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Las ayudas del CO2 a la gran industria se mantendrán en el máximo de 600 millones, pero se abren a más sectores

ArcelorMittal y Azsa, los grandes beneficiarios de las compensaciones, tendrán ahora como competidores a empresas químicas, de fertilizantes, de vidrio, de azulejos o textiles

La planta de ácido de la factoría de San Juan de Nieva de la empresa Asturiana de Zinc.  | AZSA

La planta de ácido de la factoría de San Juan de Nieva de la empresa Asturiana de Zinc. | AZSA

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Pablo Castaño

Pablo Castaño

Oviedo

El Ministerio de Industria ha anunciado que el mecanismo de compensación de los costes indirectos de emisiones de CO2 de la industria, clave para abaratar la factura eléctrica, estará dotado este año con 600 millones de euros. Es la misma cifra que el año pasado, la más alta registrada hasta ahora, e "insuficiente" a juicio de las industrias electrointensivas, con fuerte peso en Asturias. La cuantía se mantiene, pero Industria ha decidido abrir las compensaciones a más sectores, lo que puede reducir el importe que reciben las grandes industrias beneficiarias. El pasado año, las industrias asturianas captaron 115 millones de euros, con ArcelorMittal y Asturiana de Zinc (Azsa) como mayores beneficiarias.

El ministro de Industria, Jordi Hereu, confirmó que el mecanismo estará dotado este año con hasta 600 millones de euros y que la convocatoria se publicará la próxima semana. Estas ayudas están dirigidas a los sectores y subsectores industriales con mayor riesgo de fuga de carbono y tienen como finalidad compensar el impacto que el coste de los derechos de emisión tiene sobre el precio de la electricidad que soportan las industrias electrointensivas, reforzando así su competitividad frente a productores de terceros países.

No obstante, una reciente modificación del Real Decreto que regula las compensaciones, incorpora más de veinte nuevos sectores y subsectores industriales al sistema de ayudas. La reforma adapta la normativa española a la reciente actualización de las directrices europeas sobre ayudas estatales vinculadas al régimen de comercio de derechos de emisión y responde al aumento de los costes energéticos y del riesgo de fuga de carbono que afrontan determinados sectores industriales expuestos a la competencia internacional, según el Ministerio de Industria. Se incorporan nuevos sectores estratégicos como la fabricación de productos básicos de química orgánica, fertilizantes y compuestos nitrogenados, plásticos en formas primarias, fibras artificiales y sintéticas, pilas y acumuladores eléctricos, vidrio plano, vidrio hueco, azulejos y baldosas cerámicas, así como distintas actividades textiles, de la madera y de la minería metálica.

Asimismo, la actualización normativa aumenta del 75% al 80% la intensidad máxima de ayuda para los sectores que ya formaban parte del mecanismo de compensación, mientras que los nuevos sectores incorporados podrán recibir ayudas de hasta el 75% de los costes indirectos de CO2 soportados.

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