Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El verano irrumpe sin piedad en Asturias: a 37 grados... y subiendo

Asturianos y visitantes viven el primer domingo estival con abanicos, en la playa o buscando poner remedio al bochorno como pueden

La ola de calor golpea la región y lo peor se espera para el martes

El verano irrumpe sin piedad en Asturias: a 36 grados... y subiendo

FOTOS: Juan Plaza

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pablo Tuñón

Pablo Tuñón

Asturias ya está en verano. Oficialmente y en sensaciones. La temporada estival ha comenzado este domingo sin piedad, con un bochorno más que notable y temperaturas de hasta 36 grados. Y subiendo. En las playas, a rebosar, resulta difícil encontrar aparcamiento y, en el interior, donde el termómetro aprieta con especial fuerza, los abanicos, la sombra y cualquier elemento del que salga agua fresca se han convertido en aliados imprescindibles.

Con todo, Asturias no es la comunidad peor parada en una ola de calor que está golpeando con especial fuerza. El mercurio está alcanzando cotas más elevadas aún en lugares como País Vasco o Navarra, donde se ha roto la barrera de los 40 grados. Incluso se podrían alcanzar temperaturas récord en esas regiones.

Pero, aun así, Asturias siente los rigores del bochorno que ha marcado el inicio del verano en buena parte del país. Este domingo ya se han alcanzado, según los registros de las estaciones meteorológicas de la Aemet, los 37,1 grados en Felechosa (Aller), 36,8 en Pola de Somiedo y Amieva, 36,6 en Piloña, 36,5 en Mieres y 34,2 en Oviedo. En la capital del Principado, los abanicos han tomado las calles entre quienes decidieron no huir a la playa.

En los arenales asturianos se está viviendo un domingo multitudinario. Tanto que resulta misión imposible encontrar aparcamiento en los más populares, como Rodiles (Villaviciosa) o Aguilar (Muros de Nalón). No es descartable que se repitan los atascos habituales en jornadas playeras en puntos sensibles de la autovía del Cantábrico (A-8) y de la A-64, especialmente en Villaviciosa. En Gijón, sin ir más lejos, se han alcanzado ya los 28,9 grados. San Lorenzo ha sido un hervidero durante toda la jornada.

Pero el calor no ha detenido las jornadas festivas del verano, con algunos barrios y parroquias ya en celebraciones. En La Barraca (Langreo), los asistentes a sus fiestas tuvieron que mojarse, manguera en mano, para aguantar las altas temperaturas. Cualquier fuente de agua es un aliado en esta jornada dominical.

El problema llegará también por la noche, cuando se espera que los termómetros se sitúen en torno a los 20 grados, una temperatura a la que no están acostumbrados los asturianos en las horas de descanso. Nada comparable, eso sí, con los 30 grados que sufrieron en Almería la pasada noche.

Con todo, el calor ha llegado en este arranque de verano para quedarse, a tenor de las previsiones de la Aemet. Incluso para el martes, la agencia vaticina temperaturas que podrán llegar a los 40 grados. De hecho, salvo cambios en el pronóstico, toda Asturias, a excepción de su litoral, estará en aviso naranja por calor.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents