Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Las plantas pueden adaptarse a los cambios ambientales a pequeña escala, desvelan invetigadores asturianos

El estudio, liderado por la Universidad de Oviedo, detalla que la respuesta en el momento de floración juega un papel clave para responder en entornos ambientales nuevos

Alicia Valdés, líder del proyecto.

Alicia Valdés, líder del proyecto. / Universidad de Oviedo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Miguel Guerrero

Oviedo

Las plantas pueden adaptarse a cambios ambientales de forma más rápida y a escala más pequeña de lo que se pensaba, así lo ha demostrado una investigación llevada a cabo en Islandia por un equipo internacional liderado por Alicia Valdés, doctora por la Universidad de Oviedo. El estudio aporta nuevas claves para entender cómo responderán las plantas en un contexto de calentamiento global.

El trabajo, publicado en la revista científica New Phytologist y liderado por la universidad asturiana, se ha llevado a cabo en la zona volcánica de Hengill (Islandia), área geotermal que permite encontrar diferencias de temperatura de suelo de hasta 20°C en distancias de 10-20 metros. "Las diferencias de temperatura que se producen en apenas unos metros pueden generar respuestas evolutivas detectables. Esto muestra que las plantas son capaces de adaptarse al entorno a una escala mucho más fina de lo que imaginábamos", explica Alicia Valdés.

Zona volcánica de Hengil (Islandia)

Zona volcánica de Hengil (Islandia). / Universidad de Oviedo

Las plantas de suelos cálidos muestran más flexibilidad

Los resultados señalan que las plantas se adaptan mejor a las condiciones de temperatura de su lugar de origen. Sin embargo, esta adaptación no es simétrica: las plantas que procedían de zonas cálidas podían crecer y reproducirse igualmente bien en suelos fríos, mientras que las procedentes de zonas frías tenían dificultades en suelos cálidos. "Este resultado indica que la adaptación a temperaturas elevadas no tiene por qué implicar necesariamente una pérdida de rendimiento cuando las condiciones son más frías. Esa capacidad puede aportar una ventaja importante en un contexto de creciente variabilidad climática", señala la investigadora.

Otro de los hallazgos principales del estudio es que la adaptación a la temperatura está ligada a la fenología de las plantas, concretamente al momento en que las plantas florecen. El estudio demuestra que la temperatura del suelo afecta directamente a cuándo florecen las plantas y que estas diferencias en el momento de floración influyen en su capacidad para sobrevivir y reproducirse.

La especie Cerastium fontanum fue la empleada en la investigación.

La especie Cerastium fontanum fue la utilizada en la investigación. / Universidad de Oviedo

Su relevancia en un contexto de cambio climático

Las conclusiones de este estudio son claves en el contexto del calentamiento global. Si bien se pensaba que la adaptación de las especies a condiciones climáticas cambiantes ocurría a escalas grandes, el equipo liderado por Valdés sugiere que la variabilidad climática a nivel local —los llamados microclimas— puede ser fundamental para la supervivencia de las especies en un mundo cambiante. "Comprender cómo responden las plantas a estos microclimas nos permitirá hacer predicciones mucho más precisas sobre los efectos del cambio climático", añade Valdés. Al mismo tiempo, el estudio destaca que estas respuestas no son simples ni uniformes: dependen de factores como las condiciones meteorológicas o la interacción con otros organismos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents