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VISITA DEL PAPA A ESPAÑA

Tocar para Juan Pablo II, un milagro tecnológico en la multitudinaria misa que se organizó en La Morgal en 1989

Miguel Ángel de Diego se convirtió, gracias a su audacia y su Korg M1, en el organista de la ceremonia ante 150.000 almas

De Diego, en el centro acompaña al coro.

De Diego, en el centro acompaña al coro. / .

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Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

A menos de una semana para el inicio del viaje de León XIV por España, al abogado y músico asturiano Miguel Ángel de Diego le vuelven a la cabeza los recuerdos de lo que fue, el 20 de agosto de 1989, la experiencia más intensa que ha tenido encima de un escenario. Aquel día, en La Morgal, sus habilidades ante el teclado Korg M1 fueron el único acompañamiento musical —junto a las 250 voces de los coros de las parroquias de Asturias— de la misa de Juan Pablo II ante 150.000 personas.

Tocar para el Papa, un milagro tecnológico

De Diego posa ante el altar. / .

Lo impresionante de aquel espectáculo —"no te puedes imaginar lo que fue aquello", repite ahora— parecía, sin embargo, algo muy lejano pocos meses antes. De Diego confiesa que al principio nunca sospechó que el Papa fuera a recalar en Asturias en aquel viaje, algo que lograron las buenas artes del arzobispo Gabino Díaz Merchán. Después, cuando se confirmó la etapa asturiana, los días 20 y 21 de agosto, que incluiría también el famoso paseo por Covadonga, hubo un anuncio de la Iglesia asturiana pidiendo voluntarios. Y Miguel Ángel de Diego, para pasmo de su familia, se vino arriba y mandó una carta al arzobispado ofreciendo sus servicios como organista. "¿Cómo se te ocurre? ¿No ves que cualquier organista de Asturias mataría por tocar para el Papa?", le reprochaban en casa. Pero él argumentaba que mandar una carta no le había costado más que un sello, que la facilidad de escritura se la daba el oficio de abogado y que, frente a cualquier otro organista, él tenía algo que entonces nadie tenía: se acababa de comprar el Korg M1, un teclado de último modelo perfectamente capaz de instalarse en La Morgal y ofrecer un sonido profesional.

Tocar para el Papa, un milagro tecnológico

Juan Pablo II durante la ceremonia. / .

Pasaron los meses hasta que un día, a principios de junio, llegó a casa y su mujer le dijo que habían llamado unos sacerdotes que iban a venir a escucharle por la tarde. Los 14 años acompañando en la liturgia, las dotes con Bach y el maravilloso sonido del Korg convencieron a los ancianos curas, que se despidieron con un libro de partituras y una invitación al único ensayo que harían en el seminario.

Tocar para el Papa, un milagro tecnológico

Una vista aérea de La Morgal, antes de empezar la misa. / .

El 20 de agosto, cuando llegó a La Morgal, enchufó su M1 al equipo instalado —similar al de las giras de Michael Jackson— y, al tocar "Carros de fuego" en la prueba de sonido, se le pusieron los pelos de punta.

Después llegó la misa: acompañó con "La Barca" y "Cerca de ti, Señor", y rellenó todos los vacíos con el Canon de Pachelbel y todos los "avemarías" que conocía. Al acabar, un pequeño aguacero vino a aliviarles del calor y todos se abrazaron. Fue el final perfecto. "Creo que ese día no fallé una nota; sonaba tan bien y fue una despedida tan especial".

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