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El informe sobre el "Fevemocho" apunta a un nuevo retraso en la entrega de los nuevos trenes de cercanías: no llegarán antes del segundo semestre de 2028

El Tribunal de Cuentas sitúa la fecha prevista para la puesta en servicio de los trenes a dos años vista

Asturias está preparada para la homologación de los nuevos convoyes

Trenes de cercanías, como los que operarán en Asturias, en la fábrica de CAF en Beasain

Trenes de cercanías, como los que operarán en Asturias, en la fábrica de CAF en Beasain / Mara Villamuza / LNE

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Xuan Fernández

Xuan Fernández

Oviedo

El informe del Tribunal de Cuentas sobre el "Fevemocho" —el escándalo de los trenes de ancho métrico mal construidos que no cabían por los túneles— no solo ha destapado un sobrecoste de 19,4 millones de euros. También arroja luz sobre una de las grandes incógnitas para el sector ferroviario asturiano: cuándo podrán entrar en servicio los nuevos convoyes llamados a dar oxígeno a una flota envejecida y castigada por las averías.

El Tribunal de Cuentas recoge de forma literal que los trenes serán entregados en el segundo semestre de 2028, una fecha que supone un nuevo retraso respecto a las previsiones trasladadas por Renfe en los últimos años. Primero se habló del primer semestre de 2026 y, posteriormente, de que los vehículos estarían circulando, "en principio", en 2027.

Los nuevos convoyes, fabricados por la empresa española CAF, forman parte de un pedido de 31 trenes destinados a Asturias y Cantabria. Al Principado le corresponden 17 unidades, después de que el contrato se ampliase con siete trenes adicionales. Además, existe una opción para adquirir otros 18 convoyes más, todos ellos para Asturias. Esa posibilidad sigue "en estudio" y ni siquiera aparece mencionada en el informe del Tribunal de Cuentas.

De momento, no hay ningún tren listo para entrar en servicio. Antes deberán superar un exigente proceso de pruebas y homologación. El silencio, entretanto, ha sido la norma desde que en 2024 se celebró un acto oficial para anunciar el inicio de la fabricación de los convoyes en la planta que CAF tiene en Beasain (Guipúzcoa).

El Tribunal de Cuentas, tras analizar la documentación de Renfe relativa a estos contratos, sí aporta fechas concretas. "Los trenes deberán ser entregados a partir del 31 de julio de 2028, como máximo, y en un plazo que se extiende hasta el día 15 de noviembre de 2028, inclusive", señala el informe al analizar los sobrecostes derivados de la modificación del contrato y de la cláusula que incorporó la construcción de otros siete trenes.

Renfe, en las alegaciones presentadas al Tribunal de Cuentas —en las que defiende su actuación y sostiene que el informe parte de una "interpretación errónea del concepto de gálibo"—, no hace referencia alguna a esos plazos. Preguntada por LA NUEVA ESPAÑA, la compañía pública tampoco ha ofrecido una respuesta.

Desde que comenzó el proceso de fabricación, las fechas previstas para la llegada de los trenes han ido desplazándose. La primera previsión situaba su entrada en servicio en el primer semestre de 2026, un horizonte que hace tiempo quedó descartado.

Meses después se introdujo un importante matiz: 2026 sería el año de las pruebas y de la homologación, no el de la puesta en servicio comercial. Hasta entonces no se había diferenciado entre ambas fases.

Posteriormente, el Gobierno central respondió a preguntas parlamentarias formuladas por diputados asturianos del PP asegurando que los trenes entrarían en funcionamiento "lo antes posible", sin concretar fechas. Se trata de una cautela habitual en el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente, consciente de que los plazos dependen en gran medida del fabricante. Ya el año pasado, fuentes sindicales vinculadas a CAF señalaban que la construcción seguía en una fase todavía "inicial".

Fue el actual presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, nombrado en enero de 2025 y completamente ajeno al escándalo que rodeó al Fevemocho, quien ofreció una nueva referencia temporal. Heredia aseguró que los trenes estarían en servicio, "en principio", durante 2027. El Tribunal de Cuentas, sin embargo, sitúa ahora la entrega de los convoyes en 2028.

Una flota en una "pésima situación"

Según ha podido saber LA NUEVA ESPAÑA, en Asturias ya está preparado el dispositivo necesario para acometer las pruebas de homologación de los trenes a medida que vayan llegando las primeras unidades. Lo previsible es que en los próximos meses llegue al menos un convoy para iniciar esos ensayos.

En el sector ferroviario asturiano existe constancia de que al menos una unidad ya estaría terminada dentro del lote de 31 trenes contratado, aunque se desconoce el estado del resto de la fabricación. Las pruebas de homologación son especialmente exigentes y, según fuentes ferroviarias, podrían prolongarse durante varios meses.

La expectación en Asturias es máxima. Los sindicatos llevan tiempo denunciando la "pésima" situación de buena parte de la flota heredada de la antigua Feve, afectada por continuas incidencias y problemas de fiabilidad. El pasado verano, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, llegó a asegurar que los nuevos trenes serían homologados durante este año.

Más allá de los plazos, el informe del Tribunal de Cuentas desmonta otra de las afirmaciones realizadas por el Ministerio de Transportes cuando el departamento estaba dirigido por Raquel Sánchez. Entonces se aseguró públicamente que el error en las dimensiones de los túneles y la posterior modificación del contrato no tendría coste alguno para las arcas públicas. La realidad fue distinta: el cambio contractual supuso un sobrecoste de 19,4 millones de euros y elevó el importe total de la operación hasta los 218,8 millones, una vez incorporadas las distintas partidas adicionales.

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