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El gran shock del desprendimiento en la Ruta del Cares en pleno trasiego de turistas: "Se escuchó un ruido fuertísimo y empezaron a caer rocas"

Las dos heridas graves, madre e hija holandesas, fueron trasladadas al HUCA, donde la primera ingresó en la UCI y la segunda fue operada de una pierna

Centenares de senderistas, sorprendidos al encontrarse con el camino bloqueado: "Se formó un tapón humano y era peligroso seguir"

La senda permanecerá cerrada a la espera de valorar la seguridad en el tramo afectado

La Ruta del Cares, cerrada tras un desprendimiento

Irma Collín / LNE

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Sara Bernardo

Sara Bernardo

Una valla amarilla corta el paso a la entrada de la Ruta del Cares por el lado de Poncebos (Cabrales) como aviso de la noticia: un desprendimiento de rocas deja dos heridas graves, madre e hija, de nacionalidad holandesa. La primera, de 53 años, fue trasladada al HUCA en el helicóptero medicalizado de los Bomberos de Asturias, donde ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por un fuerte golpe en la cabeza, además de presentar una rotura de tobillo. Su hija, de 18 años, corrió mejor suerte aunque dentro de la gravedad. Otro helicóptero de rescatistas la llevó hasta el helipuerto de Cangas de Onís y de allí fue trasladada en UVI Móvil al complejo hospitalario ovetense. A primera hora de la tarde fue intervenida de una pierna. Hacían la ruta junto con el resto de la familia: el padre sufrió únicamente rasguños y la hija menor, de 14 años, resultó ilesa.

Eran cerca de las 11.00 horas cuando se desprendieron rocas de la montaña. Lo hizo en un día "de algo menos de tránsito respecto a otros del verano", según varios trabajadores de la guardería. Aun así, con cientos de turistas transitando la ruta. Sin embargo, al filo de las 13.30 horas del viernes, en la cabaña de madera instalada a la entrada del parque, se cruzaban dos ríos de personas. Uno, el de los senderistas que llegaban, ajenos a la última hora, para iniciar la senda. El otro, el de quienes tuvieron que abandonar la ruta tras el suceso, que quedó cortada.

Onis accidente en la ruta del cares

Turistas tras la valla que corta el acceso a la Ruta del Cares. / Irma Collín / LNE

Por el empinado camino de salida, José Manuel Mariscal y María Ángeles Martínez bajaban aún impresionados por el despliegue de medios, que llegó a juntar en la senda a dos helicópteros, la Unidad Canina, la Unidad de Drones, efectivos de Bomberos y patrullas de la Guardia Civil. Desde la sala del 112 asturiana se había pedido en un primer momento la colaboración de Castilla y León, y Cantabria, pero debido a la meteorología ninguna de sus aeronaves pudo acceder a la zona.

"Vimos a unos chicos correr en dirección contraria (de Caín a Poncebos), tenían la cara completamente desencajada", recordó Martínez. "Nos dijeron que habían escuchado un ruido fuertísimo, se habían caído rocas y que había una persona con la pierna destrozada…", lamentaba su mujer. Ambos llegaron a Poncebos desde Barcelona. "Desde que los chavales vascos nos dieron la noticia hasta que llegó el primer helicóptero pasaron menos de 10 minutos", recordaba Mariscal. "Estuvimos una media hora esperando para ver si podíamos cruzar hasta la zona de León pero la Guardia Civil nos recomendó dar la vuelta", agregaba.

El suceso se produjo justo en el punto que divide el Principado de León. Una zona denominada La Raya, a unos seis kilómetros del inicio de la ruta desde cualquiera de sus dos extremos. El desprendimiento ocurrió en una de las lenguas de la montaña. Con un sendero de apenas un metro de ancho para el paso de los montañeros.

Onis accidente en la ruta del cares

Uno de los helicópteros sobrevolando la Ruta del Cares. / Irma Collín / LNE

"No nos dijeron abiertamente que nos fuéramos, pero continuar era prácticamente imposible porque el camino es estrecho", explicaba Benjamín González, chileno de vacaciones. Tras el corte del camino, los senderistas que recorrían la montaña acabaron por apelotonarse cerca del desprendimiento, generando un "tapón humano" y haciendo que muchos decidiesen dar la vuelta por su propia voluntad. "Había tanta gente que la zona se estaba volviendo peligrosa", subrayaba González, que agregaba: "Pudimos ver los helicópteros, pero les costaba mucho bajar hasta la zona en la que se encontraba la familia".

A las personas que bajaban de la ruta, se le sumaban los que subían. Todos preguntaban lo mismo: "¿Qué ocurre?". Javier y Paco López llegaron desde Sevilla. Recibieron información en uno de los corrillos de montañeros que se había formado: "Nos acaban de decir que hubo un desprendimiento y hay personas graves, pero no sabemos más".

Quienes sí sabían "un poco más" eran los valencianos Verónica Pacheco y Óscar Sanfrancisco, que recibieron la noticia bajando desde Bulnes en el funicular. "Habíamos planeado conocer por la mañana el pueblo y hacer la Ruta del Cares por la tarde, pero un trabajador nos avisó que había habido un accidente y que no saben cuando podrán reabrir la senda", lamentaba Pacheco.

Una ruta con antecedentes

Maite Torrente, que realizaba la ruta junto a Javier López, ambos de Barcelona, recordaba que ya la habían recorrido años atrás y aprovechó para subrayar la necesidad de reforzar la seguridad: "Solemos andar por la montaña y en sitios así debería ser obligatorio el casco, como pasa en otros países como Italia". Su reflexión conecta con una preocupación recurrente en esta emblemática senda, donde los desprendimientos no son un hecho aislado.

No es la primera vez que se registran argayos en una de las rutas de montaña más transitadas del verano. La Ruta del Cares permaneció cerrada durante parte del verano de 2025 por el riesgo de desprendimientos tras el incendio que afectó a las canales del Macizo Occidental de Picos de Europa, y no recuperó la apertura completa hasta el 6 de noviembre. Apenas unas semanas después, un nuevo argayo en el paraje de La Viña, a unos cinco kilómetros de Poncebos, obligó a interrumpir nuevamente el paso.

La situación se agravó el 9 de diciembre, cuando una caída de rocas arrastró buena parte de la plataforma de la senda entre Caín y el Puente de los Rebecos, aproximadamente a dos kilómetros de la localidad leonesa. Tras una primera reapertura parcial, se instaló una pasarela provisional y una línea de vida para restablecer el tránsito, mientras quedaba pendiente la reparación definitiva del camino. Ahora, la Ruta vuelve a estar cerrada por este desprendimiento -en esta ocasión, además, con heridos- y a la espera de que esta mañana revisen la seguridad en la zona.

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