Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El drama de los responsables de los colegios asturianos: "En educación es de las pocas profesiones en las que no compensa ascender"

"Es mucha responsabilidad y no está suficientemente remunerado ni reconocido", confirman en el Colegio Público de Ujo

En el Marcelo Gago de Avilés creen que el hecho de que la remuneración no se haya variado tampoco motiva a la gente a asumir la dirección de centros

Carrera Solidaria contra la Leucemia Infantil Colegio Publico de Ujo

Carrera Solidaria contra la Leucemia Infantil Colegio Publico de Ujo / A. Velasco

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

C. Jiménez

Oviedo

René Benito, director del Colegio de Ujo, en Mieres, afronta este próximo curso su quinto año en el cargo, se queja de que desde la Consejería de Educación "se prima más lo administrativo que lo pedagógico para sacar adelante una dirección". Y eso, añade, requiere tiempo. El suyo es el de las horas previas o posteriores a la jornada lectiva, "porque necesitas cierta tranquilidad para leerte un dosier de 500 páginas o preparar un proyecto de innovación. En su caso ha optado por llegar al centro a las siete de la mañana. Y alarga la jornada hasta las tres y media o cuatro si es necesario. "Es la manera de sacar adelante lo administrativo", confirma al tiempo que dice ver "normal" que muchas personas opten por no ponerse al frente de los centros. "Es mucha responsabilidad y no está suficientemente remunerado ni reconocido".

Por la izquierda, César González, Belen Alonso, René Benito, Carlos Muñiz, Yara González y Raúl Moro, durante el acto. | A. Velasco

René Benito. / A. Velasco

En su caso, arguye, "mi cole es pequeño, son solo 120 niños, pero todo el día es un goteo de tareas además de las propias de la dirección. Y cree que cada vez costará más cubrir esas vacantes de directores de centros. Su puesto, indica "es una lucha continua por los recursos, por las infraestructuras, por el profesorado... es una lucha permanente", constata.

Hace dos años entraron en un proyecto "Proa +", todo "porque quieres que tu cole tenga más recursos; llegué a la dirección con 84 alumnos y ahora son 120", celebra Benito, pero cualquier iniciativa en la que se embarcan es más papeleo "y el complemento específico de la dirección no compensa". Ese "desgaste grande" que acompaña a esta tarea lleva a una situación compleja: asignar la plaza por la vía de la imposición, o los denominados nombramientos extraordinarios puede llevar a que fracasen proyectos que tardaron años en conseguirse. "La nuestra es una vocación, como los médicos", sentencia.

Javier Sarasola, director del Colegio Marcelo Gago.

Javier Sarasola, director del Colegio Marcelo Gago. / Lne

En el caso del colegio de Ujo, su director cree que el tamaño actual les permite mantener la docencia y el desarrollo de la labor pedagógica en general "como artesanos" y no siempre se entiende. En caso, dice, con todas las tareas que acumulaba a lo largo del curso pasado -junto a la dirección también realizaba labores de coordinación- el inspector educativo no le habría dado de paso de cuadrante horario, "porque pasaba de las 25 horas". No obstante, René Benito sostiene que está animado "para seguir dando la batalla". Tanto es así que el próximo curso se incorporará al comité de directores. "Es una lucha continua", concluye.

Javier Sarasola lleva nueve años como director del Colegio Público Marcelo Gago en Avilés. "Los últimos años quedan muchas direcciones sin cubrir", reflexiona porque el volumen de trabajo "ha ido aumentando cada año". Y el hecho de que la remuneración no se haya variado tampoco motiva a la gente, agrega. Pero lo cierto es que cada vez es más difícil cubrir las direcciones. Su lamento es claro: "En educación es de las pocas profesiones en las que no compensa ascender".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents