Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La ola de calor dispara los niveles de ozono en la cornisa cantábrica, según los ecologistas

El aumento de las temperaturas favorece un episodio de contaminación poco habitual en el norte peninsular y reabre el debate sobre la información a la ciudadanía

El valor más elevado se alcanzó en la estación de Olloniego, en las proximidades de Oviedo, cerca de las tres de la tarde de este lunes

Archivo - Imagen de dos personas refrescándose por el calor

Archivo - Imagen de dos personas refrescándose por el calor / EUROPA PRESS - Archivo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

C. Jiménez

Oviedo

La intensa ola de calor que atraviesa buena parte de España está teniendo un efecto poco frecuente en la cornisa cantábrica: un notable incremento de la contaminación por ozono troposférico, un contaminante cuya formación depende de la radiación solar y de la presencia en la atmósfera de gases procedentes, principalmente, del tráfico y de determinadas actividades industriales.

Según la organización Ecologistas en Acción, durante la jornada del lunes, varias estaciones de medición de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco registraron concentraciones de ozono que superaron el umbral de información a la población, fijado por la normativa europea y española en 180 microgramos por metro cúbico de aire como promedio horario. Según los datos de las redes oficiales de vigilancia de la calidad del aire, se contabilizaron catorce superaciones repartidas entre estaciones de A Coruña, Lugo, Asturias, Cantabria y Gipuzkoa.

El valor más elevado se alcanzó en la estación de Olloniego, en las proximidades de Oviedo, donde entre las 14.00 y las 15.00 horas se registraron 230 microgramos por metro cúbico, una cifra cercana al umbral de alerta, establecido en 240 microgramos por metro cúbico. En numerosas zonas del interior de la cornisa también se superó el valor objetivo para la protección de la salud, fijado en 120 microgramos por metro cúbico como media de ocho horas.

Un fenómeno poco habitual en el norte

Los episodios de ozono suelen asociarse al centro, sur y este de la Península, donde la combinación de altas temperaturas y elevada radiación solar favorece su formación. En cambio, en el norte son tradicionalmente menos frecuentes debido a un clima más húmedo y con menor insolación.

Sin embargo, las actuales condiciones meteorológicas están modificando este patrón. Las elevadas temperaturas registradas estos días, unidas a una intensa radiación solar, han favorecido la aparición de concentraciones elevadas de ozono también en la cornisa cantábrica. Diversos especialistas advierten de que el cambio climático incrementa la probabilidad de que estos episodios sean cada vez más habituales en regiones donde hasta hace pocos años eran excepcionales.

El ozono troposférico

El ozono troposférico no se emite directamente a la atmósfera. Se forma cuando los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles —procedentes sobre todo del tráfico rodado, determinadas industrias y actividades portuarias— reaccionan bajo una intensa radiación solar.

Se diferencia del llamado "ozono bueno", situado en la estratosfera, que protege la Tierra de la radiación ultravioleta. El ozono presente cerca del suelo, por el contrario, constituye un contaminante perjudicial para la salud y para los ecosistemas.

La exposición a concentraciones elevadas puede provocar irritación de ojos y vías respiratorias, dificultad para respirar, disminución de la función pulmonar y agravamiento de enfermedades como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o diversas patologías cardiovasculares. Los grupos más vulnerables son la infancia, las personas mayores, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardíacas.

Además de sus efectos sobre la salud humana, el ozono reduce el rendimiento de numerosos cultivos agrícolas y provoca daños en bosques y vegetación natural.

Recomendaciones

Cuando se prevén superaciones del umbral de información, la normativa establece que las administraciones deben informar a la población, especialmente a los colectivos vulnerables, para que limiten las actividades físicas intensas al aire libre durante las horas centrales del día y al atardecer.

En este episodio, la organización Ecologistas en Acción de Asturias considera que los gobiernos de Asturias, Cantabria, Galicia y el País Vasco no difundieron estos avisos con la suficiente antelación ni mediante canales de amplia difusión, limitándose principalmente a la publicación de información en sus páginas web oficiales. La organización también reclama la puesta en marcha de planes de actuación a corto plazo que contemplen medidas temporales para reducir las emisiones del tráfico y de las actividades industriales durante este tipo de episodios.

Según estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, la exposición prolongada al ozono troposférico contribuye cada año a miles de fallecimientos prematuros en España, lo que convierte este contaminante en uno de los principales problemas de calidad del aire durante los episodios de calor intenso.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents