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Los trabajadores de las residencias, tanto públicas como privadas, denuncian la insuficiencia de medios personales y materiales: "Estamos agotadas"

En los centros dependientes de Derechos Sociales y Bienestar faltan lavavajillas y neveras para los medicamentos, que se guardan con la comida

VÍDEO: Protesta de los trabajadores de las residencias privadas/concertadas de Asturias ante la Consejeria de Derechos Sociales.

L. A. V.

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Luis Ángel Vega

Luis Ángel Vega

Oviedo

Los trabajadores de las residencias, tanto privadas como públicas, están en pie de guerra. Por un lado, los trabajadores sanitarios y no sanitarios de residencias privadas y concertadas de Asturias volvieron a concentrarse en la mañana de este viernes ante la Consejería de derechos Sociales y Bienestar para reclamar la reforma urgente de la normativa que regula las ratios de personal en estos centros. Denuncian que, pese a las reuniones mantenidas con la Consejería y al compromiso de disponer a finales de marzo de un borrador sobre el que trabajar, casi tres meses después siguen sin conocer el estado del proceso ni los plazos previstos.

El colectivo sostiene que la situación es “insostenible” por la insuficiencia de plantillas, la precariedad laboral, los bajos salarios y unas cargas de trabajo excesivas que están provocando una fuga de profesionales hacia el sector público o hacia otros ámbitos con mejores condiciones. Subrayan que el problema afecta no solo al personal gerocultor, sino también a limpieza, cocina, lavandería, mantenimiento, enfermería, fisioterapia, terapia ocupacional y al resto de equipos que sostienen la atención diaria.

Los trabajadores reclaman plantillas suficientes, condiciones laborales dignas y participación en la elaboración de la nueva normativa, además de un compromiso real de la Administración para que los cuidados estén por encima de los beneficios económicos. “Nuestros mayores no son números ni balances económicos”, advierten, antes de insistir en que la calidad de vida de una persona mayor no puede depender de si logra plaza en una residencia pública o privada: “Los cuidados no pueden esperar y la dignidad no se negocia”.

Durante la protesta, con un tono festivo dadas las fechas veraniegas, los trabajadores han entonado mensajes contra la Consejería y el Gobierno, del tipo: "Marta y Barbón, muy bien en el salón, muy mal en la gestión", "Menos negocio y más bienestar", "Más personal, menos explotación" o "Estamos agotadas y Marta callada".

También los centros de Derechos Sociales y Bienestar

Por otro lado, el Comité de Empresa de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado denuncia la “extrema gravedad” de la situación que atraviesan los centros dependientes de este departamento por la falta de recursos materiales, la ausencia de mantenimiento y la parálisis administrativa. Los representantes de los trabajadores aseguran que el problema, prolongado durante años y conocido por la Administración, ha dejado de ser puntual para convertirse en una crisis estructural que afecta a la salud, la seguridad laboral y la calidad de la atención a los usuarios más vulnerables.

Entre las carencias, el comité cita la falta de reposición de equipamiento básico, "como lavavajillas que llevan más de dos años pendientes de sustitución", con el consiguiente riesgo para la higiene y la sobrecarga del personal, o la ausencia de una nevera específica para medicación y muestras biológicas, que ha provocado situaciones en las que estas llegan a compartir espacio con alimentos. A ello se suma la insuficiencia de recursos humanos y materiales, el aumento de la carga de trabajo y la falta de un protocolo de agresiones en los centros dependientes de la Dirección General de Promoción de la Autonomía Personal y Mayores, una medida que el comité considera esencial para proteger a las plantillas.

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