Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El salmón da el campanazo en menos de un mes en Asturias: la capturas se disparan en el Narcea, a punto de alcanzar su cupo

El río suma 57 ejemplares precintados, de los que 11 han sido donados al centro de alevinaje de "Las Mestas" en Pravia, donde esperan recibir más una vez se cierre la pesca con muerte

"Es muy importante que nos avisen con tiempo para estar preparados; intentaremos llegar a todos", pide Enrique Berrocal

Entrega del campanu del Narcea al centro de alevinaje de "Las Mestas", el pasado mayo.

Entrega del campanu del Narcea al centro de alevinaje de "Las Mestas", el pasado mayo. / Sara Arias

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

Nunca es tarde si la dicha es buena y en el caso de la campaña del salmón en Asturias de este año parece que el popular refrán se cumple a rajatabla. Hubo que esperar más de un mes desde que se abrió la temporada de pesca, a mediados de abril, para que el campanu –el primer ejemplar que se captura– mordiera el anzuelo en el Narcea, uno de los principales ríos salmoneros de Asturias. Pero una vez que éste picó –el 20 de mayo, con 5,8 kilos de peso y una longitud de 81 centímetros, a cuenta del pescador avilesino Miguel Corral en una zona de tramo libre cerca del pozo «El Viso», en las inmediaciones del puente de Quinzanas, en Pravia– los peces no han dejado de llegar de forma más o menos constante al precinto de La Rodriga, en Cornellana (Salas).

Así las cosas, desde entonces en el Narcea van ya por los 57 ejemplares capturados, lo que significa que solo faltan 3 para completar el cupo máximo de 60 asignado en esta temporada por la Consejería de Medio Rural, encargada de elaborar la normativa, en los últimos años muy restrictiva con el fin de ayudar a conservar una especie que no atraviesa sus mejores momentos y sobre la que planea la veda total, tal y como reclaman los conservacionistas y tramita la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.

En Asturias el cupo total este año se ha fijado en 154 ejemplares: en el Narcea se podrán pescar 60 (25 en zona libre); 52 en el Sella; 39 en el Cares-Deva; 7 en el Eo; y 5 en el Esva. Queda justo un mes para el fin de la temporada, el próximo 15 de julio y en Asturias se superan los 70 peces capturados, con un total de 75, es decir, casi la mitad de los permitidos este año.

Buena señal

«Es muy buena señal que se alcance el cupo, teniendo en cuenta que empezamos con una temporada con un campano muy tardío», celebra Enrique Berrocal, presidente de la sociedad de pescadores «Las Mestas del Narcea». El praviano admite que pocos esperaban que el Narcea fuera a dar este año salmones: «Yo siempre pensé que en junio entrarían ejemplares. Y todavía falta otro piño que pueda entrar a mediados de junio. Sería muy bueno. Está claro que en junio y en julio toda la vida entraron salmones, con lo cual alguno más llegará».

EL PRESIDENTE DE LAS MESTAS DEL NARCEA, ENRIQUE BERROCAL, MIDE EL NIVEL DE AGUA DE LA BALSA DE LA ESTACIÓN DE ALEVINAJE DE QUINTANA (PRAVIA).

EL PRESIDENTE DE LAS MESTAS DEL NARCEA, ENRIQUE BERROCAL, MIDE EL NIVEL DE AGUA DE LA BALSA DE LA ESTACIÓN DE ALEVINAJE DE QUINTANA (PRAVIA). / SARA ARIAS

Una vez que el Narcea alcance el cupo de 60 ya no se podrá ejercer la pesca con muerte y los ribereños deberán soltar de nuevo en el río los ejemplares. O también donarlos al proyecto «Arca» que gestionan en Quintana (Pravia) los pescadores de «Las Mestas». El campanu de este año acabó en el citado centro de alevinaje, donde cuidan de ejemplares salvajes cedidos vivos durante la temporada para realizar el desove e inseminación asistida, en los meses de diciembre y enero, con los que conseguir alevines de la especie para su reparto en los afluentes asturianos. Es una reserva genética del salmón cantábrico.

Donaciones al centro de alevinaje

Este año de momento se intentaron donar 11 salmones. «Dos de ellos, uno se escapó de la sacadera y se volvió otra vez al río; otro se murió. Un tercero, cuando llegamos a buscarlo, estaba bastante fastidiado. Así que realmente traídos a la piscifactoría son 9», describe Berrocal.

Una cifra que está muy bien, según el presidente de «Las Mestas», al suponer que son «uno de cada siete salmones pescados». Y añade: «Una vez que se alcance el cupo, al tener que devolverlos o donarlos, pensamos que subirá la cifra. Tampoco será una locura, pero si hay entrada de salmones la gente sólo tiene dos opciones, devolverlo o donarlo».

Esto dará más trabajo a la sociedad de pescadores, al tener que estar toda la jornada pendientes del río y tener las jaulas preparadas. «Intentaremos ir a por todos los salmones de los que nos avisen, es bueno que nos lo comuniquen por adelantado para organizarnos y, lo más importante, para garantizar el buen estado de pez». Fue lo que sucedió sin ir más lejos el pasado domingo, con un ejemplare de 5,6 kilos capturado en La Bouza y que se donó. «Ya tenían la jaula por si hacía falta y cuando yo llegué a por él, el salmón estaba recuperándose ya en ella».

El objetivo de «Las Mestas» es mantener con vida todos los donados, algo que no es fácil. Enrique Berrocal entiende las críticas cuando se les muere algún salmón, pero advierte de que no es sencillo el proceso, más ahora que empiezan a calentarse las aguas de los ríos. «Esto lo complica un poco más. Pero nosotros estaremos dedicados en cuerpo y alma hasta el 15 de julio a ello. Esperemos que se pesquen muchos salmones porque será señal de que siguen entrando», concluye Berrocal.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents