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Arancha García, la bióloga que cambió el laboratorio por la naturaleza

Ovetense de 48 años, dejó su trabajo en una multinacional para embarcarse en Tierra del Agua, un proyecto que vincula naturaleza y salud, y que se ha erigido como "un centro social" en el corazón del Parque Natural de Redes

El hotel y el restaurante dan empleo estable a once personas durante todo el año, permitiendo fijar población en la propia localidad de Caliao

VÍDEO: Tierra del Agua, un espacio de ecoturismo en el corazón de Asturias

Pablo Solares / J.A.

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Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Arancha García Menéndez es bióloga y biotecnóloga, pero trabaja desde hace 13 años en el sector turístico. Jamás lo hubiese imaginado, admite, pero la oportunidad de estar en Asturias llegó cuando más lo necesitaba: cuando tenía dos niños pequeños y un trabajo en una multinacional que le obligaba a viajar constantemente. Así llegó a su vida Tierra del Agua, el alojamiento de ecoturismo del Parque Natural de Redes, ubicado en Caliao, concejo de Caso, que nació con el objetivo de darle una "vuelta de tuerca" al turismo rural tradicional y hacerlo más "experiencial".

Esta ovetense de 48 años aterrizó en Tierra del Agua a los siete meses de su puesta en marcha, en abril de 2013. Y desde entonces, es su gestora, pero sin dejar de lado la biología. ¿Cómo? A través de su firme apuesta por el turismo sostenible, seña de identidad del hotel eco de Redes. Arancha asegura que no se arrepiente "para nada" de su giro profesional: "Yo a Tierra del Agua le tengo mucho que agradecer, porque ha sido un proyecto muy constructivo e ilusionante y lo siento parte de mí". Casi como un tercer hijo.

Del sector textil y de la construcción

El "padre" de esta aventura es José Antonio García Menéndez, que pese a la coincidencia en los apellidos con Arancha no son hermanos. Él, socio mayoritario de Tierra del Agua, tampoco tenía nada que ver con el sector turístico cuando lo puso a andar. Siempre se dedicó al textil. "Durante los primeros años también hubo otro propietario, Fernando Cubillo, burgalés, que venía del sector de la construcción", precisa Arancha. Pero tanto uno como otro eran dos grandes amantes de los viajes y vieron la oportunidad de montar un negocio inspirándose en el turismo sostenible de Europa del Norte. Tierra del Agua fue un proyecto pionero, tanto a nivel de enfoque, basado en lo experiencial y el wellness, pero también en lo arquitectónico, siendo uno de los primeros edificios en incorporar tecnología como la geotermia.

La psicina de Tierra del Agua

La psicina de Tierra del Agua / Tierra del Agua

Desde una piscina infinita de agua salada hasta clases de yoga en medio del bosque. "Aquí todo gira en torno a la naturaleza. La bañera nórdica, con agua a 33-35 grados y que se disfruta en privado viendo la puesta de sol, gusta mucho. También realizamos rutas hasta un mirador que hemos construido en medio de un bosque junto al río Caliao, donde damos clases de yoga, pequeños conciertos en acústico de música clásica e incluso exposiciones de arte", explica la bióloga ovetense.

"Realizamos rutas hasta un mirador que hemos construido en medio de un bosque junto al río Caleao, donde damos clases de yoga, pequeños conciertos en acústico de música clásica e incluso exposiciones de arte"

Por qué en Redes

La elección de Redes no fue casual. "Reunía varios requisitos. Entre ellos, que es una de las pocas zonas vírgenes que quedan en Europa". Otra razón fue la altitud del Parque Natural. "El punto en el que está Tierra del Agua es muy bueno, porque la ascensión hasta llegar aquí es la justa para que impresione y el visitante se sienta abrumado por la naturaleza, pero al mismo tiempo para no haya que temer a quedarse aislado en invierno por grandes nevadas”. Lo que tenían también claro los impulsores de Tierra del Agua es que querían una montaña que pudiese disfrutarse los 365 días del año.

Una clase de yoga en Tierra de Agua

Una clase de yoga en Tierra de Agua / Tierra del Agua

Un cliente muy enganchado a Instagram

El alojamiento de ecoturismo de Caliao, que cuenta con catorce apartamentos, llega a albergar en temporada alta a unas 35 personas. "Nuestro principal cliente durante los primeros años era un cliente de Instagram que podías persuadir con imágenes inspiracionales y que buscaban ese espacio diferente a una casa rural tradicional". Eso sigue siendo así: son turistas jóvenes, de entre 35 y 45 años, a los que le gustan las redes sociales y en las que cuentan lo que están viviendo. Además de este perfil de visitante, a Tierra del Agua "llegan muchas parejas que buscan relajarse y huir de la ciudad durante un par de días".

"Son turistas jóvenes, de entre 35 y 45 años, a los que le gustan las redes sociales. Llegan muchas parejas que buscan relajarse y huir de la ciudad durante un par de días"

El principal cliente de Tierra del Agua es de Asturias (29%), a los que se suman madrileños (representan un 20%), leoneses, cántabros y gallegos. "El turismo internacional está subiendo y comienza a acercarse al 20%", detalla Arancha García.

Una clienta desayunando en una de las habitaciones de Tierra del Agua

Una clienta desayunando en una de las habitaciones de Tierra del Agua / Tierra del Agua

Encontrar una plantilla estable

A lo largo de estos trece años y pese a su tirón en redes sociales, el camino para Tierra del Agua no ha sido de rosas. "Seguimos peleando por actualizarnos, por no quedarnos obsoletos y que siga habiendo interés por nuestro proyecto. Éramos conscientes de que al principio representábamos la novedad".

Hoy crecen con incorporaciones que permiten seguir mejorando como las del chef Fran Montes y Patricia Mera, quienes tras tener que dejar el restaurante El Texu (su proyecto en Ladines, también en Redes) han pasado a formar parte del equipo de Tierra del Agua.

El restaurante de Tierra del Agua, ahora ocupado por Texu

El restaurante de Tierra del Agua, ahora ocupado por Texu / Tierra del Agua

Fijación de población

Junto a ellos, son once personas (en verano son más) quienes tienen su empleo en Tierra del Agua, de las cuales siete en Caliao. Con lo que el proyecto de José Antonio y Arancha también ha conseguido algo que es oro para un pueblo: habitantes, facilitándoles también dónde residir para completar un proyecto de vida en el corazón del Parque Natural de Redes.

Arancha se siente orgullosa de todo lo que Tierra del Agua ha construido en estos años y su contribución al desarrollo del pueblo de Caliao. Hasta niños ha dado. "Llevaba 20 años sin nacer un niño y de una relación entre una ex camarera nuestra y un chico de aquí ya han nacido dos críos", remata.

La experiencia de Arancha y José Antonio, con su atrevimiento y giros de vida, es un ejemplo de las posibilidades de desarrollo profesional que ofrece el sector turístico de Asturias.

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