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Cáritas de Asturias alerta: las situaciones de vulnerabilidad son "cada vez más largas y complejas"

El brazo social de la Iglesia apoyó el año pasado a 4.812 hogares de toda la región que suman 11.109 miembros

De las familias ayudadas, tres de cada cuatro están formadas por personas migrantes y el 41% de las mismas cuentan con menores

Elsa Suárez, directora de Cáritas en Asturias.

Elsa Suárez, directora de Cáritas en Asturias. / MIKI LOPEZ

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Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

Los datos de Cáritas de Asturias referidos a 2025 dejan poco espacio para la interpretación: “Pese a la mejora de algunos indicadores económicos, muchas personas continúan viviendo situaciones de pobreza, precariedad y exclusión social”, han explicado sus responsables en la mañana de este miércoles, en la presentación de la memoria del año pasado.

La institución diocesana acompañó a lo largo del pasado ejercicio a un total de 11.109 personas que convivían en 4.812 hogares de toda la región. Aunque se mantiene una ligera tendencia descendente respecto a años anteriores, la entidad advierte de que “las situaciones de vulnerabilidad son cada vez más complejas y prolongadas”, han indicado la directora de Cáritas Diocesana de Oviedo, Elsa Suárez Álvarez-Cascos; el secretario general, Ramón Méndez-Navia Gómez, y la responsable del Servicio de Análisis y Estudios, Pilar Díaz Cano.

El problema de la vivienda

Entre los factores de exclusión, la vivienda ocupa un lugar preponderante. “El incremento del coste del alquiler y de los suministros básicos está provocando situaciones de gran inseguridad residencial, especialmente entre familias con menores y personas migrantes”, advierte Cáritas.

Según el nuevo paradigma, impensable hasta hace poco tiempo, el hecho de disponer de un empleo “ya no garantiza necesariamente salir de la pobreza, debido a la precariedad laboral y al estancamiento salarial”.

Perfil de los ayudados

El perfil de los hogares acompañados continúa reflejando una fuerte vulnerabilidad social: tres de cada cuatro están formados por personas migrantes y el 41% de los mismos cuentan con menores. Además, el 19% son familias monoparentales y el 26% hogares unipersonales, de los cuales un 4% corresponden a personas mayores de 65 años que viven solas.

En el ámbito del “sinhogarismo”, el Programa de Personas Sin Hogar acompañó a 1.789 personas a través de centros residenciales, pisos compartidos, centros de día y servicios de calle. “Han aumentado las situaciones relacionadas con problemas de salud mental, adicciones y deterioro de las redes de apoyo social”, han diagnosticado los dirigentes de Cáritas.

Inserción laboral y voluntariado

El brazo social de la Iglesia católica acompañó durante el año pasado a 1.422 personas en procesos de mejora de la empleabilidad e inserción sociolaboral. De ellas, 284 participaron en procesos de intermediación laboral desarrollados por Cáritas Labora.

Elsa Suárez y su equipo hicieron hincapié en que la acción sociocaritativa de Cáritas fue posible “gracias al compromiso” de 1.535 personas voluntarias, de las cuales 1.114 participan en equipos parroquiales y 363 en programas y proyectos específicos.  Durante el pasado ejercicio, 72 jóvenes se incorporaron a equipos de Cáritas y más de 850 participaron en actividades de sensibilización social.

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