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Los Puertos de Gijón y Avilés bendicen la tasa turística en Asturias que pagarán sus cruceristas (y dejaría miles de euros a los ayuntamientos)

Las Autoridades Portuarias descartan un impacto negativo del recargo, 3 euros por día y viajero

Barbón defiende la iniciativa "valiente" de controlar el turismo frente al rechazo de los empresarios y la derecha

Un grupo folclórico recibe a los cruceristas en Gijon, en una imagen de archivo.

Un grupo folclórico recibe a los cruceristas en Gijon, en una imagen de archivo. / El Musel

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Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

Si en Gijón el Ayuntamiento optase por aplicar la tasa turística que en estos momentos tramita el Gobierno del Principado con vistas a permitir implantarla el próximo año a los concejos que así lo soliciten, las arcas municipales se embolsarían cerca de 258.000 euros extras a cuenta del recargo. Tal cantidad sale al calcular lo que se ingresaría por un solo día de atraque en El Musel –son tres euros por viajero– de los 50 cruceros que se han programado este año, con capacidad para cerca de 86.000 personas. En el caso del puerto de Avilés, la cantidad sería bastante inferior por el menor volumen de tráficos de este tipo que ahora manejan, aunque hay previsión de crecer, y ya para 2027 y 2028 hay programadas 9 escalas, que dejarían también miles de euros para el Consistorio.

Esto será así si lo que se cobrará a los cruceristas en concepto de tasa turística acabará directamente en los ayuntamientos, al igual que lo que paguen los viajeros que duerman en sus alojamientos. La vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, ofreció las pautas generales del proyecto de ley semanas atrás. La idea del PSOE, que a priori cuenta con el apoyo de sus socios de gobierno de IU y también de la diputada Covadonga Tomé, es que el recargo se cobre solo en Semana Santa y de junio a septiembre, a través de los alojamientos, por un máximo de 5 noches y en una cantidad que iría desde los 50 céntimos a los 3 euros lo más caro, caso por ejemplo de los cruceros y hoteles de alta categoría.

De momento sobre la mesa hay un proyecto de ley del que se conocen cuestiones básicas, aunque hay otras por concretar: por ejemplo, los destinatarios de los ingresos que generen los cruceros o cómo se hará llegar el dinero a los ayuntamientos, ya que será el Principado el que lo recaudará. El plazo de información pública ya está cerrado este lunes. Ahora se deberán estudiar todas las alegaciones para luego enviar el texto al Consejo de Gobierno y éste a su vez a la Junta General del Principado, donde se debatirá para su finalmente ser aprobado si procede.

Valoración portuaria

El borrador ha recibido varias alegaciones y cuenta con la oposición firme del empresariado del sector, muy crítico. No así de las Autoridades Portuarias de Gijón y Avilés, afectadas a través de los cruceros, pero que no le dan muchas vueltas a la implantación de la tasa turística. Mucho menos temen que pueda afectar a la actividad crucerista, ejercida por un turista con un poder adquisitivo más bien alto.

EN IMÁGENES: El impresionante crucero de lujo "Scenic Eclipse" en Avilés

EN IMÁGENES: El impresionante crucero de lujo "Scenic Eclipse" en Avilés / M. Villamuza / Lne / F. Muñiz

«No prevemos ninguna influencia negativa de la tasa turística en el tráfico de cruceros. Entendemos que no influye ni condiciona la decisión de compra de este tipo de viajes», explican en el Puerto de Avilés. Lo mismo en El Musel, donde recuerdan que el recargo está ya presente «en otros puertos en los que hacen escala la mayoría de los cruceros que atracan en Gijón y se integraría en el conjunto de costes que asumen las navieras». El Puerto gijonés alude a los fines de sostenibilidad que tiene la tasa asturiana: «Esos objetivos están alineados con el atractivo y el valor de los servicios ofrecidos por destinos como Gijón».

Oposición empresarial y de la derecha, defensa de Barbón

Frente a los puertos, la patronal turística está dispuesta a dar la batalla para evitar que Asturias se convierta en la quinta comunidad en implantarla en España: Cataluña, Baleares y Galicia –cuyo modelo inspirado el del Principado– ya la tienen, mientras que en el País Vasco está también en estudio. Los empresarios, tanto Otea como FADE, tachan el recargo de «impuesto a las vacaciones», creen que tendrá efecto disuasorio de los visitantes y que penalizará al sector. En la misma línea se ha pronunciado Foro, cuyo portavoz en la Junta, Adrián Pumares, ha hecho públicas sus alegaciones al borrador de la ley, en las que niega, al igual que la patronal, que haya motivos de masificación en el Principado como para implantar una tasa. El PP también se ha mostrado contrario a la tasa, para lo que ha empleado el altavoz de sus alcaldes.

Antes la oposición de empresarios y derecha quiso salir este domingo el presidente del Principado, Adrián Barbón, quien participó en un acto del PSOE en Oviedo. Argumenta que Asturias debe apostar por un modelo turístico sostenible. «No queremos un turismo que arrolle con todo ni un turismo especulador, y por eso somos valientes», afirmó.

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