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La desagradable sorpresa que se encontró una asturiana en una lata de mejillones: "¡Casi me muero del asco!"

"Llevo sin comer desde ayer y con náuseas", asegura una veterinaria ovetense, que pondrá una reclamación

La lata de mejillones de Chile en escabeche con la babosa en su interior, que aparece ampliada en el círculo de la derecha

La lata de mejillones de Chile en escabeche con la babosa en su interior, que aparece ampliada en el círculo de la derecha / LNE

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Mónica G. Salas

Mónica G. Salas

Una babosa dentro de una lata de mejillones. Esa es la desagradable sorpresa que una veterinaria ovetense se encontró este lunes en el interior de un envase de marca blanca de un supermercado. "¡Casi me muero del asco! Llevo sin comer desde ayer y con náuseas. No comí la babosa de milagro", cuenta con indignación.

La consumidora afectada pondrá una reclamación ante el supermercado y la fábrica gallega que envasó la conserva de mejillones de Chile en escabeche, con la intención de que tomen medidas. "Esto no se puede permitir. Tienen que revisar los controles de calidad. Imagínese que le pasa a un niño o una persona mayor y se lo come...", denuncia. Ella a punto estuvo.

La lata de mejillones con la babosa la compró la semana pasada. "Estaba en la clínica (veterinaria), no había comido nada y tenía hambre. Le pedí a la auxiliar que fuese al supermercado a por mejillones. Yo nunca compro mejillones de Chile, siempre gallegos. Pero ella me trajo estos de marca blanca de Chile. '¿Pero cómo me traes esto?', le dije". Eran dos latas y al final no se los comió. Pero este lunes las tripas volvieron a sonar y tenía que entrar en quirófano rápido, así que abrió una de esas latas de mejillones.

En el envase pone que llevan entre 12 y 18 unidades. La ovetense se los fue comiendo, hasta que solo quedaron dos. O eso pensaba ella... "No me comí la babosa de milagro. Iba a cogerla. Estaba superapurada para entrar en quirófano". Y menos mal que se percató de la presencia del molusco. "Ya los estaba comiendo con reticencias y encima me pasa esto. No voy a comer mejillones en un año", asegura.

La afectada, que tiene conocimientos en seguridad alimentaria, afirma que no se va a quedar de brazos cruzados. Devolverá la lata que no consumió y pedirá que hagan un análisis de la babosa. "Alucino con la calidad de estos productos. Esto segura de que esto no pasa con mejillones gallegos", sentencia.

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