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María, la treintañera que dejó Oviedo para vivir sola en medio del bosque en una casa abandonada que le costó 6.000 euros: "No tenía ni baño; hice uno seco, en el que las necesidades van a un depósito y el tiempo hace su trabajo"

"Soy rica en tiempo", asegura la joven, que adquirió la vivienda en 2020, a raíz de la pandemia

María García y su casa

María García y su casa / @elcampuylamaria

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María García es asturiana, tiene 30 años y vive sola en medio del bosque desde hace seis. A raíz de la pandemia, en 2020, decidió dar un giro total a su vida. Dejó Oviedo y su trabajo (estudió un ciclo de FP de Estética) para tirarse al monte y casi, casi desaparecer. Compró por 6.000 euros una casa abandonada, que reformó con sus propias manos, sin tener ni idea de fontanería, electricidad o albañalería. Directamente, se lanzó para cumplir su sueño: vivir en rodeada de naturaleza, en donde lo importante no es el dinero, sino el tiempo.

"Soy rica en tiempo", asegura esta joven, sevillana de nacimiento aunque asturiana de adopción. En el Principado lleva prácticamente toda su vida. María es youtuber y, a través de su canal @elcampuylamaria, cuenta cómo es vivir sola en un bosque, alejada del mundo. Sin bares, sin tiendas, sin vecinos... En un lugar donde las monedas y los billetes, remarca, no sirven absolutamente para nada. Come y cocina lo que saca de su propio huerto. Y sobrevive a base de los ingresos que percibe de las redes sociales y de su taller de macramé. No necesita más.

"Siempre cuento que la casa me encontró a mí. Es una casita simple, la típica casa asturiana, la típica casa que dibujas cuando eres pequeño. Tiene una puerta, dos ventanas y encima un balcón y otras dos ventanas y el tejado. Antiguamente, abajo estaba la cuadra y encima vivían las familias", contó recientemente en una entrevista en "Herrera en la Cope".

Un baño seco

El terreno en total son unos 3.000 metros cuadrados y es "pindio". Tiene una gran huerta y hasta piscina. La casa, cuando la compró, no tenía ni agua ni luz ni tan siquiera baño. "No sabía absolutamente de nada. Ni siquiera de plantas. De cara a obras nada... Ni fontanería ni electricidad… Y tampoco tenía experiencia de estar en la soledad absoluta en medio de un bosque". Pero, con esfuerzo y tiempo, María fue construyendo su hogar.

María tiene un "baño seco". "Subes unos escaloncitos y accedes como a un baño. Lo único que tus necesidades van a un depósito y el tiempo va haciendo su trabajo. Luego ya decides si usarlo o no. Yo, de momento no lo he vaciado", contó. La ovetense tiene desde hace muy poco nevera y congelador.

"Cuando empiezas de cero, no hay nada que te falte. Agradeces todo lo que ya está y con ilusión miras hacia el futuro sabiendo lo que podrá ser. En mi caso nunca me metí prisa, porque consideré que la prisa llamaba al agobio y justo eso es lo que llevo años evitando", reflexiona en sus redes sociales.

"Vivir sin baño ha tenido inconvenientes como es lógico, pero también me ha demostrado que tampoco lo necesito para vivir. Y ese es uno de los mayores logros que me ha dado esta casa. Enseñarme a vivir simplemente siendo y salir de la estructura cómoda humana. No contemplar las comodidades como necesidad, y valorar el agua, la tierra, el sol, el fuego y el aire me han hecho la vida más fácil y han creado en mi una paz fundamental con la que vivo día a día. Ahora desde esta posición agradezco infinito poder estar viendo frente a mis ojos un baño en mi casa. Algo que nunca hubo, y que ya se quedará para siempre. Pero lo más valioso de todo vuelvo a decir, no es el baño, es la paciencia, el enriquecimiento y la demostración que todo proceso conlleva. Lo importante en este caso nunca será lo material, y siempre lo sentido", añade.

Con todo, María ha adoptado una "nueva forma de vida, en la que lo importante no es el dinero, sino el tiempo". María hace todo lo que quiere en cada momento. Es dueña de su propia vida. "El dinero que necesito en el día a día es muy poco. No tengo que pagar facturas de absolutamente nada. Aquí tengo todo lo que necesito. Hay veces que me tengo hasta que obligar a salir", confiesa.

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