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Fernando Melero y Claudio, coronel del Ejército: "El equilibrio de poder en Oriente Medio ha saltado por los aires"

El militar alerta de que el encarecimiento del petróleo y del gas podría agravarse en los próximos meses y derivar en problemas de suministro

De izquierda a derecha, Jesús Moreno del Valle y Fernando Melero Claudio, en el Club LA NUEVA ESPAÑA.

De izquierda a derecha, Jesús Moreno del Valle y Fernando Melero Claudio, en el Club LA NUEVA ESPAÑA. / Luisma Murias

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La guerra de Irán ha dinamitado el equilibrio de poder que durante años sostuvo la estabilidad precaria de Oriente Medio y ha abierto una nueva etapa de incertidumbre geopolítica con consecuencias que ya se dejan sentir en Europa. Así lo sostiene el coronel del Ejército Fernando Melero y Claudio, analista principal del Área de Oriente Medio del Instituto Español de Estudios Estratégicos (Ceseden), quien considera que el conflicto ha desencadenado una profunda reconfiguración de alianzas y relaciones de poder en la región.

Según explica el militar, hasta finales de febrero existía una situación de "calma tensa" entre Irán e Israel, mientras Arabia Saudí e Irán mantenían un equilibrio estratégico basado en su rivalidad histórica. Sin embargo, los ataques iraníes contra varias monarquías del Golfo han alterado completamente ese escenario. "El equilibrio ha saltado por los aires", afirma Melero, quien destaca que Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait han comprobado cómo Estados Unidos, su tradicional aliado, ha sido incapaz de garantizar plenamente su seguridad. Como consecuencia, estos países han comenzado a explorar nuevas alianzas y acuerdos internacionales.

El experto señala que Irán, Arabia Saudí y Turquía son actualmente los tres grandes actores que condicionan el futuro de Oriente Medio. Entre ellos, subraya especialmente el papel de Turquía, convertida en un mediador "indiscutible e indispensable" en la gestión de los conflictos regionales.

Israel y Palestina

Respecto al conflicto palestino-israelí, Melero se muestra poco optimista sobre una solución diplomática a corto plazo. Considera que las posiciones se han endurecido tras los acontecimientos de los últimos años y recuerda que iniciativas como el plan de paz impulsado por Donald Trump permanecen prácticamente paralizadas. A ello se suma, añade, la expansión del control israelí sobre nuevas zonas de Gaza y la ausencia de avances en la desmilitarización de Hamás.

La guerra de Ucrania

El coronel también advierte de la creciente conexión entre los principales conflictos internacionales. La guerra de Ucrania y la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China están teniendo repercusiones directas en Oriente Medio. Mientras Rusia refuerza su apoyo militar y tecnológico a Irán, China observa con atención el desgaste estadounidense y consolida sus vínculos económicos con Teherán.

En este contexto, Melero destaca además el papel cada vez más determinante de los actores no estatales. Milicias proiraníes, los hutíes de Yemen, Hizbulá o Hamás continúan influyendo decisivamente en la estabilidad regional. A ello se añade el resurgimiento del Estado Islámico tras la caída del régimen de Bashar al Assad en Siria, un fenómeno que, a su juicio, incrementa la volatilidad de toda la zona.

Riesgo de escalada

Pese a la gravedad de la situación, el analista considera que el riesgo de una confrontación directa entre las grandes potencias sigue siendo "moderado". Tanto Estados Unidos como Rusia y China están actuando con prudencia para evitar una escalada que pudiera desembocar en un conflicto de mayores dimensiones.

Problemas de suministro

Las consecuencias para Europa, sin embargo, ya son visibles. Melero alerta de que el encarecimiento del petróleo y del gas podría agravarse en los próximos meses y derivar en problemas de suministro. También señala el impacto sobre otros sectores estratégicos, desde los fertilizantes hasta materias primas esenciales para la industria tecnológica.

A ello se suma la presión migratoria. Los desplazamientos de población iraní hacia Turquía y otros países de la región podrían terminar repercutiendo sobre las fronteras europeas, en un escenario marcado por la incertidumbre y la inestabilidad prolongada. "Estamos asistiendo a una redefinición completa del tablero de Oriente Medio", concluye el coronel, convencido de que las consecuencias de la guerra de Irán marcarán durante años la seguridad internacional y el equilibrio de poder global.

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