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Quejas por las esperas y citas tardías: así fue la primera jornada de la huelga médica en los hospitales y centros de salud de Asturias

Los pacientes se muestran comprensivos con el paro semanal de protesta de los facultativos, pero reclaman "prioridad y atención" al cuidado a la salud

Los más críticos, en Gijón: "Te da tiempo a morirte tres veces antes de que te atiendan"

Ana Flórez y Nela González, en Gijón; Manuel Enrique Sánchez, en Arriondas; Ángeles García, en Pola de Siero; y Rocío Campo con su madre, en Arriondas.

Ana Flórez y Nela González, en Gijón; Manuel Enrique Sánchez, en Arriondas; Ángeles García, en Pola de Siero; y Rocío Campo con su madre, en Arriondas. / LNE

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MARIA TERENTE NICIEZA

Oviedo/ Gijón/ Avilés/ Arriondas (Parres)/ Mieres/ Pola de Siero

La huelga médica que ha comenzado este lunes en toda España, incluida Asturias, contra la reforma del Estatuto Marco que pretende sacar adelante el Ministerio de Sanidad, ha tenido distinta incidencia entre los usuarios de la sanidad pública de la región. Las principales quejas en esta primera jornada tienen que ver con la demora de las citas y las esperas que afectan a los pacientes.

En el Oriente, por ejemplo, tuvo escaso impacto en buena parte de los usuarios del Hospital de Arriondas. Al menos esa es la impresión mayoritaria entre los pacientes consultados a la salida del centro, donde las agendas discurrieron, en líneas generales, con normalidad y sin incidencias reseñables. Las citas se mantuvieron, los horarios se respetaron en la mayoría de los casos y algunos usuarios incluso aseguraron desconocer que hubiera una convocatoria de paro sanitario.

En Mieres las consultas son ya para dentro de quince días, para malestar de los usuarios, como una vecina de la villa que este lunes a las diez de la mañana llamó al centro de salud Norte de la capital del Caudal. «Me daba igual que fuese una cita presencial o telefónica pero es que me la han dado para el 1 de julio», lamenta. La mujer tiene un dolor en un brazo y buscaba solución pero no hubo manera. «Nos obligan a acudir a urgencias», advierte.

Margarita Bravo acudió este lunes «sin ningún problema» a la cita que tenía programada con su médico en el centro de salud de Sama, en Langreo. A media mañana ya había cumplido con el trámite y había sido «todo normal». Eso sí, la próxima cita llega con cierto retraso. Se la han dado para el próximo lunes, «un poco desfasado», apunta. “Normalmente las citas en Sama no son para dentro de una semana pero ahora como cada poco hay una huelga de médicos, se retrasa todo.

Entre quienes acudieron durante la mañana al centro hospitalario estaba Manuel Enrique Sánchez, que tenía consulta con un especialista y se mantuvo. «Me han atendido a la hora que tenía. No he tenido ningún problema», resumió tras salir de la consulta. Su testimonio coincidió con el de otros pacientes. Alexander Lee acudió al Hospital de Arriondas para una consulta. «Tenía la hora programada y no se ha retrasado. Me han atendido muy bien», explicó. No registró demoras, anulaciones ni incidencias. Sí se queja algo Rocío Campo Fernández, quien acudió con su madre, que tenía una prueba programada. La cita se mantuvo y no hubo suspensión ni modificación de última hora, pero sí notó una espera superior a la habitual. «Han tardado más de una hora en atendernos», señaló.

Más problemas se plantean desde Gijón. A las puertas del centro de salud de Roces-Montevil varios usuarios aseguraron que los problemas vienen de lejos y que las movilizaciones son solo el reflejo de un sistema cada vez más tensionado. Ana Flórez asegura que en los últimos meses ha tenido que recurrir a la sanidad privada y a las urgencias hospitalarias ante la falta de respuesta a sus problemas de salud. «No he encontrado ayuda de mis médicos de aquí. Me he tenido que ir a médicos privados o a urgencias de Cabueñes», lamenta. «Nos estamos cargando la sanidad pública y al final los afectados somos todos».

