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"Girls to the front", las diez primeras en el frente del escenario

La superbanda de músicas asturianas pone este martes en pie en la sala Tribeca Live de Oviedo su concierto homenaje al muyerío, de Tina Turner a las "Spice Girls" pasando por Nina Simone

Por la izquierda, Mar Álvarez, Aroa González, Eva Díaz Toca, Lucía Quintana, María José Baudot, Sil Fernández, Alicia Álvarez, Mapi Quintana, Fee Reega y Cristina Montul.

Por la izquierda, Mar Álvarez, Aroa González, Eva Díaz Toca, Lucía Quintana, María José Baudot, Sil Fernández, Alicia Álvarez, Mapi Quintana, Fee Reega y Cristina Montul.

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Chus Neira

Chus Neira

Oviedo

A principios de los noventa, cuando Kathleen Hanna pedía en los conciertos de “Bikini Kill” que las chicas se pusieran en primera fila y que los tíos dejaran los “pogos” para otro momento, Mar Álvarez estaba poniendo en marcha “Undershakers”, una de las bandas pioneras en darles a ellas voz, instrumentos y espacio en la música popular contemporánea. De Olympia (Washington) a Gijón (Asturias) hay 8.200 kilómetros, pero contemplado con más de treinta años de distancia, las carreras de las dos parece que estuvieran destinadas a discurrir muy parejas y acabar de encontrarse en el penúltimo proyecto de la asturiana. “Girls to the front” recupera el grito de guerra de Hanna y del movimiento punk “riot grrrl” para bautizar a una superbanda de diez asturianas que celebran la música hecha y popularizada por mujeres con conciertos llenos de temazos que son un homenaje al “muyerío”. Así prometen montarla este martes en la sala Tribeca Live de Oviedo, en una actuación programada como cierre de la Escuela de Verano Laborista “Anita Sirgo” de CCOO (20.00 horas, 12/14 euros).

Juntar a las “Girls to the front” no es fácil. Todas tienen otros proyectos, sus bandas, sus carreras en solitario. Pero cuando lo logran, sucede el milagro de que en una misma actuación Mapi Quintana se marca un espiritual y deja al público con “la lagrimina” y al segundo sale Mariajo Baudot metida en la piel de Tina Turner y el personal se parte de risa por el suelo. “En esa horquilla”, explica Mar Álvarez, “ocurre todo; tienes a estas dos y tienes a Alicia Álvarez defendiendo todo el rollo pop, de Luz Casal a Mari Trini, con esas letras rotundas, o a Fee Reega con su rollo punky y con las ‘Bikini Kill’, a Sil Fernández que es puro rock y a Cristina Montul que es el jazz”. “En realidad, lo tenemos todo, tenemos a la mejor batería de Asturias, Eva Díaz Toca, a dos mozas de banda sinfónica como son Aroa González y Lucía Quintana. ¿Qué puede salir mal?”.

Poco se les ha torcido a pesar del rompecabezas de agendas que necesitan para cuadrar conciertos. El proyecto nació hace cinco años, cuando la Fundación Princesa de Asturias encargó a Mar Álvarez un concierto con motivo del premio a la activista feminista Gloria Steinem. Con una formación muy parecida y bajo otro nombre, “People have the power”, ofrecieron un repertorio más abierto a las conquistas de los derechos sociales, no estrictamente feminista. “Aunque nos conocíamos todas, nunca habíamos tocado antes todas juntas, y vimos que había una energía interesante como para seguir, que nos lo pasamos muy bien, nos gustamos todas mucho y nos gustó tocar juntas, con una combinación muy guapa de lo emotivo pero también lo humorístico, lo intenso, y sonando muy bien. Tenía todo y cubría todos los ‘checks’ de la gente: se emocionaba, se reía, aplaudía, se volvía loca, flipaba”.

Unas pocas canciones no se cayeron del repertorio, que creció por Britney Spears, Luz Casal, las Spice Girls o Carole King. El debut fue en Gijón, siguieron por Avilés, tocaron mucho por el Oriente y ahora vuelven a Oviedo. En todo ese recorrido, Mar Álvarez se ve reconfortada y convalidada en una trayectoria que de “Undershakers” siguió por “Pauline en la Playa” y se multiplicó en otras bandas de chicas y madrinaje de nuevas formaciones de mujeres. “Es lo que llevo haciendo siempre, tocar con muyeres. Es inevitable porque son tus amigas, la gente con la que andas, la que admiras y la que te llama, porque de las bandas de hombres no me llaman, y que se entienda la coña. Pero cuando veo las nuevas bandas de chicas que han salido de mis otros proyectos, después de picar tanta piedra, esa medalla sí me la cuelgo”.

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