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Palacios, profesora de Derecho Civil: "El edadismo se presenta de manera sibilina: hay una tendencia al paternalismo y los cuidados excesivos que infantilizan a los mayores"

La experta participa en el Colegio de Abogados en una jornada en el día contra el abuso y maltrato en la vejez, junto a la investigadora Aída Díaz-Tendero y la abogada María Josefa García Tamargo

Aída Díaz-Tendero, Enrique Rodríguez Nuño, María Dolores Palacios y María Josefa García Tamargo.

Aída Díaz-Tendero, Enrique Rodríguez Nuño, María Dolores Palacios y María Josefa García Tamargo. / Miki López

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Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Hay una situación que aún sigue dándose en los hospitales: una persona mayor acude con un familiar al médico y el personal sanitario se dirige a la persona más joven, por eso de que el afectado "está muy mayor". "Este edadismo social lleva a las personas mayores a dejarse y no ejercer su derecho a decidir, las personas mayores deben tomar conciencia de su autonomía", indicó este miércoles la profesora de Derecho Civil de la Universidad de Oviedo María Dolores Palacios, en una jornada organizada por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar Social con motivo del día mundial contra el abuso y el maltrato en la vejez, y celebrada en el salón de actos del Colegio de Abogados de Oviedo.

Palacios advirtió de que ese "edadismo se presenta de manera sibilina, por la dificultad de equilibrar cuidado y respeto y por una tendencia a la protección y al cuidado mal entendido y excesivo, que lleva a una anulación de las personas mayores, a su infatilización y a un paternalismo que no es adecuado". Y aseguró que "los mayores tienen los mismos derechos y capacidad para ejercerlos que cualquier otra persona, lo que está reconocido por la Constitución y las normas. Aunque concurra una discapacidad, no procede cuidar hasta el punto de decidir por ellos, sino que hay que proveerles de apoyos para que puedan tomar decisiones".

Un momento del acto.

Un momento del acto. / Miki López

Fue más allá al asegurar que "por mayor que sea una persona, es ella la que tiene que decidir si consiente en recibir un tratamiento o lo rechaza, o incluso la sedación; no debe excluirse directamente por la edad la consulta, lo que no quiere decir que se deje a la persona sola ante sus decisiones", explicó.

Palacios expuso que existen instrumentos como las disposiciones preventivas de apoyo, determinadas por escritura pública ante notario. "En ellas se establece quién queremos que nos apoye, cómo queremos que se gestionen nuestras propiedades, incluso a qué precio mínimo deben venderse, si queremos ser atendidos en casa o en una residencia, quién queremos que sea nuestro cuidador o la persona que queremos que sea nuestro interlocutor ante los operadores sanitarios. Cada vez hay más notarios que preguntan a los mayores y les explican los poderes y mandatos preventivos", resaltó la profesora.

Aída Díaz-Tendero, Enrique Rodríguez Blanco, Antonio González-Busto y María Josefa García Tamargo.

Aída Díaz-Tendero, Enrique Rodríguez Blanco, Antonio González-Busto y María Josefa García Tamargo. / Miki López

El decano del Colegio de Abogados, Antonio González-Busto, como anfitrión, tuvo unas palabras al inicio del acto, resaltando la defensa de la dignidad de la persona como una de las razones de la abogacía. Le siguió el director general de Promoción de la Autonomía Personal y Mayores, Enrique Rodríguez Nuño, quien llamó a "asumir la responsabilidad colectiva para que las personas mayores no se sientan aisladas o encapsuladas, sino presentes en la vida y en el debate, que no tenga que elegir entre ser cuidada y ser respetada. La dignidad y autonomía de las personas mayores no es cuestionable".

Según Rodríguez Nuño, "existen situaciones de discriminación, y hay situaciones de abuso y maltrato, que se invisibilizan por vergüenza". "Debemos proteger y garantizar que las personas puedan sentirse plenamente ciudadanos, exactamente como cualquier otra persona", y máxime cuando suponen en Asturías más del 27 por ciento de la población. Y explicó que la Consejería está inmersa en la aplicación de la estrategia "Cuidas" de Cuidados de Larga Duración, una serie de programas y políticas adaptadas a la persona que aplican el modelo del buen cuidado. Y anunció que los días 9 y 10 de julio, unas jornadas organizadas por el Colegio de Notarios en la Junta General del Principado abordará la cuestión de la autonomía de los mayores.

La profesora e investigadora de la Universidad Complutense Ana Díaz-Tendero Bollaín, vocal de la Fundación "Help Age España", indicó que, "en cuestiones vanguardistas como la autonomía de los mayores, la ley va a la zaga, y son los juristas lo que tienen que interpretar los vacíos legales hasta que se legisle". En muchos aspectos, los mayores entran dentro del marco de aplicación de la Convención de la ONU sobre Derechos de las Personas con Discapacidad. Por ello se sumó a quienes consideran necesario celebrar una Convención sobre los Derechos de los Mayores que ponga negro sobre blanco cuestiones como la autonomía de los mayores y su derecho a decidir.

Asistentes al acto.

Asistentes al acto. / Miki López

El envejecimiento, indicó, es uno de los grandes retos para los próximos años, como el cambio climático, la migración y la inteligencia artificial (IA). Asociado al mismo hay otros problemas como la intersección del edadismo y el sexismo o el aspecto económico, de forma que "las mayores desigualdades las encontramos en la vejez". Se opuso al llamado "fatalismo demográfico": "El problema es que no haya reemplazo, no que haya un envejecimiento mayor, porque eso es un triunfo de la civilización".

Tampoco se mostró muy convencida del llamado "envejecimiento exitoso o activo", al tratarse de "un paradigma un poco sectario, ya que no todo el mundo puede acceder al mismo, pero sobre todo por las imágenes asociadas al mismo, imposibles, que se oponen al otro estereotipo de la vulnerabilidad. Esos extremos no favorecen".

María Josefa García Tamargo, abogada y presidenta de la Comisión de Discapacidad y Mayores del Colegio de Abogados de Oviedo, explicó que, con la Convención de 2006 sobre los Derechos de los Discapacitados, desaparecen cuestiones como la incapacitación y la tutela de las personas con discapacidad, que solo se mantiene para los menores. "Desaparece un modelo paternalista y de exclusión. Todas las personas tenemos plena capacidad, y si lo precisan, dispondrán de medidas de apoyo para la capacidad, como la curatela", subrayó.

García Tamargo indicó que "el edadismo social está muy extendido". Y explicó que "hay determinadas normas que favorecen la eliminación de barreras. Los mayores de 65 años no están obligados a solicitar cita previa en la administración, y en el ámbito judicial pueden pedir una adaptación, incluso horaria, sin olvidar que disponen de un facilitador procesal".

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