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La nueva arma que utilizará la Hacienda asturiana para luchar contra el fraude fiscal

El Ente Tributario empezará a usar las fichas digitales de escrituras públicas para fijar su lupa

Entrada a una notaria.

Entrada a una notaria. / Eva Batlle

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Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

El Ente Público de Servicios Tributarios del Principado de Asturias cuenta con una nueva arma en la lucha contra el fraude fiscal: las fichas notariales. Durante este ejercicio, la Hacienda asturiana comenzará a recibir, con carácter general, la información electrónica con los datos esenciales de las escrituras públicas. El tratamiento digital de esas síntesis (en las que se incluye, por ejemplo, en el caso de una compraventa, el comprador, el acto jurídico autorizado, la cuantía…) permitirá identificar de forma automática hechos que presenten un elevado riesgo fiscal y, por ello, "serán candidatos a ser objeto de comprobación prioritaria", según destaca el plan de control tributario 2026 del Principado. Sobre ellos se pondrá la lupa.

La Consejería de Hacienda publicó ayer su estrategia de control tributario para este año y entre las novedades destaca la incorporación, con carácter general, de las fichas notariales. Una vez que el notario ha autorizado un acto o negocio tiene que elaborar ese documento electrónico y, a través de determinados programas informáticos, enviar la ficha a las administraciones públicas. El Ente Público de Servicios Tributarios del Principado de Asturias ya tiene capacidad para el tratamiento automático de esa información al usar herramientas de inteligencia artificial y big data. "Se ha pasado de una gestión excesivamente manual a otra más automatizada basada en tratamientos masivos y análisis de riesgos", señala el plan de control.

El Ente Público de Servicios Tributarios del Principado de Asturias ha constituido un grupo de modernización de la gestión tributaria que se reúne mensualmente y que tiene, entre sus objetivos, tipificar, a partir de las autoliquidaciones y las fichas notariales, "aquellos hechos imponibles que presentan un elevado riesgo fiscal y que requieren una comprobación intensiva diferenciándolos de aquellos otros que pueden ser objeto de tratamiento masivo verificables mediante muestreo". Es decir, con la información procedente de la notaría, la Hacienda asturiana podrá afinar aún más a la hora de colocar la lupa contra el fraude.

El Principado gestiona tributos como el impuesto sobre el patrimonio; el de sucesiones y donaciones; el de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados; los tributos sobre el juego; el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales... Pero además, el Ente Público de Servicios Tributarios del Principado de Asturias cada vez gestiona más tributos locales (la plusvalía, el impuesto de circulación, las tasas de agua, basura y alcantarillado, el impuesto sobre afecciones ambientales del uso del agua...) para los 78 concejos asturianos fruto de los convenios de delegación de competencias, cada vez más numerosos.

Tributos locales

Los convenios son vitales para los concejos, sobre todo para los más pequeños, pero también son beneficiosos para el Principado porque el uso de la información asociada a la gestión de esos tributos locales incrementa las posibilidades de identificar prácticas de fraude en los impuestos de gestión autonómica. Por ejemplo, la información del canon de saneamiento, que grava el consumo de agua, puede utilizarse para detectar supuestos de cambio ficticio de domicilio para no pagar el impuesto de sobre sucesiones y donaciones.

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