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Radiografía de la economía asturiana: sus 13 sectores consolidados, los 15 estratégicos donde hay que crecer, y dos líneas clave en las que centrarse (sobre todo, en Defensa)

Asturias deja atrás la reconversión y afianza un modelo económico más innovador y diversificado, resalta el consejero Borja Sánchez en la presentación del informe de la Cátedra Sekuens

Operarios trabajan en un blindado 8x8 "Dragón" en la fábrica de Santa Bárbara en Trubia.

Operarios trabajan en un blindado 8x8 "Dragón" en la fábrica de Santa Bárbara en Trubia. / MIKI LOPEZ

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Zaira Varas

Asturias ha cambiado. O, al menos, eso es lo que refleja el último informe de la Cátedra de Innovación Sekuens, que concluye que la comunidad ha dejado atrás el largo proceso de reconversión industrial para avanzar hacia una economía "mucho más diversa, mucho más interconectada entre los sectores", según palabras de Borja Sánchez, consejero de Ciencia, Industria y Empleo del Principado, durante la presentación del informe este miércoles. Esa es la principal conclusión del informe Transformación del tejido productivo de la economía asturiana, elaborado por la Cátedra junto a la Universidad de Oviedo, que actualiza la radiografía del tejido económico regional y apunta a los sectores que marcarán el crecimiento en los próximos años. 

“Estamos ante una economía que ha sabido evolucionar, adaptarse y reforzar sus capacidades en sectores estratégicos”, defendió Borja Sánchez. Y puso el foco en uno de los ámbitos que, precisamente, más protagonismo está cobrando en la actualidad: la defensa. “La industria de defensa va a marcar una parte sustancial de cómo se configurará nuestra industria en los próximos años”, aseguró, en un momento en el que el futuro de este sector sigue muy presente en Asturias por los nuevos programas del Ministerio de Defensa y sus encargos a la industria.

Pero, más allá de la defensa, el informe deja un mensaje claro: la economía asturiana ha cambiado. Si hace unos años la estrategia pasaba por intentar superar las consecuencias de la reconversión, ahora el escenario es distinto.

Borja Sánchez, con chaqueta gris, posa junto a Andre Carrascal, David González y Edmundo Pérez.

Por la izquierda, Edmundo Pérez, David González, Borja Sánchezt y Andre Carrascal. / Zaira Varas

El informe identifica 13 sectores consolidados, aquellos en los que Asturias combina un elevado grado de especialización con una productividad superior a la media. Se trata de la fabricación de productos metálicos, la metalurgia, la reparación e instalación de maquinaria y equipo, la industria de la madera y del corcho, la silvicultura y explotación forestal, la energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado, la seguridad, los servicios a edificios y otros servicios, las actividades postales y de correos, la educación de no mercado, la fabricación de maquinaria y equipo, otros servicios personales, la pesca y acuicultura, y, por último, la reparación de ordenadores y otros artículos.

Junto a ellos, el estudio señala 15 sectores estratégicos con potencial de crecimiento, caracterizados por una alta productividad aunque todavía con un nivel de especialización inferior al deseable. En este grupo figuran las actividades jurídicas y de contabilidad, almacenamiento y actividades anexas al transporte, los servicios de arquitectura e ingeniería, la industria del papel, industrias lácteas, seguros y planes de pensiones, actividades inmobiliarias, otras industrias de la alimentación, los servicios financieros, las telecomunicaciones, actividades relacionadas con el empleo, la administración pública, las agencias de viaje, el material eléctrico, electrónico y óptico, y, por último, el saneamiento y gestión de residuos.

En otras palabras, y según el informe, Asturias dispone de una base productiva mucho más amplia que hace unos años para seguir creciendo y competir en sectores cada vez más ligados a la tecnología. 

De cara al futuro, la Cátedra recomienda concentrar esfuerzos en dos grandes líneas. Por un lado, aprovechar el potencial de la industria de defensa como tractor del sector metalmecánico. Por otro, impulsar la digitalización y la inteligencia artificial, llamadas a transformar los servicios avanzados y buena parte de la actividad económica. Para el Ejecutivo autonómico, las conclusiones del informe avalan la apuesta realizada en los últimos años por la ciencia, la innovación y la diversificación industrial como ejes del crecimiento de Asturias. 

Las conexiones entre sectores

El investigador de la Cátedra André Carrascal explicó que el estudio analiza la economía asturiana como "una red de relaciones entre sectores" y concluyó que hoy está “mucho más conectada” que hace dos décadas. Según detalló, cada sector mantenía una media de cuatro conexiones relevantes en 1995, frente a las seis que registra en la actualidad, un indicador que, a su juicio, demuestra una economía “más integrada” y con mayor capacidad para "generar sinergias entre actividades". 

Poniendo el foco en el turismo, Carrascal señaló que el sector aparece estrechamente vinculado al sector primario y, especialmente, a la industria láctea. Según explicó, "la hostelería se beneficia de la fortaleza de esas actividades", lo que refleja cómo el crecimiento de unos sectores repercute también en otros dentro de la economía asturiana. 

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