Una opinión similar comparte Nela González, que denuncia las dificultades para conseguir una cita en un plazo razonable. «Pides una cita porque te encuentras mal y tardas dos o tres semanas en atención primaria. Me parece una verdadera locura. Te da tiempo a morirte tres veces antes de que te atiendan», señala. «Ya no hablemos de las especialidades».

Ambas usuarias reconocen que comprenden el malestar de los profesionales sanitarios, pero advierten de que la situación acaba repercutiendo directamente en los pacientes. «Ellos están afectados, pero en última instancia nosotros también», resume González.

Eduardo González, en Oviedo; Feli Sierra, en Avilés; Alexander Lee, en Arriondas; y Margarita Bravo, en Sama.

Eduardo González, en Oviedo; Feli Sierra, en Avilés; Alexander Lee, en Arriondas; y Margarita Bravo, en Sama. / LNE

En el centro de salud de Pola de Siero transcurrió la jornada con normalidad, con servicios mínimos, algunos médicos de huelga, pero sin incidencias. «Me atendieron perfectamente, me respetaron la cita que tenía, les entiendo lo que piden y sus derechos», reflejó María de los Ángeles García, que tenía consulta con un especialista. «Sí noto que últimamente para pedir cita en Atención Primaria antes te daban con un margen de uno o dos días, y ahora no hay hueco casi hasta una semana o más», enfatizó.

Situación parecida vivió en esta localidad Manuel Vigil, que acudió a su médico de cabecera acompañado de Paz Álvarez. «Creo que fuimos uno de los pocos pacientes que atendió, solicitamos hace quince días la cita y nos la respetaron, en este caso era algo necesario», manifestaron, antes de valorar la huelga: «Entendemos que todo el mundo tiene derecho a exigir unas buenas condiciones, pero la salud y la atención consideramos que es una prioridad antes de la propia huelga».

En Oviedo, al menos en el centro de salud «Paulino Prieto», en el corazón de la ciudad, el ambiente que se respiró esta mañana fue de cotidianidad. La afluencia de usuarios fue la habitual, sin masificaciones, al mediodía. «A nosotros nos atendieron incluso antes de hora», manifestó un matrimonio que visita «con frecuencia» el centro. No obstante, otras dos personas que acudieron al ambulatorio a pedir cita indicaron que la consulta, solicitada para esta semana, se la «derivaron al ambulatorio de La Lila».

De igual forma, los pacientes están «acostumbrados» a las esperas. Así lo comenta Eduardo González, otro vecino de la zona que pasó este lunes por el centro de salud de la calle Cabo Noval. «Al final acabas tardando lo normal; si tienes a cuatro o más delante hay que esperar, es lo que hay», señaló el hombre, a la vez que indicó que «cada vez que vengo me atienden bien», independientemente de las huelgas. Tampoco los familiares de este vecino del centro de 80 años –que también agendó una cita para la semana que viene «sin problema»– han sufrido por los retrasos provocados por las protestas sanitarias.

En El Quirinal, uno de los centros de salud más concurridos de Avilés, la huelga sanitaria no pareció haber alterado demasiado el pulso de la mañana. Muchos usuarios ni siquiera sabían que había paros por los problemas de personal del sector y la ausencia de profesionales no les llamaba especialmente la atención, quizá acostumbrados ya a demoras y agendas tensas.

Feli Sierra entiende que el malestar existe entre los usuarios, aunque más a su alrededor que en su propio caso. «Conozco gente que está muy cabreada porque le aplazan consultas, pruebas o incluso extracciones de sangre, pero yo, por suerte, nunca sufrí grandes retrasos», explicaba a la salida del centro. «Lo que más enfada es no saber cuándo te van a llamar. La incertidumbre, al final, también cansa».

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