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Un gijonés, dispuesto a tirar de la manta en el caso de las cloacas del PSOE: investigado por hidrocarburos y objetivo de Leire Díez

José Luis Caramés, empresario relacionado con una trama de carburantes, se ofrece a dar documentación a la Fiscalía referente a la fontanera socialista

Leire Díez a su llegada a los juzgados de Plaza de Castilla.

Leire Díez a su llegada a los juzgados de Plaza de Castilla. / Europa Press

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José Luis Caramés, un asturiano investigado por un caso de fraude en el sector de los hidrocarburos, está dispuesto a tirar de la manta en el caso de las cloacas del PSOE, lideradas por Leire Díez, la denominada "fontanera" del partido, a la que la Guardia Civil atribuye el liderazgo de una operativa destinada a entorpecer la acción de la Justicia e intentar frenar investigaciones que afectan al partido y al Gobierno.

Caramés, empresario gijonés vinculado al negocio de los carburantes, figura en una causa que instruye la Audiencia Nacional y a la que la Unidad Central Operativa (UCO) sigue la pista desde hace años.

Está investigado en la denominada red Gaslow, una presunta organización dedicada al fraude del IVA en la comercialización de hidrocarburos. En esa causa se le atribuyen delitos contra la Hacienda Pública, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

Las investigaciones sobre el fraude de los hidrocarburos, con numerosas ramificaciones, han acabado conectando con otros procedimientos de gran relevancia política. El comisionista Víctor de Aldama, por ejemplo, estuvo en prisión preventiva por esta causa y abandonó la cárcel de Soto del Real tras comenzar a colaborar con la Justicia en el denominado caso Koldo, que gira en torno al exasesor ministerial Koldo García y al exministro de Transportes José Luis Ábalos.

Ahora, sin ocupar una posición tan central para los investigadores como la de Aldama, Caramés parece dispuesto a seguir un camino similar.

El gijonés fue citado el pasado 11 de junio como testigo en unas diligencias practicadas por la Guardia Civil en el marco del caso Leire Díez. Acudió al llamamiento, pero optó por no declarar al estar investigado en la causa de los hidrocarburos.

Pese a ello, sí trasladó a los agentes que "dispone de información que podría ser de utilidad para la causa, y que por este motivo desearía ponerla a disposición de la Fiscalía Anticorrupción y de la Fiscalía de la Audiencia Nacional", según consta en el atestado.

De este modo, mostró su disposición a colaborar en la investigación sobre las denominadas cloacas del PSOE, en la que también figura como investigado el abogado ovetense Jacobo Teijelo, participante en reuniones con altos cargos de la Fiscalía General del Estado en presencia de la propia Leire Díez.

Una figura clave para la UCO

Para la UCO, Caramés desempeñó un papel relevante en la rama de hidrocarburos Gaslow y formaba parte del entorno de confianza de Antonio Rodríguez Estepa, considerado uno de los principales cabecillas de la organización.

Los investigadores sitúan a Estepa como un nexo de unión entre distintas redes relacionadas con el negocio de los carburantes y conectadas, a su vez, con otros protagonistas del caso Koldo, entre ellos el empresario Claudio Rivas, socio de Víctor de Aldama.

Según los informes policiales, Caramés desarrollaba funciones de gestión económica y comercial. Su labor consistiría en mantener relaciones con entidades bancarias y participar en el entramado societario vinculado a la causa.

La UCO sostiene que recibió más de 700.000 euros procedentes de cuentas de empresas investigadas en sociedades que él mismo administraba y que posteriormente retiró parte de esos fondos en efectivo.

Su relación con el capitán Sánchez Yepes

Paralelamente, los informes de Asuntos Internos también sitúan a Caramés en el centro de la relación con el capitán de la Guardia Civil Juan Sánchez Yepes, investigado tanto en el caso de las cloacas como en la causa de los hidrocarburos.

Los agentes sostienen que Caramés mantenía contacto con Yepes desde agosto de 2014 y que actuaba como intermediario entre el mando de la Guardia Civil y Rodríguez Estepa. Según esa versión, solicitaba información al capitán, que a su vez le trasladaba detalles sobre gestiones realizadas en favor del empresario.

Asuntos Internos también lo vincula con un episodio relacionado con un televisor hallado durante un registro en la vivienda de Sánchez Yepes. En una conversación intervenida, el capitán pidió a Caramés el "enlace" de un artículo que previamente le había enseñado. El gijonés le remitió un vínculo correspondiente a un televisor que, según los investigadores, sería el mismo aparato localizado posteriormente en el domicilio.

Además, los agentes analizan una operación inmobiliaria en Getafe. Según la investigación, Caramés mantenía relación con uno de los propietarios de un inmueble adquirido por Sánchez Yepes por 70.000 euros, una cantidad que los investigadores consideran inferior a su valor real de mercado.

La versión del entorno de Leire Díaz

Sin embargo, la figura de Caramés tiene una lectura muy distinta para Leire Díez y las personas que la rodean. Según esa versión, el empresario mantenía una relación constante con miembros de la UCO y habría actuado como confidente de Juan Vicente Bonilla, excapitán de la unidad y uno de los investigadores que participaron en el esclarecimiento del caso Koldo.

Está acreditado que el gijonés sí tenía relación constante con Bonilla, siendo su supuesto confidente.

Bonilla ocupa desde 2023 el cargo de gerente de Seguridad Corporativa del Servicio Madrileño de Salud, dependiente de la Comunidad de Madrid que preside Isabel Díaz Ayuso.

Según el relato manejado por el entorno de Leire Díez, Caramés habría colaborado con Bonilla desde 2016 e incluso habría contribuido al descubrimiento de algunos de los hechos que posteriormente desembocaron en el caso Koldo. Para la trama, Bonilla es un elemento clave en supuestos movimientos contra el Gobierno e incluso lo llegan a vincular con el CNI.

Varias conversaciones entre Caramés y Bonilla ya fueron filtradas y difundidas meses atrás. En ellas intercambiaban opiniones sobre la situación política y el Gobierno de Pedro Sánchez. Algunos ministros criticaron especialmente unos mensajes en los que, según denunciaron, se evidenciaba una actitud hostil hacia el Ejecutivo. En uno de esos intercambios, Bonilla respondió a un comentario de Caramés sobre la Semana Santa afirmando: "Es lo que quieren los rojomorados, que nos mate el aburrimiento".

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