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La compleja situación de una departamento clave del Principado: la prolongación de la baja de la consejera de Derechos Sociales abre la puerta a cambios

La "ausencia por enfermedad" de Marta del Arco fue anunciada en el BOPA el 5 de junio

Sus colaboradores inmediatos trabajan sin disponer de datos sobre su eventual reincorporación

Marta del Arco en la Junta General.

Marta del Arco en la Junta General. / Armando Alvarez

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Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Oviedo

La ausencia por baja laboral de la consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado desde hace casi dos meses ha complicado el funcionamiento de un departamento del Gobierno asturiano que se caracteriza por su complejidad y por la necesidad de una gran coordinación entre las direcciones generales que la componen. La "ausencia por enfermedad" de Marta del Arco Fernández fue publicada en el Boletín Oficial del Principado (BOPA) el 5 de junio. El decreto correspondiente establecía que su sustituta provisional sería la consejera de Salud, Conchita Saavedra. Desde entonces, en los despachos oficiales se espera a la evolución de Del Arco. Y cada vez aumenta más la incertidumbre sobre un cargo de importancia capital en el organigrama del Ejecutivo que preside Adrián Barbón.

Según ha podido saber este periódico, los colaboradores inmediatos de la consejera de Derechos Sociales han optado por una dinámica de trabajo en la que "no se cuenta con una fecha concreta de retorno" de su jefa. Las mismas fuentes han señalado que las direcciones generales mantienen un contacto estrecho con la Consejería de Hacienda, dadas las frecuentes necesidades de crédito para los costosos servicios que cubre este departamento de la Administración regional. Por otro lado, como se ha señalado, la consejera de Salud es la responsable legal de poner su firma en las resoluciones de la Consejería de Derechos Sociales.

Proximidad electoral

En círculos de la Administración y entre cargos socialistas, está cundiendo la idea de que la ausencia de Del Arco podría tener una duración mayor de la esperada en un principio. Y, a nivel político, nadie oculta que la controvertida gestión de la dependencia o del salario social le han pasado factura. Nacida en Salamanca (1959), Del Arco acumula cuatro décadas como funcionaria de carrera del Principado, volcada prioritariamente en el ámbito de la infancia y las familias. Diplomada en Magisterio por la Universidad de Oviedo, es educadora social habilitada por el Colegio Profesional de Educadores Sociales de Cantabria. Su acceso al máximo rango político tuvo lugar en fechas próximas a su 65º cumpleaños. Ahora tiene 67.

A la inquietud que genera un departamento con carencia de liderazgo se suma la posibilidad de que una Consejería de relevancia esencial, y a menudo sometida a tensiones políticas, sindicales y empresariales (por la relación con residencias de mayores y otras entidades proveedoras de servicios sociales), esté en una situación de interinidad cuando restan diez meses para las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2027.

Movimientos internos

La Consejería de Derechos Sociales y Bienestar consta de cuatro direcciones generales y una Agencia (de Cooperación al Desarrollo). Movimiento interno no falta. El pasado mes de mayo dimitió la directora general de Gestión de Derechos Sociales, Paula Álvarez Herrera, alegando problemas de salud (hay quienes le asignan un futuro en el ámbito sindical), y fue sustituida por la enfermera Diana Fernández Zapico. Entre tanto, Enrique Rodríguez Nuño, director general de Promoción de la Autonomía Personal y Mayores, concurre a las primarias del PSOE para ser candidato a la Alcaldía de Oviedo.

La eventualidad de un relevo al frente de la Consejería puede situar a Barbón ante una nueva negociación compleja con Izquierda Unida, como la que ya tuvo que sostener cuando nombró a Del Arco. Por una parte, está el compromiso de paridad entre sexos en el seno del Gobierno, condición que frena el nombramiento de un hombre (el mejor colocado podría haber sido Rodríguez Nuño, según atestiguan varios conocedores del sector). Por otra, el componente político del candidato. Cuando nombró a Del Arco, Adrián Barbón destacó que cumplía "tres requisitos: una persona progresista, independiente y que conozca su ámbito". Habrá que ver si la consejera de Derechos Sociales y Bienestar se reincorpora a su puesto o si el Presidente ha de abrir la puerta al relevo de la veterana funcionaria salmantina.

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