento o programación institucional, sino como una verdadera herramienta de transformación social. «Una de las cosas sería saber quién es toda la gente que está haciendo algo cultural en la ciudad», señaló la especialista, insistiendo en la importancia de identificar y conectar a creadores, asociaciones, gestores y colectivos para «construir un ecosistema cultural capaz de trabajar de forma conjunta y a largo plazo.

Apreciar el valor de lo intangible

La ponente también alertó sobre la tendencia contemporánea a confundir valor y precio. Recuperando una célebre frase de Quevedo: «Todos los necios confunden valor y precio». A partir de esa reflexión invitó a pensar sobre el verdadero impacto de aquello de lo que se consume y produce. Puso como ejemplo la compra de ropa en cadenas de moda barata y el escaso cuestionamiento social sobre las consecuencias éticas, laborales o medioambientales de determinados hábitos de consumo. «Si una camiseta cuesta tres euros, alguien está perdiendo ese valor», indicó. «Ahora estamos en la cultura pop up, en la que todo tiene que ser nuevo y muy rápido», lamentó la conferenciante.

En ese contexto, defendió que la cultura posee un enorme valor intangible, especialmente entre los jóvenes, a quienes «les cuesta poner valor a lo abstracto». Precisamente por eso, sostuvo, la actividad cultural resulta fundamental para fomentar el pensamiento crítico y la construcción de ciudadanía. «Cuando pensamos en una lógica de impacto, el propósito es muy potente», afirmó. Cueto insistió en la necesidad de medir el impacto social de las políticas y proyectos culturales y subrayó que la fiabilidad en la gestión cultural depende de la existencia de procesos rigurosos. «No podemos hacernos trampas al solitario», advirtió, en referencia a la necesidad de evaluar la incidencia real de las iniciativas culturales.

Tracking Pixel Contents