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Las rebajas fiscales que evitarán que los asturianos pierdan dinero con la tasa turística serán de hasta 50 euros

"El propio Gobierno reconoce el fracaso de la tasa", asegura Sandra Camino, diputada del PP

Gimena Llamedo

Gimena Llamedo / Irma Collín

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Xuan Fernández

Xuan Fernández

El Gobierno del Principado habilitará deducciones fiscales de hasta 50 euros para que los asturianos puedan compensar el importe abonado por la futura tasa turística cuando realicen estancias en alojamientos de la comunidad. La medida, que se incorporará a la ley de presupuestos autonómicos una vez que la tasa sea aprobada por la Junta General, permitirá recuperar el dinero pagado a través de la declaración de la renta y responde a la imposibilidad legal de establecer una exención directa para los residentes en el Principado.

La vicepresidenta del Gobierno regional y consejera de Turismo, Gimena Llamedo, aseguró que esta fórmula "compatibiliza nuestro modelo de turismo sostenible con el apoyo a quienes viven y disfrutan de Asturias durante todo el año". Según explicó el Ejecutivo, los contribuyentes deberán acreditar el pago de la tasa para poder aplicar posteriormente la deducción en el IRPF, del mismo modo que ocurre con otras ventajas fiscales autonómicas.

La medida da cumplimiento al compromiso adquirido por el Gobierno regional de evitar que los residentes en Asturias soporten el coste del nuevo tributo. El Ejecutivo opta por esta vía después de constatar que una exención ligada al lugar de residencia no tendría encaje en la propia regulación de la tasa turística, por lo que la compensación se articulará mediante la política fiscal de la comunidad autónoma.

Cómo funcionará la tasa

El proyecto de Ley de Estancias Turísticas, aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado 29 de junio y actualmente en tramitación parlamentaria, contempla que sean los ayuntamientos quienes decidan de forma voluntaria si implantan o no el recargo, en función de sus necesidades y del nivel de presión turística que soporten.

La tasa podrá aplicarse durante la temporada alta, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, así como en los días centrales de Semana Santa. Su cuantía oscilará entre 50 céntimos por persona y noche en alojamientos de turismo rural, campings y albergues, y 3 euros en los establecimientos de mayor categoría, con un máximo de cinco noches gravadas. El texto también prevé diversas exenciones para determinados supuestos.

El Ejecutivo sostiene que la recaudación permitirá a los municipios turísticos hacer frente al incremento de gasto en servicios públicos que provoca el aumento de población durante los periodos de mayor afluencia de visitantes.

Críticas de la oposición

El anuncio fue recibido con críticas por parte del Partido Popular. La diputada Sandra Camino aseguró que las deducciones fiscales "demuestran que el propio Gobierno reconoce el fracaso de su tasa turística". A su juicio, "si tienen que compensar a los asturianos para que no la paguen es porque saben que han creado un nuevo impuesto injusto".

La parlamentaria popular sostuvo que la medida "no soluciona el problema" y la calificó como "un parche a una mala decisión". "Asturias no necesita más ingeniería fiscal, sino una política turística seria, coherente y que no castigue ni a los vecinos ni al sector", concluyó.

"Primero te meten la mano en el bolsillo inventándose un impuesto ideológico que perjudica a nuestro sector turístico, y luego pretenden presentarse como salvadores prometiendo limosnas fiscales de 50 euros cargadas de letra pequeña", destacó Carolina López (Vox).

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