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Fernando Melero y Claudio, coronel del Ejército y analista de Oriente Medio: "Si la guerra en Irán continúa, en breve tiempo sufriremos la escasez de petróleo y de gas"

"Estamos viendo cómo la falta de fertilizantes está afectando a los precios de los productos alimenticios, así como afecta la falta de otros recursos como el helio, fundamental para la fabricación de semiconductores", advierte

Fernando Melero.

Fernando Melero. / Luisma Murias

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María José Iglesias

María José Iglesias

Con casi cuatro décadas de servicio al Ejército español, el coronel Fernando Melero y Claudio (San Fernando, Cádiz, 1966), ingresó en la Academia General Militar en 1987 y obtuvo el empleo de teniente en 1992. Buena parte de su carrera ha estado ligada a La Legión, donde ejerció el mando en el Tercio "Duque de Alba", en Ceuta, y fue jefe del Tercio "Gran Capitán", en Melilla. También desempeñó responsabilidades de mando en el Regimiento de Regulares de Melilla y en el Regimiento "Príncipe de Asturias". Ha ocupado puestos de responsabilidad en distintos Estados Mayores, participando en labores de planificación estratégica, logística y seguridad. Fue agregado militar de España en Francia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo, con residencia en París, y ha participado en misiones de paz y estabilización en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Líbano y Somalia, bajo el paraguas de la OTAN, la Unión Europea y Naciones Unidas. Actualmente es analista principal del Área de Oriente Medio en el Instituto Español de Estudios Estratégicos del Ceseden, donde aporta su experiencia en asuntos de seguridad y defensa. Su trayectoria ha sido reconocida con numerosas condecoraciones nacionales e internacionales.

Desde su experiencia en el análisis estratégico, ¿cómo define el nuevo equilibrio de poder en Oriente Medio tras los últimos conflictos regionales?

Claramente, la situación en Oriente Medio y los equilibrios de poder se están redefiniendo a partir, fundamentalmente, de la guerra de Irán. Hasta el 28 de febrero de este año (fecha del ataque americano-israelí) existía un cierto equilibrio de poder entre la gran potencia sunní, Arabia Saudí, y la chií, Irán, por un lado y, por otro lado, una situación de calma tensa entre Irán e Israel tras su enfrentamiento de junio de 2025. Ese cierto equilibrio ha saltado por los aires a partir del 28 de febrero, además con los ataques inesperados de Irán contra las monarquías sunnitas del Golfo (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Kuwait), que han visto cómo su aliado estadounidense ha sido incapaz de protegerles de estos ataques. Todo ello ha motivado la búsqueda por parte de estos países de nuevas alianzas y acuerdos

¿Qué papel desempeñan Irán, Arabia Saudí y Turquía en la reconfiguración geopolítica de la región?

Los tres países juegan un papel preponderante en la geopolítica de la región. Si acudimos a conceptos geopolíticos teóricos, el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Yale, Nicholas Spykman, sostenía que la geopolítica es la planificación de la política de seguridad de un país en función de sus factores geográficos. Describía la franja, especialmente marítima, de un país o continente; en particular, los bordes occidental, sur y este densamente poblados del continente euroasiático. Esta franja, a la que denominaba el Rimland (lo que correspondería a China) era la más importante para el control de Eurasia y afirmaba que 'Quien controla el Rimland gobierna Eurasia, quien gobierna Eurasia controla los destinos del mundo', de ahí la importancia de estos tres países citados situados en ese continente euroasiático. Turquía se ha erigido como un mediador indiscutible e indispensable en la resolución de los conflictos en Oriente Medio.

¿Considera que el conflicto entre Israel y Palestina tiene hoy posibilidades reales de una solución diplomática sostenible?

Debería pensar que, abordando el problema político, el conflicto entre Israel y Palestina tendría solución pero soy pesimista a este respecto, al menos en el corto o medio plazo. Tras el ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre y la consiguiente respuesta israelí las posturas se encuentran más enquistadas que nunca. No hay más que observar el comportamiento, cada vez más radical, de los colonos israelíes en Cisjordania. Por otra parte, el Plan de Paz del presidente Trump, que supuso la tregua a la guerra, se encuentra completamente paralizado sin conseguir ningún adelanto tras la primera fase. Hamas sigue sin desmilitarizarse, el Board of Peace que Trump anunció a bombo y platillo se encuentra sin la financiación prometida, la Fuerza de Estabilización a desplegar en Gaza se encuentra sin ningún tipo de tropas asignadas y, ahora, Israel ha anunciado la extensión de su control en Gaza más allá de la llamada "línea amarilla" a la que se retiró tras la tregua.

¿Cómo han influido la guerra de Ucrania y la rivalidad entre Estados Unidos y China en Oriente Medio?

En el nuevo orden mundial al que estamos transicionando en los últimos años, los conflictos no son aislados, pueden estar interconectados y las acciones de unos reverberan en los otros. Naturalmente, la guerra de Ucrania está influyendo en Oriente Medio y viceversa. Los países del Golfo han recurrido a Ucrania por sus conocimientos en acciones contra los drones mientras que Rusia está apoyando a Irán con armamento y tecnología para localizar objetivos enemigos. El cierre del estrecho de Hormuz y la escasez del flujo de petróleo ha supuesto cierto levantamiento de las sanciones contra Rusia que está pudiendo, ahora, vender su petróleo obteniendo grandes beneficios económicos. Por otra parte, Irán tiene una dependencia económica y militar de China, mientras que China está observando "desde la barrera" el desgaste americano en Irán, sobre todo en sus stocks de municiones, tratando de debilitar así su influencia en la región.

¿Qué errores ha cometido Occidente en su aproximación histórica a la región?

Yo no diría que se han cometido errores, más bien que no se han obtenido resultados. En el caso del conflicto árabe-israelí, casi todas las administraciones americanas han hecho un objetivo de su política exterior la resolución. Los Acuerdos de Camp David en 1979 supusieron el reconocimiento de Israel por parte de Egipto, hecho que le costó la vida al presidente Sadat, o el Acuerdo de Paz, Tratado de Wadi Araba, en 1994 por el que Jordania reconoció a Israel. En muchas ocasiones, las propuestas norteamericanas han sido difíciles de aceptar para los árabes. Estados Unidos es el principal aliado de Israel y su principal suministrador de armamento. La Unión Europea también ha hecho sus intentos, aunque mucho más tibios. El Cuarteto de Oriente Medio, también llamado Cuarteto de Madrid formado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y las Naciones Unidas diseñó una Hoja de Ruta para la Paz en 2003. Ahora se encuentra en el centro del debate político europeo la suspensión del Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel vigente desde 2000.

¿Qué importancia tienen hoy los actores no estatales -como milicias, grupos insurgentes o redes terroristas- en la estabilidad regional?

En gran medida, la inestabilidad en la región está provocada por la actuación de estos actores no estatales, comúnmente llamados proxies, que no se atienen a ningún tipo de reglas. Hezbollah, las milicias proiraníes de Irak, los hutíes de Yemen Ansar Allah, e, incluso, Hamas están jugando un papel fundamental en la actual situación de Oriente Medio. Para empeorar la situación, tras la caída del régimen de Bashar al Assad en Siria, en diciembre de 2024, estamos asistiendo a un resurgimiento del Estado Islámico.

¿Existe riesgo de una escalada regional más amplia que involucre directamente a grandes potencias?

El riesgo es muy moderado. Estamos asistiendo a un gran ejercicio de contención para no provocar una escalada más amplia, incluso en Estados Unidos que ha limitado extraordinariamente sus ataques, al menos por el momento. A pesar de su apoyo a Irán, Rusia y China se están comportando de una manera prudente siendo como son grandes beneficiarios de esta situación. Por otra parte, los países del Golfo, salvo Emiratos Árabes Unidos de forma muy limitada, no han respondido a los ataques de Irán contra ellos.

¿Qué consecuencias estratégicas puede tener para Europa la inestabilidad permanente en Oriente Medio, especialmente en materia energética y migratoria?

Las consecuencias en materia energética ya la estamos sufriendo con la subida de los precios del petróleo y del gas y si la situación continúa así, en breve tiempo, tendremos escasez de estos recursos. Pero no sólo de estos. Estamos viendo cómo la falta de fertilizantes está afectando a los precios de los productos alimenticios, así como afecta la falta de otros recursos como el helio, fundamental para la fabricación de semiconductores. En cuanto a las migraciones, es evidente que se están produciendo flujos iraníes hacia Turquía que podrían afectar a Europa así como determinados flujos hacia los países africanos también preocupantes.

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